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Dom, Feb

Velaí! Voici! | Afonso Becerra

“A Becerreá chegar / non basta con se abrigar”, así empieza un poema que Uxío Novoneyra escribió en 1996 para la I Noite Poética A Pipa de Becerreá. Efectivamente, no basta con abrigarse cuando llegas a Becerreá, la puerta de los montes Ancares (Lugo). Solo la cultura, en la medida en la que se construye de manera comunal, puede alejar el frío. La cultura que nos humaniza.

 

En septiembre de 1988 un grupo de colegas de Becerreá, a los que nos gustaba el teatro, la música y la literatura, unos niños y unas niñas, decidimos hacer una revista artesanal, tipo fanzine, pero más rural, más de pueblo, como nosotras/os. Le pusimos de nombre A Pipa (La Pipa), por la letra de una canción de la escritora becerrense Helena Villar Janeiro, con la que María do Cebreiro, Abelardo y Ovidio habían ganado el festival “Cantareliña” de la televisión gallega. La canción hablaba de la pipa de un abuelo que contaba historias. De aquella revista artesanal publicamos 26 números hasta el año 1995. El número 27 quedó sin publicar por falta de medios.

En 1992 organizamos un certamen denominado “Certame Literario A Pipa da Alta Montaña Luguesa”, que comenzó con las modalidades de poesía y relato y, después, se amplió también a la dramaturgia breve y que alcanzó 25 ediciones ininterrumpidas hasta el año 2016.

Durante 20 años, desde el 1996 hasta el 2016, organizamos un total de 25 Noites Poéticas, en las que conjugábamos poesía, teatro y performance. Uxío Novoneyra (1996), Manuel María (1997), Helena Villar Janeiro (1998 y 2013), María Xosé Queizán (1998 y 2008), María do Carme Krukenberg (1999 y 2000), Chus Pato (2000), Marica Campo (2001), Xesús Rábade Paredes (2002), María do Cebreiro (2002), Cristal Méndez Queizán (2003), Bernardino Graña (2005), Darío Xohán Cabana (2005), Anisia Miranda y Xosé Neira Vilas (2006), Manuel Lourenzo (2007), Manuel Rivas (2008), Yolanda Castaño (2009), Branca Novoneyra (2010), María Lado y Lucía Aldao (2011), Xesús Bermúdez Tellado (2012), Manuel Forcadela (2014), María Reimóndez (2015) y Silvia Penas (2016).

Escritoras/es en lengua gallega que la sacrosanta unidad de España no difunde ni promociona, por escribir en una lengua, la gallega, que no goza de los mismos derechos y oportunidades que el castellano. Y lo mismo podemos decir del teatro e incluso de la danza que, aunque no hable, sufre igualmente por hacerse en este rincón atlántico (en provincias, vamos).

En Navidad nos juntábamos al abrigo de la poesía y del teatro en las Noites Poéticas. En 2016 dejé de organizarlas porque ya estaba cansado del tema burocrático, del papeleo ingente que debes hacer para que las instituciones colaboren. También porque cada vez tengo más trabajo en el ámbito de las artes escénicas y porque las Noites Poéticas A Pipa de Becerreá y el Certamen Literario de la Alta Montaña de Lugo me absorbían más de la mitad de las vacaciones de Navidad y uno, a veces, también necesita desconectar un poco. Así se acabaron, por ahora, 28 años de activismo cultural directo en Becerreá, desde 1988 a 2016.

En septiembre de 2019 ha germinado una nueva asociación cultural en Becerreá que tiene muy buena pinta. Se llama “Rente ao couce”, que se podría traducir como a ras de la raíz, o al pie de la raíz. Está formada por Inazio Abrao, carpintero y artista de la madera, quien además hace un papel fantástico en el multi-premiado film de Oliver Laxe titulado O que arde, que es también un poema sobre este paisaje en el que nos fundimos y confundimos las personas. O que arde, una de mis películas favoritas, en la que no hay personajes sino personas y en la que el monte, los sotos de castaños y el fuego, también parecen personificarse. Inazio es una de las personas de ese poema fílmico y uno de los impulsores de la Asociación Cultural Rente ao Couce, junto a Cuca Gómez, Ana Santiso, María Osorio y Antón Santos.

Rente ao Couce es una asociación ecologista y, por tanto, también galleguista, porque es evidente que la lengua, la cultura y las artes de Galicia y, en concreto, de la zona rural de la montaña de Lugo, se encuentran minorizadas y secundarizadas.

El sábado 28 de diciembre en la Casa da Cultura de Becerreá organizaron un acto titulado “En defensa da terra” (En defensa de la tierra). El logotipo de Rente ao Couce son dos montañas viejas y una hoz entre ellas. En el acto del 28 de diciembre se incluía la presentación del libro Déixate de ódegas (Aira Editorial, 2019) de Xosé Manuel Vega y un homenaje a la Asociación Cultural A Pipa y a quien esto escribe.

Déixate de ódegas (Basta ya de tonterías) es un libro en el que Xosé Manuel Vega, oriundo de la aldea becerrense de Souto, nos relata diferentes capítulos de su infancia y del extinto mundo rural. Vega consigue recuperar la mirada desprejuiciada, vitalista y libre del niño, en un libro casi documental sobre aquellos años 60 en la montaña, que no distaban mucho de la cultura agrícola en la Edad Media. Déixate de ódegas es un libro muy entretenido, con un ritmo ágil y una capacidad para trasladarnos a esa perspectiva implicada del niño, de la persona que descubre el mundo. Además de sus valores literarios implícitos, nunca ostentados en su fidelidad a la memoria y en su voluntad de no falsear ni ficcionar lo acontecido, resalta una extrema sensibilidad respecto al habla, al léxico y a la fraseología específicas de esta zona de Os Ancares. De tal manera que el libro recoge y preserva el tesoro de la lengua que constituyó un mundo, ahora en extinción.

En cuanto al homenaje que yo recibí, me siento muy contento por el salvoconducto que me dieron y por el “Foucín” (la hoz) de Rente ao Couce número 1. Una hoz que, además de símbolo de la clase labriega a la que pertenezco, y de las virtudes mágicas que el propio salvoconducto describe y que, a continuación, voy a reproducir, me va a ser muy útil para limpiar las “leiras” (fincas) de maleza y para quitar la yedra de los nogales, los manzanos, los cerezos… o para cuando me da por adentrarme en el monte de Becerreá, las veces que por aquí vengo.

“Rente ao Couce, polo poder que lle outorga este Territorio, ao cal se debe e presta pleitesía e leal obediencia, fai entrega ao ilustre Afonso Becerra de Becerreá, en recoñecemento aos méritos sinalados no presente acto, do Foucín de Rente ao Couce con rexistro nº 1.

Este foucín salvagarda a tal punto e en adiante ao nomeado na súa andaina vital e existencial, na persecución dos seus obxectivos terrenais ou espirituais, e na loita contra os seus medos calquera que sexa a índole da súa magnitude, natureza ou condición.

O Foucín de Rente ao Couce protexerá ao nomeado asemade nos camiños dos montes, fragas e vilas, disuadindo de reter o seu paso a feras e bravas bestas reptantes, aladas, de catro ou de dúas patas; e cortará co frío do fío do seu aceiro a maliciosa maraña dos subiados e toxeiras lexislativas ou burocráticas coas que a Autoridade pecha os camiños.

Que o Territorio sexa contigo.”

(Rente ao Couce, por el poder que le otorga este Territorio, al cual se debe y presta pleitesía y leal obediencia, hace entrega al ilustre Afonso Becerra de Becerreá, en reconocimiento a los méritos señalados en el presente acto, de la Hoz de Rente ao Couce con registro nº 1.

Esta hoz salvaguarda a tal punto y en adelante al nombrado en su andadura vital y existencial, en la persecución de sus objetivos terrenales o espirituales, y en la lucha contra sus miedos cualquiera que sea la índole de su magnitud, naturaleza o condición.

La Hoz de Rente ao Couce protegerá al nombrado, así mismo, en los caminos de los montes, fragas y villas, disuadiendo de retener su paso a fieras y bravas bestias reptantes, aladas, de cuatro o de dos patas; y cortará con el frío del filo de su acero la maliciosa maraña de los matorrales y tojales legislativos o burocráticos con los que la Autoridad cierra los caminos.

Que el Territorio sea contigo.)

Y antes de desearos feliz 2020, un regalo: el poema de Uxío Novoneyra con cuyos versos he comenzado este artículo y que podéis encontrar en su libro titulado Arrodeos e desvíos do Camiño de Santiago e outras rotas (Rodeos y desvíos del Camino de Santiago y otras rutas):

"A Becerreá chegar

non basta con se abrigar

a desenliar butelos pra que frío non pases.

Mirar pra Ancares e velos,

por entre de carambelos

señores das grandes neves.”