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Vie, Mar

Y no es coña | Carlos Gil

Algunos de nuestros cada vez más numerosos lectores (muchas gracias a todos y todas), me hablan de esta columna como de la "editorial". En la revista ARTEZ, la editorial aparece encabezada con claridad, y se trata de una opinión editorial en toda regla. En cambio, esta columna quiere ser la opinión de quien aparece en la foto, pero es lógico que se produzca esa mirada de espejo, por lo que hoy estas líneas se escriben a modo de editorial, o al menso quisiera hablar un poco de nosotros mismos.

Y lo quisiera hacer para agradecer una vez más a los lectores, a los anunciantes, pero muy especialmente a los colaboradores que son los que le dan un contenido de calidad, son el valor añadido de estas páginas virtuales. Porque los que vamos alimentando constantemente de noticias del cuerpo central somos parte de la estructura general (cada vez más mengante) de todo el proyecto de edición de este periódico digital, la revista ARTEZ y la editorial Artezblai. La Librería Yorick es totalmente autónoma, aunque forme parte de nuestro proyecto general y en su accionariado básico estemos las mismas personas, su día a día, funciona independiente, al igual que tiene autonomía económica.

Decía que los colaboradores, tanto aquellos que aparecen habitualmente, como los que nos mandan críticas, entrevistas o colaboraciones esporádicas, son los que le confieren una identidad propia que nos ayuda a distinguirnos de otras iniciativas virtuales (cientos) que desde que nosotros aparecimos en el año 2001 como portal, han ido poblando ese mundo en donde habitan estas ofertas de comunicación en el ámbito específico de las artes escénicas.

Y lo más de agradecer es que ninguno recibe ningún emolumento por ello. Se hace con una solidaridad a prueba de coyunturas. Nosotros intentamos colaborar por nuestra parte con ellos y ellas de las maneras que podemos, pero el hecho fundamental es que un periódico de esta entidad, se mantiene con el voluntariado de firmas, es decir de personas especialistas en lo suyo y de un alto nivel de competencia. Es por ello que nos sentimos muy orgullosos de poder tenerlos compartiendo nuestras páginas, de que formen parte de esta realidad que crece en número de visitas, de interés en todo el ámbito iberoamericano por lo que este crecimiento debe ser repartido de manera alícuota con todos los que aparecen con una fidelidad que les honra y nos enorgullece.

Lo cierto es que desde empezamos con estas colaboraciones sistemáticas, han sido muy pocas las bajas, y todas fruto de las circunstancias de quien escribía, en unos casos por incompatibilidad con algún cargo, en otras por imposibilidad y exceso de trabajo, y en algún caso, por desistimiento directo. Pero han ido acumulándose colaboradores, y esperamos que en breve se vayan sumando otros. Y mirando a simple vista los que ya tenemos es un panorama muy amplio del quehacer en las artes escénicas. Desde la oralidad, como excusa, Germán Jaramillo Duque desde Colombia nos viene dando que pensar desde el principio, hasta la gestión, con la última incorporación, Miguel Ángel Pérez, Maguil, que se estrena en estas páginas para hablar de la gestión cultural y lo celebramos porque era una de las cuestiones que nos faltaba y nadie mejor que él para ayudarnos a atravesar esas frondosas selvas administrativas, de gestión, desde una mirada abierta y fundamentada en la praxis, no solamente en la teoría.

En los últimos meses se han incorporado voces que nos ayudan a entender otras realidades. Maite Tarazona, una ingeniera que un día se sintió herida por el teatro y hoy está en Wroclaw, Polonia, en el Laboratorio del Instituto Grotowski donde está a punto de estrenar un trabajo actoral, pero que nos explica lo que sucede por esos lugares para que podamos comparar, o a Alfredo Tauste, que desde hace dos semanas cuenta su experiencia en Nueva York.

Otros y otras llevan ya muchos años, como José Luis Arce, este dramaturgo, pensador y director cordobés quizás el más impenetrable, el de una escritura densa, pero ofreciendo relámpagos que nos dan luz. O Borja Ruiz, autor de uno de los textos de referencia en los últimos años, "El arte del actor en el siglo XX", y que en sus columnas marca un territorio entre la ciencia, es doctor en farmacología genética y el arte, con una visión científica a la vez que didáctica.

Tres mujeres que acostumbran a profundizar en cuestiones sensibles en sus colaboraciones, Juana Lor, más sistemática, más racional pero con movimientos de melena cautivadores o Marianella Morena, que desde Uruguay nos cuenta la bellísima crudeza de los procesos de creación. Vanesa Sotelo, más intermitente, más poética, pero siempre ajustando su mirada a un acontecimiento particular que lo logra universalizar.

Jordi Duran, director artístico de la Fira de Teatre de Tàrrega que nos trae noticias de nuevas opciones escénicas, las tendencias europeas más radicales, que nos marcan caminos en los que husmear porque por ahí se va hacia el futuro. O Dimitri Psarrás, muy alejado de la sistematización temporal, que nos lleva al olimpo teatral griego. Afonso Becerra, un gallego con el que hablo en catalán y que ha decidido convertir sus columnas en auténticos ensayos sobre diversos aspectos de la creación en las Artes Escénicas, sin olvidarme claro está de Norka Chiapusso, el director de los teatros de Donostia y de su Feria, que acude cada semana para hablar de su gremio, la gestión, la programación, pero que se ha ido convirtiendo en un agente crítico, y que analiza los espectáculos con una entidad y criterios de fondo que para sí quisieran muchos que se dice críticos.

Con ellos hacemos este periódico, y con el cada vez más escuálido grupo de trabajadores habituales. Lo hacemos con la intención de dar un servicio a toda la Comunidad Teatral Iberoamericana. Lo seguiremos haciendo porque encontramos mucho sentido a nuestra labor y porque recibimos muestras de que sí es recibido, como algo que interesa a profesionales y aficionados. Y de nuevo indicar que esto está abierto para todos: no se discrimina a nadie, y si no salen más informaciones es por incapacidad física y temporal para atender a todos de la manera que se merecen.

Esperamos vuestro apoyo como hasta ahora. Nos sentidos útiles, cosa que veces en este gremio cuesta percibir. Cometemos muchos fallos, salen erratas, se nos olvidan estrenos, tramos a algunos festivales sin su merecida importancia. Perdonen las molestias, estamos trabajando para mejorar.

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