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Mié, Jun

Y no es coña | Carlos Gil

Viajo a Valencia para encontrarme con amigos y asistir a la gala de los Premios Max, que sufre una especie de reconstrucción o de retorno a una ruta abandonada el año anterior y que no sabemos con exactitud en qué desembocará. La Academia de las Artes Escénicas tiene voluntad de crear unos premios que sean más globales, es decir en los que puedan concurrir también aquellos que no figuran en la SGAE. Es un proyecto delicado. Los Max, mal que bien, se han asentado, irregularmente en el territorio estatal, pero crean expectativas y de alguna manera es la única fiesta de las artes escénicas en las que participan profesionales de todos los gremios y de todos los estamentos y de casi todo el Estado. Esto es importante. 

Aunque solamente fuera por esta circunstancia, habría que considerar mantenerlos. La actitud ante los Premios, todos los premios, y en concreto los Max, suele ser muy controvertida. Las sospechas de idoneidad o limpieza en la selección de candidatos, los jurados o el voto popular, la tendencia a concentrarse en las dos capitales los premiados, a excepción del año pasado que se concentró en Valencia por cuestiones que algún día estudiaremos de manera más distante, el que solamente puedan participar los asociados a las SGAE le dotan de controversias. 

En positivo es que han logrado colocarse en la agenda de los eventos, que se pretende que un Premio Max a un espectáculo sea un elemento para su recalificación en el mercado, que dé prestigio. Cosa que a fecha de hoy podemos poner en entredicho o al menos que no es automático y a veces imposible por premiarse, en demasiadas ocasiones, espectáculos ya fuera de su distribución. Cosa difícil de solucionar debido al sistema de producción y exhibición actual. 

La promoción de las Artes Escénicas en términos generales, que llegue a amplios sectores de la población es una tarea siempre inconclusa, siempre parcialmente solucionada, por ello, siendo muy mejorable, estos premios han conseguido un efecto de difusión, relativo, como siempre, porque el problema no son los Max, ni las banderolas de las calles, es que el Teatro no tiene prestigio social, ni entidad cultural suficiente y necesita de todos los incentivos, preferiblemente de los de largo alcance, que empieza por planes estructurales en la escuela, el instituto y la universidad y que tenga continuidad en barrios, pueblos, ciudades, con mirada al futuro, pero empezando ya, antes de que se deteriore más la relación de las artes escénicas con la sociedad, con la ciudadanía. 

Porque voy a insistir: los problemas de las artes escénicas no son solamente artísticos, ni sindicales, ni infraestructurales ni estructurales, sino globales, porque nunca pensamos en invertir en la otra parte imprescindible para el hecho teatral: el público. Los públicos. Y eso se empieza a hacer en la cuna, colocando a las artes escénicas en un plano de conocimiento, de práctica, de manera de reconocerse y de crecer. Tendemos a mirar solamente a una parte, la productiva, la creativa, la oferta, y obviamos la demanda para utilizar el lenguaje de los enemigos de la cultura teatral que la confunden con una actividad mercantil. 

 

Se necesitan decisiones políticas de largo alcance. No se soluciona ni con unos premios, ni con cien premios, ni millones de banderolas ni con una sala ni un proyecto personal, sino con unos planes integradores, globales, para crear un caldo de cultivo bien fertilizado y rompiendo con algunos de los paradigmas actualmente existentes que parece claro se han agotado, necesitan renovación, se necesita volver a pensar y a tomar decisiones. Mientras en esta calma chicha seguiremos viajando en una montaña rusa que tiene pocos picos, pocos alicientes. Todo se adocena, todo se temporaliza, los proyectos se agostan. Estamos jodidos pero contentos.  

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NOVEDADES EDITORIALES

Los cinco continentes del Teratro

Querido lector, quisiera contarte aquí cómo nació la idea de este libro porque el origen, como sabes, es al mismo tiempo, el inicio y el fundamento. A fines del siglo pasado, estábamos sorprendidos de que nuestro libro El arte secreto del actor. Diccionario de antropología teatral –publicado por primera vez en 1983– continuara siendo editado y traducido en diferentes idiomas. Probablemente resultó eficaz su fórmula simple en la que textos e imágenes tienen la misma importancia, y uno constantemente remite al otro; las ilustraciones se volvían protagonistas para sostener un nuevo campo de estudios, la antropología teatral ideada por Eugenio. Si como estudioso del teatro yo había colaborado con la antropología teatral, ahora le pedía a Eugenio su participación en la vertiente de la Historia, con un libro que imaginábamos como un complemento del precedente. Aun teniendo que decidir toda la organización del libro, me respondió que era una buena idea y me propuso que los argumentos giraran en torno a las técnicas, nunca lo suficientemente estudiadas, de los actores.
Precio : Próximamente

Puntos de vista

Es un privilegio el poder dar a conocer el trabajo que desde finales de los años 60 Suzanne Osten ha desarrollado tanto en Suecia como en el resto del mundo, a través de presentaciones, giras, conferencias y workshops. El alcance de la obra de Suzanne se se debiera condensar en unas pocas palabras toda su obra hablaría de: riesgo, compromiso, comunicación, lucha y una inalterable apuesta por los olvidados dentro de los olvidados: los niños. Y junto a ellos los jóvenes. Es a ellos a los que Suzanne ha dedicado una enorme parte de su actividad creadora.
Precio : Próximamente

Poética del drama moderno

El objeto de esta obra es el de definir el nuevo paradigma de la forma dramática que aparece hacia 1880 y que continúa hasta hoy en las dramaturgias contemporáneas. Se tiende así un puente entre las primeras obras de la modernidad en el teatro como las de Ibsen, Strindberg o Chejov, y las más recientes, ya se trate de las obras de Heiner Müller, Bernard-Marie Koltès o Jon Fosse. Jean-Pierre Sarrazac desvela la dimensión rapsódica del drama moderna: una forma abierta, profundamente heterogénea, en la que los modos dramático, épico y lírico, e incluso argumentativo (el diálogo filosófico que contamina al diálogo dramático), no dejan de ensamblarse o de solaparse. Lejos de compartir las ideas de “decadencia” (Luckàcs), de obsolescencia (Lehmann) o de la muerte del drama (Adorno), Poética del drama moderno dibuja contornos, siempre en movimiento, de una forma la más libre posible, pero que no es la ausencia de forma.
Precio : Próximamente

La zanja

¿En qué momento compartimos el viaje que nos hizo ser tan iguales? ¿Cómo reprocharnos y atraernos tanto? La respuesta está en el tiempo pasado, en nuestros ancestros, en el recuerdo común que permaneció oculto. Porque en definitiva, hemos heredado las acciones de unos hombres sobre otros y las influencias sobre el colectivo. La Zanja refleja el encuentro entre dos mundos, ese ciclo infinito que se repetirá una y otra vez. Es un trabajo exhaustivo de creación, surgido de la documentación de las crónicas de la época y nuestros viajes al Perú actual.
Precio : 10€

Pasarela Senegal

En enero de 2007 el diseñador Antonio Miró presentó en la Pasarela de Barcelona un desfile no exento de polémica con ocho inmigrantes sin papeles y una escenografía con una patera y cajas. De tal acontecimiento le surge la idea de la obra a López Llera, quien, a raíz del suceso siente la necesidad de reflexionar sobre el papel del artista en la sociedad del espectáculo2, sobre la validez y efectividad de las denuncias sociales a través del arte y sobre el sentido de su propia escritura. La pieza constituye una magnífica denuncia dramática de la banalización de la cultura y del espectáculo.
Precio : 10€

Hacia una poética del arte como vehículo de Jerzy Grotowski

La reinvención de Pere Sais ondea en el título de la obra: Hacia una poética del arte como vehículo. Grotowski, como se sabe, imaginaba que la “cadena” de las performing arts podía mantenerse tensa entre dos extremos: el arte como presentación por una parte y el arte como vehículo en el extremo opuesto. Al hablar de poética del arte como vehículo se realiza un salto epistemológico.
Precio : 24€