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Mié, Jun

Sud Aca Opina | Patricio Sancha

Como muchas mañanas, hoy me desperté de un salto y es alarmante que hoy no exista alarma por nada. Y cuando digo hoy, solo me refiero a las últimas 2 horas porque me estoy recién levantando para comenzar este nuevo día.

¿Dónde quedaron las armas de exterminación masiva nunca encontradas, esas capaces de justificar guerras para enriquecer a los traficantes del dolor ajeno?

¿Que no hay un terremoto, erupción, aluvión, inundación, huracán o algún fenómeno natural que devaste mi moral a pesar de producirse a miles de kilómetros de mi realidad?

¿Y la crisis económica, sigue aquí o está acechando para volver a castigar despiadadamente nuestros precarios bolsillos?

Ni siquiera estamos llegando a fin de mes como para que los consabidos pagos de las eternas deudas me tengan nervioso. La profesora de mi hijo no me ha citado a una reunión urgente para hablarme de su mal comportamiento, el automóvil no presenta ningún problema y con mi pareja estamos pasando por una tregua de la discutida convivencia.

¡No puede ser! Alarma, necesito de alguna situación alarmante para sentir que estoy vivo.

Justo ahora en que me estaba acostumbrando a vivir con la preocupación constante, ningún asesino liberó su ira disparando al titular de las noticias ni miles de emigrantes se han ahogado en el mediterráneo tratando de desahogar su precaria condición. No se ha caído un avión al mar perdiéndose toda pista ni una conspiración alienígena está infiltrando agentes encubiertos en los medios de transporte público. Tampoco hubo heridos de gravedad entre los miembros de las barras bravas del último partido de futbol por la copa. Ni siquiera se ha producido la fuga de algún tigre del zoológico.

¿Qué puedo hacer ahora sin preocupaciones? ¿Cómo puedo vivir sin preocupaciones?

Ficticia o real no me importa. Necesito estar preocupado para no pensar.

Ya me acostumbré. Ya me acostumbraron.

Quizás me pueda acostumbrar a esta nueva condición momentánea para desempolvar esos proyectos creativos que nuca tuvieron la fuerza necesaria como para derrocar el imperio del alarmismo instaurado. Quizás pueda tratar de pintar, escribir, cantar, bailar o simplemente soñar con los ojos abiertos para no tener pesadillas cuando se cierren mis parpados.

¿Podré recuperar esa condición de creador que el ser humano siempre ha tenido pero que gradualmente se ha ido aplastando por el día a día?

Me estoy comenzando a preocupar. Esto de que no haya problemas puede que sea una nueva estrategia de las esferas de poder que rigen nuestros destinos para desconcertarnos.

Ahora sí que estoy preocupado. Me siento mejor.

Con una aspirina se me pasa el dolor de cabeza y mirando para otro lado fácilmente puedo hacerme el desentendido de los reales problemas que afectan a nuestra sociedad contemporánea.

Además. Cuando tenga deseos de crear simplemente lo voy a hacer pero no ahora que estoy preocupado de cosas más importantes que hacer un dibujito insignificante, escribir tonterías intrascendentes, tararear alguna melodía desconocida, moverme descoordinadamente o soñar tonterías.

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NOVEDADES EDITORIALES

Los cinco continentes del Teratro

Querido lector, quisiera contarte aquí cómo nació la idea de este libro porque el origen, como sabes, es al mismo tiempo, el inicio y el fundamento. A fines del siglo pasado, estábamos sorprendidos de que nuestro libro El arte secreto del actor. Diccionario de antropología teatral –publicado por primera vez en 1983– continuara siendo editado y traducido en diferentes idiomas. Probablemente resultó eficaz su fórmula simple en la que textos e imágenes tienen la misma importancia, y uno constantemente remite al otro; las ilustraciones se volvían protagonistas para sostener un nuevo campo de estudios, la antropología teatral ideada por Eugenio. Si como estudioso del teatro yo había colaborado con la antropología teatral, ahora le pedía a Eugenio su participación en la vertiente de la Historia, con un libro que imaginábamos como un complemento del precedente. Aun teniendo que decidir toda la organización del libro, me respondió que era una buena idea y me propuso que los argumentos giraran en torno a las técnicas, nunca lo suficientemente estudiadas, de los actores.
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Puntos de vista

Es un privilegio el poder dar a conocer el trabajo que desde finales de los años 60 Suzanne Osten ha desarrollado tanto en Suecia como en el resto del mundo, a través de presentaciones, giras, conferencias y workshops. El alcance de la obra de Suzanne se se debiera condensar en unas pocas palabras toda su obra hablaría de: riesgo, compromiso, comunicación, lucha y una inalterable apuesta por los olvidados dentro de los olvidados: los niños. Y junto a ellos los jóvenes. Es a ellos a los que Suzanne ha dedicado una enorme parte de su actividad creadora.
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Poética del drama moderno

El objeto de esta obra es el de definir el nuevo paradigma de la forma dramática que aparece hacia 1880 y que continúa hasta hoy en las dramaturgias contemporáneas. Se tiende así un puente entre las primeras obras de la modernidad en el teatro como las de Ibsen, Strindberg o Chejov, y las más recientes, ya se trate de las obras de Heiner Müller, Bernard-Marie Koltès o Jon Fosse. Jean-Pierre Sarrazac desvela la dimensión rapsódica del drama moderna: una forma abierta, profundamente heterogénea, en la que los modos dramático, épico y lírico, e incluso argumentativo (el diálogo filosófico que contamina al diálogo dramático), no dejan de ensamblarse o de solaparse. Lejos de compartir las ideas de “decadencia” (Luckàcs), de obsolescencia (Lehmann) o de la muerte del drama (Adorno), Poética del drama moderno dibuja contornos, siempre en movimiento, de una forma la más libre posible, pero que no es la ausencia de forma.
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La zanja

¿En qué momento compartimos el viaje que nos hizo ser tan iguales? ¿Cómo reprocharnos y atraernos tanto? La respuesta está en el tiempo pasado, en nuestros ancestros, en el recuerdo común que permaneció oculto. Porque en definitiva, hemos heredado las acciones de unos hombres sobre otros y las influencias sobre el colectivo. La Zanja refleja el encuentro entre dos mundos, ese ciclo infinito que se repetirá una y otra vez. Es un trabajo exhaustivo de creación, surgido de la documentación de las crónicas de la época y nuestros viajes al Perú actual.
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Pasarela Senegal

En enero de 2007 el diseñador Antonio Miró presentó en la Pasarela de Barcelona un desfile no exento de polémica con ocho inmigrantes sin papeles y una escenografía con una patera y cajas. De tal acontecimiento le surge la idea de la obra a López Llera, quien, a raíz del suceso siente la necesidad de reflexionar sobre el papel del artista en la sociedad del espectáculo2, sobre la validez y efectividad de las denuncias sociales a través del arte y sobre el sentido de su propia escritura. La pieza constituye una magnífica denuncia dramática de la banalización de la cultura y del espectáculo.
Precio : 10€

Hacia una poética del arte como vehículo de Jerzy Grotowski

La reinvención de Pere Sais ondea en el título de la obra: Hacia una poética del arte como vehículo. Grotowski, como se sabe, imaginaba que la “cadena” de las performing arts podía mantenerse tensa entre dos extremos: el arte como presentación por una parte y el arte como vehículo en el extremo opuesto. Al hablar de poética del arte como vehículo se realiza un salto epistemológico.
Precio : 24€