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Lun, Jun

Y no es coña | Carlos Gil

Hoy voy a poner nombre y apellidos a los chascarrillos que se me ocurran para alimentar la leyenda del santo bebedor que siempre bosteza antes de un brindis. No hay nada más patético que un brindis en un funeral u homenaje tras obituario. Los que ya rascamos demasiados premios de ingreso en el recuerdo, nos sentimos pletóricos brindando en soledad. Porque sí. Porque hemos sido capaces de hacernos una magnífica sopa de cebolla o porque hemos leído una obra de teatro que escapa a la vulgaridad actual, bendecida y convertida en lo cool, es decir, en la moda del pensamiento blando, de la cultura líquida, pero oxigenada. 

Brindamos por brindar, porque de lo que se trata es de celebrar la vida y si podemos seguir remojándola en vino, las canas tardan más en convertirse en banderas de socorro. Un editor asilvestrado, con una editorial personal e intransferible, Fernando Olaya Pérez, nos despertó hace una semana con su cuerpo helado en su casa. En pocos años, a golpe de corazón, razón y voluntad no exenta de sabiduría se hizo un hueco, sacó de las cuevas a los emergentes, le dio espacio a algunos descolocados, reimprimió a Valle, buscó pensamiento y teoría. Esperpento es su legado, pero hoy, nadie sabe qué va a pasar con sus libros, con sus compromisos, con su incipiente labor. Su familia no pertenece a este mundo del teatro y la edición. En su entorno nadie se atreve a dar el paso. Es decir, Fernando se queda en nuestra memoria con su fuerza, sus ganas, sus hechos y sin saber si tendrá, cuando menos, un tiempo para rescatar libros, inversiones y proyectos dejados a medias.

Sí, claro, la muerte es un relámpago que avisa con un ruido, una luz o una oscuridad. La veterana revista Primer Acto, ese gran proyecto de José Monleón, ha encontrado en su hija Ángela y un grupo de sabios periodistas, dramaturgas, investigadores, un motivo para honrar su memoria, y para seguir magnificando su obra creada hace varias décadas. Esto sí es un buen homenaje. Esto sí es un síntoma de amor al padre, al amigo, al jefe, al compañero. Mientras Primer Acto mantenga este tono, mientras crezca, Pepe Monleón seguirá siendo un referente imprescindible para varias generaciones de teatristas hispanohablantes. Aplaudo esta renovación, esta toma de postura positiva, de implicación e implementación de todo lo que tiene a mano, para seguir con la labor y poder estar como siempre al servicio de las artes escénicas, ahora con fuerzas ampliadas.

El pasado jueves estuve en Sevilla, en el Teatro Central, para ver el montaje de Atalaya sobre el Rey Lear de Shakespeare con dramaturgia y dirección de Ricardo Iniesta. Me pareció un gran trabajo. Cada día premio más la coherencia que la estridencia. Me gusta que mis amigos se equivoquen, pero gozo hasta la extenuación cuando se ponen ambiciosos, buscan la excelencia, hacen teatro que “teatra”, que es teatro en mayúsculas, que proponen cerca de dos horas de espectáculo donde se conjuga perfectamente la palabra, el movimiento, la coreografía, la voz, la música, esas canciones telúricas. Es lo que he sentido con este montaje. Teatro sólido, teatro hecho desde el convencimiento, fiel a un estilo, a una concepción del mundo, a una estética. Y eso aplaudo incondicionalmente. Y después, en la quinta copa, en la vigésima derivada, hablaremos de oportunidades, de opinión sobre lo que uno piensa que debería ser. Yo, ahora, cuento lo que es.

Por cierto, en el Central estuve con viejos amigos. Manuel Llanes, cada día más escueto en su cuerpo, tan excitado como siempre. En una sala este Rey Lear y en la otra “Hermanas” de Pascal Rambert. Como para no estar eufórico. Yo leo los silencios de mis viejos amigos y conocidos. Y entre todos los signos detectados, juraría que allí se respiraba una sensación de espera del rayo, la tormenta y quizás el apocalipsis. Todo lo hecho en Cultura, mal que bien, es una realidad incuestionable. Pues en unos meses puede irse todo al muro de las lamentaciones. Un gobierno de la extrema derecha es siempre una amenaza. Y en Andalucía hay demasiadas ganas de venganza. Y ya se sabe que la Cultura con mayúsculas no es el fuerte de estos personajes siniestros que pueden hacerse con el poder.

Tuve una curiosa conversación que debo agrandar, con calma, y tras una segunda visión de las Luces de Bohemia de Valle-Inclán en versión y dirección de mi admirado Alfonso Zurro. No había tenido la ocasión de decirle en vivo: no me toques a Valle. No me toques Luces de Bohemia. Se lo dije, con mi proverbial falta de gen de la diplomacia. Y seguiremos hablando porque es algo muy importante, ¿se puede versionar, desestructurar cualquier obra de Valle, Lorca como se hace con Shakespeare? ¿Alguien se atreve con Brecht? Un tema para discutir y hasta para hacer un congreso.

Y no pude saludar en directo a Salvador Távora, hablé por teléfono, lo mismo que con Lilyane Drillon. Marta Carrasco, entre viajes de trabajo y programas de tele me dejó tirado, hablamos mucho, pero por teléfono. También es que yo me hice una buena siesta. Por cierto, hablar por teléfono es más humano que la distancia del mensajito, aunque sea de voz.

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NOVEDADES EDITORIALES

Los cinco continentes del Teratro

Querido lector, quisiera contarte aquí cómo nació la idea de este libro porque el origen, como sabes, es al mismo tiempo, el inicio y el fundamento. A fines del siglo pasado, estábamos sorprendidos de que nuestro libro El arte secreto del actor. Diccionario de antropología teatral –publicado por primera vez en 1983– continuara siendo editado y traducido en diferentes idiomas. Probablemente resultó eficaz su fórmula simple en la que textos e imágenes tienen la misma importancia, y uno constantemente remite al otro; las ilustraciones se volvían protagonistas para sostener un nuevo campo de estudios, la antropología teatral ideada por Eugenio. Si como estudioso del teatro yo había colaborado con la antropología teatral, ahora le pedía a Eugenio su participación en la vertiente de la Historia, con un libro que imaginábamos como un complemento del precedente. Aun teniendo que decidir toda la organización del libro, me respondió que era una buena idea y me propuso que los argumentos giraran en torno a las técnicas, nunca lo suficientemente estudiadas, de los actores.
Precio : Próximamente

Puntos de vista

Es un privilegio el poder dar a conocer el trabajo que desde finales de los años 60 Suzanne Osten ha desarrollado tanto en Suecia como en el resto del mundo, a través de presentaciones, giras, conferencias y workshops. El alcance de la obra de Suzanne se se debiera condensar en unas pocas palabras toda su obra hablaría de: riesgo, compromiso, comunicación, lucha y una inalterable apuesta por los olvidados dentro de los olvidados: los niños. Y junto a ellos los jóvenes. Es a ellos a los que Suzanne ha dedicado una enorme parte de su actividad creadora.
Precio : Próximamente

Poética del drama moderno

El objeto de esta obra es el de definir el nuevo paradigma de la forma dramática que aparece hacia 1880 y que continúa hasta hoy en las dramaturgias contemporáneas. Se tiende así un puente entre las primeras obras de la modernidad en el teatro como las de Ibsen, Strindberg o Chejov, y las más recientes, ya se trate de las obras de Heiner Müller, Bernard-Marie Koltès o Jon Fosse. Jean-Pierre Sarrazac desvela la dimensión rapsódica del drama moderna: una forma abierta, profundamente heterogénea, en la que los modos dramático, épico y lírico, e incluso argumentativo (el diálogo filosófico que contamina al diálogo dramático), no dejan de ensamblarse o de solaparse. Lejos de compartir las ideas de “decadencia” (Luckàcs), de obsolescencia (Lehmann) o de la muerte del drama (Adorno), Poética del drama moderno dibuja contornos, siempre en movimiento, de una forma la más libre posible, pero que no es la ausencia de forma.
Precio : Próximamente

La zanja

¿En qué momento compartimos el viaje que nos hizo ser tan iguales? ¿Cómo reprocharnos y atraernos tanto? La respuesta está en el tiempo pasado, en nuestros ancestros, en el recuerdo común que permaneció oculto. Porque en definitiva, hemos heredado las acciones de unos hombres sobre otros y las influencias sobre el colectivo. La Zanja refleja el encuentro entre dos mundos, ese ciclo infinito que se repetirá una y otra vez. Es un trabajo exhaustivo de creación, surgido de la documentación de las crónicas de la época y nuestros viajes al Perú actual.
Precio : 10€

Pasarela Senegal

En enero de 2007 el diseñador Antonio Miró presentó en la Pasarela de Barcelona un desfile no exento de polémica con ocho inmigrantes sin papeles y una escenografía con una patera y cajas. De tal acontecimiento le surge la idea de la obra a López Llera, quien, a raíz del suceso siente la necesidad de reflexionar sobre el papel del artista en la sociedad del espectáculo2, sobre la validez y efectividad de las denuncias sociales a través del arte y sobre el sentido de su propia escritura. La pieza constituye una magnífica denuncia dramática de la banalización de la cultura y del espectáculo.
Precio : 10€

Hacia una poética del arte como vehículo de Jerzy Grotowski

La reinvención de Pere Sais ondea en el título de la obra: Hacia una poética del arte como vehículo. Grotowski, como se sabe, imaginaba que la “cadena” de las performing arts podía mantenerse tensa entre dos extremos: el arte como presentación por una parte y el arte como vehículo en el extremo opuesto. Al hablar de poética del arte como vehículo se realiza un salto epistemológico.
Precio : 24€