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Dom, Sep

Y no es coña | Carlos Gil

Quiero escribir loas y alabanzas al Teatro, a las Artes Escénicas, a sus practicantes, a quienes les gusta verlo, leerlo, hacerlo, pero acabo siempre hablando de lo que a mi entender impide que se pueda escribir de ello en libertad. Estoy atrapado en manifiestos, días, poses, palabras huecas, obviedades, modas, palabrería barata y muchas, pero que muchas frustraciones atomizadas, que acaban formando un estado de ánimo colectivo contagioso. Y demoledor.

Me reúno diariamente en vivo o a distancia con profesionales de diferentes rubros y categorías de la creación, la distribución, la producción, la exhibición y hasta de la prensa especializada y al final de la jornada debo poner en mi pequeña balanza de impresiones los pros y los contras para poder decidirme sobre una idea básica de la situación: los hay de un optimismo interesado y pesimistas de una lucidez hiriente. Pero nadie o casi nadie sabe exactamente el porqué de sus argumentaciones, ya que se trata de hablar de la feria según le va a cada uno, pero no se mira ni adelante, ni atrás ni a los lados. Y no se mira en conjunto, ni se mira desde atalayas culturales, filosóficas, sino pragmáticas en el sentido más cortoplacista del término.

Anuncia el ministerio del ramo una bajada del IVA hasta el 10% en los espectáculos en vivo y se produce un silencio. ¿Qué hacemos, estábamos preparados hace unos años para protestar por la subida del 8 al 10 y ahora nos lo bajan del 21 al 10 y nos callamos? El anuncio es que el PP ha colocado esta bajada del IVA en los presupuestos generales y resulta que a fecha de hoy no se sabe si se aprobarán, si se reformarán, si habrá prolongación o incluso, incluso, se habla en voz baja de la posibilidad de nuevas elecciones. Por lo tanto estamos, de nuevo, ante un cebo. Todos conteniendo la respiración y escondiendo los michelines por si acaso. ES una realidad que no se puede camuflar.

Ven, yo quiero escribir grandes conceptos sobre el Teatro y las Artes Escénicas, citar a Federico García Lorca sin haberlo leído, hablar de Brecht sin saber si se escribe con hache, quedar exhausto ante el manifiesto del ITI que contiene tal cantidad de palabras suspendidas en el tiempo que se puede usar cambiando algunas palabras para cualquier actividad intangible. Pero me sale el carácter, me sale la tozuda realidad, otro final de mes, repasar cuentas, llamar a los morosos, juntar para pagar la seguridad social, las nóminas, a los proveedores. Y sabemos que hay cientos de personas, gestores de salas, compañías, distribuidoras que están en la misma tesitura, intentando salvar la situación otra vez. Y lo peor es que para esto no hay muchas soluciones en los presupuestos. Yo diría que el no futuro se encuentra bajando a la derecha.

Si acabo siempre en la misma marisma, es que no tengo nada que decir que añada aliento a la situación. Hoy lunes 27 de marzo de 2017, en la Librería Yorick, fundada en la web en 2001, celebramos los cinco años de implantación en Madrid. Y lo hacemos un Día Mundial del Teatro porque cae en lunes, porque en las fechas que lo celebrábamos, a principios de diciembre, se nos acumularon circunstancias que lo impidieron, y lo hacemos celebrando los 20 años de la revista ARTEZ, que sacó su primero número un febrero de 1997, lo que no es poco. Desde entonces doscientos quince números. Y podemos decir que este periódico que nació portal lleva dieciséis años proporcionando lazos de unión entre el teatro iberoamericano de manera constante, y el boletín que algunos recibirán hoy pasa de las setecientas citas. Cerca de ochocientos lunes de comunicación directa con más de treinta mil suscriptores del mismo. Celebraciones pequeñas, íntimas, amigables, irrelevante para las instituciones que consumen unos presupuestos para la simple supervivencia, sin nada que proponer más allá que el seguir.

Por lo tanto, no me reprocho nada. Quizás falta de ambición personal. No reprocho nada a nadie. Y tenemos motivos más que suficientes para protestar, pero nos parece una pérdida de tiempo. Estas son nuestros avales, nuestra predisposición a la colaboración global con todos los agentes implicados con el Teatro y las Artes Escénicas, sentimos el humilde orgullo de poder alzar la voz desde la autoridad del trabajo hecho y del que seguimos haciendo.

Y un mensaje reiterado. Mañana martes, el jueves de dentro de tres semanas, debe ser otro día universal del teatro. Saltemos esta tendencia a las efemérides que cauterizan, que sintetizan, que sirven para que todos se sientan aliviados por unas horas y tarden trescientos sesenta y cuatro días más en poner el Teatro en sus vidas, sus agendas y sus pensamientos.