Sidebar

12
Mar, Nov

Sangrado semanal | Juana Lor

Hay personas que son torbellinos en vida, vientos que levantan pasiones y desordenan barajas y que un buen día se van, tal y como dice un escritor, de viaje sin maletas. Lo curioso es que, por una vez, su partida no se limita a engrosar las listas oficiales de muerte en carretera, sino que moviliza energías, esfuerzos, cantantes y artistas para crear un evento único que, a su vez, no es más que el final de toda una cadena de acontecimientos.

Todo comienza por un echar de menos feroz, por no dejar de tener presente a aquel que no se fue del todo, por recordar su amor al cine negro y a su pueblo. La fragua se enciende y se va moldeando la idea hasta hacerla presente: Un festival de cortos en blanco y negro con mucho humo de cigarro y naipes marcados, botellas de whisky y mujeres de infarto. Y la certeza de lo que hará falta para lograrlo: Mucho hielo y mucho rock and roll.

Y, por supuesto, un grupo de gente muy potente para poner todo este proyecto en pie, que no son otros que los amigos del que se fue: Hombres y mujeres de acción nocturna, bellos, jóvenes y con cierto toque canalla. Entre ellos, hasta una futura mamá. Han llorado su muerte. Pero han decidido no quedarse ahí y celebrar la vida a manos llenas y micrófono abierto. En su honor y por su recuerdo.

Ayer tuvo lugar en el café Anztoki de Bilbao el concierto en honor a "Mikro". La gente abarrotó el espacio. La culpa la tuvieron los iluminados Zea Mays y los incombustibles Kobra que prendieron fuego al ambiente a base de decibelios. No faltaron tampoco los guiños al cine negro en el cuerpo de una mujer fatal de pestañas kilométricas y de un coro de gángsters que tenía las cosas tan claras como el barro. Así se hicieron y vivieron anoche las cosas para poder celebrar los próximos 6 y 7 de julio de este año el primer MIKRO FILM Short Festival, el I. Festival Internacional de Cortos de Cine Negro que se celebrará en la costera Villa de Plenztia.

Ojo con este proyecto porque es peligroso. Embauca y te enreda como las buenas femme fatale. Si os cruzáis por su camino, no olvidéis bajaros el ala del sombrero y apretar la pipa que llevéis dentro del bolsillo del gabán. Estad en guardia, porque, en un santiamén, las buenas apuestas pueden crecen y la ruleta empezar a girar y os podéis ver inmersos en un buen chanchullo donde lo último que oigáis sea: SILENCIO. ¡SE RUEDA!

THE END

Hagan sus apuestas damas y caballeros: El plazo de inscripción para la presentación de cortos ya está abierto. Más movidas en: www.mikrofilmfestival.com