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Mié, Nov

Página en blanco | Miguel Ángel Pérez

En los últimos dos años  se han encendido todas las alarmas. Veíamos como, tras el pico de inversión en cultura de 2010, los indicadores empezaban a bajar. La crisis que veníamos padeciendo desde 2007, no bien atajada en España, comenzaba a mostrarse con toda su crudeza. Desinversión pública, desaparición de las cajas de ahorros, menos dinero en manos de las familias…pobreza y desempleo creciente y miedo a gastar en actividades que no fueran básicas: sanidad, educación, transportes..

Ya en 2011 el panorama era muy complicado, redes y circuitos que desaparecían, bajas recaudaciones de taquilla, disminuciones de las ayudas a producción y gira…con la llegada del PP al gobierno estas tendencias se acentúan: desinversión generalizada en cultura y “subidón” del IVA de las entradas 13 puntos - los cachés ya estaban en el 16%- del 8 al 21%. La guinda del pastel. 

Había ya grandes problemas estructurales: producción privada/exhibición pública, mecanismos de toma de decisiones en redes y circuitos muy personalistas, ayudas lejos de los estándares europeos, baja internacionalización de las AAEE españolas, concentración de la actividad comercial en Madrid y Barcelona, dejación por parte del Inaem de las labores de coordinación –ayudas, redes- propias de sus objetivos constitucionales. De remate, algo que no estaba funcionando mal – la taquilla- se pone imposible. De la noche a la mañana el IVA sube 13 puntos. La Puntilla.

Un dato: en Castilla y León, en 2010 se presentaron del orden de 55 proyectos de producción o gira, en la última edición en la que participé como miembro del grupo evaluador – 2016- solo 33 proyectos, ninguno de “compañía emergente”…estas ya habían tirado la toalla al ver qué les pasaba a “los yayos” del teatro regional. ¿Habían desaparecido todas esas compañías? No…si vas a los directorios siguen las mismas “marcas”, pero son eso, solo “marcas”…mantienen un socio-administrador y el resto a “altas/bajas”…en el mejor de los casos, cuando no es un autónomo que se da de alta si tiene que presentar “papeles” o “hay bolos”.

La crisis provocó hasta 2014 mucha precariedad, empresas de 8 trabajadores fijos pasaron a uno o dos fijos y el resto a bolos, algunas incluso con deudas e impagos de cifras de 5 o 6 dígitos. De cobrar un modesto salario mensual o semanal se pasaba al bolo (de secundario en las regiones, no tenemos “protas” se nos han ido al foro todas/os) y las dietas reglamentarias, que habitualmente no se usaban y así se volvía con unos eurillos más en la butxaka. Anclados ya en la “precariedad”. Se existía pero en muy malas condiciones…no se producía y si se hacía se recicla todo el material: escenografía, vestuario, iluminación…furgonetas.

Empezaron a escucharse las trompetas bíblicas…que si bajan el IVA que si suben el IBI, que si nos internacionalizamos todos…algunos descendieron un peldaño y ahí estaban nuestros compas los “amateur” que acogían a muchos profesionales, las escuelas de teatro, las salas + escuela+ local social de reuniones (en algunos lugares con recursos para I+D+i se ponían en marcha todo tipo de “Labs”  “Hubs” y “co-working” posibles) mera supervivencia, a veces solo de la “marca”  pues ya nadie cobraba con regularidad…ni el socio administrador. El mantra del PP era: emprendizaje cultural.

Las “artes” ya estaban diluidas en un placton de “creatividad” “turismo cultural” “servicios culturales” “artes aplicadas” “innovación social”…”artes compensatorias”.

En las últimas semanas he podido encontrar tiempo para leer algunos libros y ensayos de mucho interés, al margen de que esté de acuerdo solo en parte con cada uno de ellos. 

Ya se alzan voces en la izquierda – incluso moderada- contra el “emprendizaje. En algunos sectores de grandes necesidades de inversión – patrimonio, comercio cultural, edición, audiovisual, técnicas escénicas- ya han causado grandes deudas. Se puede “emprender” si hay algo que hacer…y el INE nos dice que desde 2011 la caída en el PIB cultural ha sido del 50%. Bien, algo es algo.

Por otra parte el libro “El Entusiasmo. Precariedad y trabajo creativo en la era digital” de Remedios Zafra, Premio Anagrama de Ensayo 2017. La autora clama contra la situación de “precariedad” en el mundo cultural, educativo, social, investigación…muy bien escrito y muy elocuente, recomendable.

Entre otras cosas nos dice: “no es lo mismo pagar con reconocimiento a un rico que a un pobre…pago inmaterial que en el rico se convierte en prestigio y en el pobre en frustración y abandono por la necesidad de dedicar sus tiempos a ese otro trabajo que le permite vivir”…nunca mejor expresada la situación actual de las artes en su totalidad.

Bienvenido el libro de Remedios Zafra, pero en mi opinión ya hemos entrado en la fase de INVISIBILIZACIÓN SOCIAL de la cultura. Sigue existiendo, en menor medida, un sector cultural pero con niveles altos de amateurismo – no es despectivo- de voluntarismo personal y de disolución en ese magma antes aludido de actividades sociales, educativas, compensatorias, creativas…y de esto nos avisaron hace meses pensadores como Canclini el antropólogo argentino-mexicano del que leemos poco en España y la pensadora  norteamericana Martha Nussbaun…por no hablar de Gramsci o Toni Negri.

Agridulce sensación de derrota…¿quizás merecida? Puede…

M A Pérez Martín

 

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