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Mié, Jul

Mirada de Zebra | Borja Ruiz

En ciencia, cuando se quiere demostrar que un suceso está vinculado a otro, se llama ruido a todas aquellas variables que impiden ver con claridad la relación entre los sucesos a estudiar. Así, por ejemplo, si queremos estudiar la influencia del alcohol en la aparición de cáncer de pulmón, tendremos que analizar con cuidado el consumo de tabaco. De lo contrario, podríamos concluir que el alcohol produce cáncer de pulmón, cuando la realidad es que el alcohol se asocia con el consumo de tabaco, y es este factor el que aumenta el riesgo de padecer esta clase de cáncer. En ciencia, controlar el ruido que producen este tipo de variables de confusión resulta primordial para llegar a conclusiones sólidas y útiles.

Si en estadística ruido es aquello que distorsiona y cuestiona los resultados, en teatro se me ocurren infinidad de ruidos diferentes. Ruido es esa voz interior que te dice que siempre lo haces mal. Ruido es la otra voz interior que dice que siempre lo haces bien. Ruido son las voces que juzgan sin haberse ganado el derecho a opinar, como escuchar a un experto en deportes que nunca se ha puesto un chándal. Ruido es intentar entender con números lo que no se ajusta a ninguna ecuación. Ruido es llamarse David y creerse Goliat. Ruido es un éxito que se cronifica en la cabeza. Ruido son aplausos que suenan huecos. Ruido es uno mismo hablando sin parar, creyendo saber lo que hay que hacer. Ruido es el silencio de los teatros vacíos, incapaces de llenarse con el teatro que hacemos.

Echo la vista atrás. Busco teatros del silencio. Teatros que huyeron de ruidos estridentes y de ruidos armoniosos que sonaban a agasajo y triunfo. Aparece Stanislavski en 1905 creando el Primer Estudio del Teatro de Arte de Moscú. Saboreaba entonces el éxito de su revolucionario teatro naturalista, y sin apenas darse espacio para su disfrute, abrió esa suerte de Laboratorio para investigar alternativas estéticas al naturalismo imperante. Está Meyerhold, flamante director de los teatros imperiales, que en su tiempo libre se hace llamar "Dr. Dapertutto" para pasar desapercibido en los cabarets, sótanos y pequeños teatros que le gusta frecuentar. Bajo ese pseudónimo ofrecerá cursos y creará espectáculos de otra escala, que a la postre resultaron fundamentales para el desarrollo de la biomecánica.

Hay más ejemplos. Jacques Copeau antes de establecer su compañía en París, reunió a sus jóvenes actores y se los llevó a Le Limon, un lugar en el campo, lejos de los bullicios de la ciudad, donde podían entrenar y crear en un ambiente sereno e inspirador. O Peter Brook que, después de alcanzar enorme prestigio como director convencional y experimental, reúne a su compañía y se va de gira por diversos lugares de Irán y África ofreciendo un espectáculo cuya escenografía consiste en una simple alfombra. Y cómo no, hay que hablar también de Grotowski, que, en la cima de su trayectoria como director, decide comenzar una etapa íntima de investigación al margen de la creación de espectáculos.

Se intuye en todos estos casos un alejamiento consciente de un entorno que resulta ser favorable en apariencia, pero que en el fondo impide una búsqueda verdadera, honesta y profunda de lo que se quiere hallar. El suyo es un esfuerzo por desvestirse de lo circunstancial, del lodo que se va pegando en el camino, de todo aquello que es ya ajeno. Alcanzar un momento donde toda trascendencia a la que se aspira es la sencillez.

Dicen que todo lo que ha sido se desmantela. Da miedo el zumbido del desierto. ¿Qué hacer? Surge entonces un impulso quizá vago, quizá débil, la idea de un teatro que emerja de un silencio buscado, un teatro sumergido, al margen de fachadas de cartón, con los recursos que hay alrededor, con los espectadores que surjan alrededor, sin muecas que nos maquillen, sin aspiraciones que se vuelvan burbuja. Sin más. Sin menos.

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NOVEDADES EDITORIALES

Los cinco continentes del Teratro

Querido lector, quisiera contarte aquí cómo nació la idea de este libro porque el origen, como sabes, es al mismo tiempo, el inicio y el fundamento. A fines del siglo pasado, estábamos sorprendidos de que nuestro libro El arte secreto del actor. Diccionario de antropología teatral –publicado por primera vez en 1983– continuara siendo editado y traducido en diferentes idiomas. Probablemente resultó eficaz su fórmula simple en la que textos e imágenes tienen la misma importancia, y uno constantemente remite al otro; las ilustraciones se volvían protagonistas para sostener un nuevo campo de estudios, la antropología teatral ideada por Eugenio. Si como estudioso del teatro yo había colaborado con la antropología teatral, ahora le pedía a Eugenio su participación en la vertiente de la Historia, con un libro que imaginábamos como un complemento del precedente. Aun teniendo que decidir toda la organización del libro, me respondió que era una buena idea y me propuso que los argumentos giraran en torno a las técnicas, nunca lo suficientemente estudiadas, de los actores.
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Puntos de vista

Es un privilegio el poder dar a conocer el trabajo que desde finales de los años 60 Suzanne Osten ha desarrollado tanto en Suecia como en el resto del mundo, a través de presentaciones, giras, conferencias y workshops. El alcance de la obra de Suzanne se se debiera condensar en unas pocas palabras toda su obra hablaría de: riesgo, compromiso, comunicación, lucha y una inalterable apuesta por los olvidados dentro de los olvidados: los niños. Y junto a ellos los jóvenes. Es a ellos a los que Suzanne ha dedicado una enorme parte de su actividad creadora.
Precio : Próximamente

Poética del drama moderno

El objeto de esta obra es el de definir el nuevo paradigma de la forma dramática que aparece hacia 1880 y que continúa hasta hoy en las dramaturgias contemporáneas. Se tiende así un puente entre las primeras obras de la modernidad en el teatro como las de Ibsen, Strindberg o Chejov, y las más recientes, ya se trate de las obras de Heiner Müller, Bernard-Marie Koltès o Jon Fosse. Jean-Pierre Sarrazac desvela la dimensión rapsódica del drama moderna: una forma abierta, profundamente heterogénea, en la que los modos dramático, épico y lírico, e incluso argumentativo (el diálogo filosófico que contamina al diálogo dramático), no dejan de ensamblarse o de solaparse. Lejos de compartir las ideas de “decadencia” (Luckàcs), de obsolescencia (Lehmann) o de la muerte del drama (Adorno), Poética del drama moderno dibuja contornos, siempre en movimiento, de una forma la más libre posible, pero que no es la ausencia de forma.
Precio : Próximamente

La zanja

¿En qué momento compartimos el viaje que nos hizo ser tan iguales? ¿Cómo reprocharnos y atraernos tanto? La respuesta está en el tiempo pasado, en nuestros ancestros, en el recuerdo común que permaneció oculto. Porque en definitiva, hemos heredado las acciones de unos hombres sobre otros y las influencias sobre el colectivo. La Zanja refleja el encuentro entre dos mundos, ese ciclo infinito que se repetirá una y otra vez. Es un trabajo exhaustivo de creación, surgido de la documentación de las crónicas de la época y nuestros viajes al Perú actual.
Precio : 10€

Pasarela Senegal

En enero de 2007 el diseñador Antonio Miró presentó en la Pasarela de Barcelona un desfile no exento de polémica con ocho inmigrantes sin papeles y una escenografía con una patera y cajas. De tal acontecimiento le surge la idea de la obra a López Llera, quien, a raíz del suceso siente la necesidad de reflexionar sobre el papel del artista en la sociedad del espectáculo2, sobre la validez y efectividad de las denuncias sociales a través del arte y sobre el sentido de su propia escritura. La pieza constituye una magnífica denuncia dramática de la banalización de la cultura y del espectáculo.
Precio : 10€

Hacia una poética del arte como vehículo de Jerzy Grotowski

La reinvención de Pere Sais ondea en el título de la obra: Hacia una poética del arte como vehículo. Grotowski, como se sabe, imaginaba que la “cadena” de las performing arts podía mantenerse tensa entre dos extremos: el arte como presentación por una parte y el arte como vehículo en el extremo opuesto. Al hablar de poética del arte como vehículo se realiza un salto epistemológico.
Precio : 24€