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Mar, Nov

Foro fugaz | Enrique Atonal

Leí la información aquí en Artezblai.com: Víctor Ullate cierra su compañía de danza por problemas económicos. Serán treinta años de trabajo tirados por la borda por falta de recursos. Reconozcamos que una compañía de danza requiere recursos importantes, que no es rentable desde el punto de vista económico, especialmente si es privada —como es el caso—, aunque debería saberse que los beneficios que se obtienen con estos grupos artísticos van más allá de ganancias económicas inmediatas.

 

Y aquí van a permitirme una digresión sobre los dineros del fútbol en España. No quiero adentrarme en cifras del negocio del fútbol que todos sabemos astronómicas. Quiero pensar únicamente que con el salario de uno de los astros del balón: Messi (quien en 2018 ganó 130 millones de euros), suma que bastaría para atender durante diez años las necesidades de una compañía de danza. No tengo nada contra de que los jugadores ganen millonadas por pegarle al balón, pero es indudable que hay una desproporción. Pensemos también en Rafa Nadal que con lo ganado en el torneo de Roland Garros en 2019 podría convertirse en mecenas de la danza.   

La desproporción entre los presupuestos de la danza y los deportes me sobresalta. Los deportistas tienen dinero, prestigio, público, pasión y estadios, mientras que para los bailarines todo es sacrificio, pobreza, rigor, y se sienten muy afortunados cuando cuentan con una compañía o un teatro. No obstante tanto unos como otros tienen en su cuerpo su tesoro: el bailarín trata de volar, vencer la gravedad, el deportista es un gladiador que trata de ganar, aunque sus triunfos son efímeros. En la dicotomía deportista de élite – bailarín estrella (o cirquero o músico de atril) vemos la gran injusticia de la sociedad contemporánea. 

Y ahora cierra por abandono económico la compañía de danza de Víctor Ullate, una compañía que ha logrado, como otras de España, grandes triunfos en el interior y el exterior. Imaginemos por un momento que el Barcelona, el Real Madrid o el Athletic de Bilbao cierran por falta de recursos. Imaginemos los titulares: El Real Madrid desaparece por problemas económicos. Imposible, todos estarían desgarrándose las vestiduras o las camisetas del equipo vendidas a precios exorbitantes. Pero si esto le ocurre a una compañía de danza que tiene treinta años de creaciones y trabajo cotidiano, no ocurre nada. Es normal que los artistas se mueran de hambre y busquen su vida. 

Como canto del cisne Ullate creó con su grupo una versión coreográfica de Antígona, el mito recreado en teatro por Sófocles y que es uno de los pilares del teatro. Me gustaría ver esta versión de Antígona, esta lucha femenina por los derechos elementales de un difunto. No la he visto, pero la imagino por las imágenes y por el talento de Ullate: búsqueda del equilibrio, de la armonía, aunque se arriesgue la vida porque hay valores más importantes. En nuestros días confusos, plenos de tantas injusticias, identifico a la sociedad con Ismene, la hermana de Antígona que prefiere plegarse a los dictados del tirano para tener la fiesta en paz. Una coreografía ambiciosa y difícil para dar la reverencia a una lamentable despedida.