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Lun, Jul

El Festival de Almagro rumbo al mundo

 

Nombrado en octubre 2017 director artístico del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, Ignacio García (Madrid 1977) cumple junto al Festival, 40 años. Con su dirección el Festival pone rumbo al mundo como promotor del patrimonio del Siglo de Oro, incluyendo la literatura, teatro y otras manifestaciones artísticas que se han desarrolladas en esta época en América Latina. Un Festival que será un punto de encuentro de distintas miradas al Siglo de Oro, desde culturas, lenguas y tradiciones teatrales de todo el mundo. No cabe duda de que Ignacio García, con su amplio conocimiento del teatro clásico y de la escena internacional, es el director más idóneo para el Festival de Almagro, donde ha trabajado como director o músico en 14 ediciones de los 20 últimos años. 

Irène Sadowska – ¿Con tu dirección del Festival de Almagro va a hacerse un cambio radical de la filosofía de las programaciones o se trata simplemente de adaptarla a tu proyecto artístico? 

¿Cuáles son las grandes líneas de tu proyecto? 

Ignacio García – No es un cambio radical. Es un cambio suave aunque intenso en algunos puntos. Natalia Menendez y su equipo han hecho un buen trabajo de manera que, gracias a la Fundación del Festival que existe, tenemos ya una cierta independencia en la gestión. También es un gran mérito de Natalia haber dejado el Festival saneado, con las cuentas sin deudas y con una buena situación financiera. 

Hay líneas impulsadas por Natalia como la apertura al público infantil con barroco infantil y a los nuevos creadores, que se van a mantener absolutamente. 

Algunas líneas básicas como la presencia de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, eje fundamental de la programación, o la participación del Museo Nacional de Teatro con las exposiciones y las Jornadas del teatro clásico de Castilla La Mancha que llevan celebrándose 26 años, Las vamos a mantener en la línea patrimonial. 

Lo que queremos es potenciar la mirada sobre el Siglo de Oro y e incluso antes de él. Va a bajar la proporción de Shakespeare y algunos otros autores extranjeros para dar más espacio a los autores autóctonos. 

Por ejemplo este año es el 400 aniversario del nacimiento de Agustín Moreto, uno de los más importantes autores del Siglo de Oro después de Lope, Calderón y Tirso.

Desgraciadamente Moreto es poco conocido, y si nosotros en Almagro no damos luz a su obra, Moreto no va se va a representar.

Queremos contribuir la riqueza del ecosistema teatral proponiendo una diversidad de miradas, nuestras y extranjeras, a los clásicos, a través de distintas versiones muy modernas o más clásicas, dramáticas o cómicas. 

Otro objetivo es ampliar el canon del Siglo de Oro a la mística española que es única en el mundo, a la literatura picaresca y a algunos fenómenos muy típicos españoles que no son puramente teatrales. 

 

I. S. – Uno de los grandes retos de tu proyecto es potenciar la marca internacional del Festival y su presencia en el mundo. ¿Con que medios y estrategias vas a hacerlo? 

I. G. – Conociendo mi trayectoria con el repertorio español fuera de España, el patronato del Festival, cuando me ofreció la dirección, me pidió posicionar la marca del Festival de manera más potente en el mundo. Para lograrlo nuestro Festival tiene que ofrecer propuestas y valores distintos de los que se pueden ver en otros Festivales.

Nuestra apuesta es que en casi 4 semanas el público pueda ver todo el Siglo de Oro, por ejemplo este año Calderón, Lope, Cervantes, Sor Juana, Moreto, Juan Ruiz Alarcón, Fray Luis de León, Santa Teresa, María de Zayas, algunos de ellos autores poco conocidos que nunca se representan. 

Quiero dar una visión muy amplia de este repertorio clásico que compartimos con América Latina. 

De hecho, América Latina va ser un eje fundamental, de ida y vuelta: las compañías de América Latina van a venir con sus producciones de clásicos y recíprocamente algunas producciones del Festival van a llevarse allí, para suscitar una reflexión sobre lo que significa la lengua española aquí y allá ¿Cómo se habla el español en México? ¿Cómo se versifica a Lope o a Calderón en Colombia, Argentina o Perú? 

Queremos que Almagro tenga la mayor relevancia en la defensa patrimonial y que gracias a esto sea un lugar único en el mundo en el que se pueda disfrutar de este repertorio. 

Igual que cualquier compañía del mundo que desea hacer Shakespeare aspira a ir a Strafford, que cualquier compañía en el mundo que haga Moreto o Calderón, con nuestro apoyo, pueda hacerlo en buenas condiciones y traerlo a Almagro. 

Creo que es la mejor manera de hacer crecer el Festival y que la marca de Almagro sea más conocida en el mundo. 

También este año vamos a presentar el Festival en América Latina, en Norte América y en Europa para que los artistas, las compañías, los periodistas y los espectadores en el extranjero, sepan de primera mano lo que estamos haciendo y cuáles son los objetivos de este nuevo planteamiento. 

 

I. S. – Como refleja la edición de 2018 este nuevo proyecto para el Festival? 

I. G. – Quiero que este primer año sea muy simbólico del espíritu del Festival. La presentación del Festival va a coincidir con el 400 aniversario de nacimiento de Agustín Moreto.

Damos una gran relevancia al vínculo, muy fuerte, que tenemos con la Compañía Nacional de Teatro Clásico. También el Premio estará estrechamente relacionado con el Siglo de Oro. Queremos que la gente leyendo el programa entienda que estamos en el espacio del español de los siglos XVI y XVII, incluyéndose también obras de autores que escribieron en México, Colombia, Perú. 

Por ejemplo en Perú existía una literatura escrita en una mezcla de español y de quechua. Esto es también un patrimonio que queremos hacer descubrir.

Se trata de invertir la línea de la colonización. Durante 500 años nosotros hemos llevado cultura y teatro allá. Vamos a substituir la colonización por un dialogo, de igual a igual. Este año por ejemplo Colombia, primer país invitado, tiene una presencia muy amplia con espectáculos de teatro, conciertos, exposiciones, libros, de forma que a través del Festival el público pueda tener una visión más panorámica y profunda de su cultura. 

Cada año invitaremos a un país diferente, abriendo así, cada vez más, las fronteras y creando puentes culturales.

 

I. S. – Eres un director de escena prolífico, multiplicando, más cada año, tus trabajos, tanto en España como en el extranjero. ¿Cómo vas a conciliar las responsabilidades de director del Festival de Almagro con tus compromisos de director de escena? ¿Vas a implicarte en la programación del Festival, dirigiendo una obra? 

I. G. – Obviamente, he debido cancelar varias producciones en México, Jordania, Finlandia…

Voy a hacer menos puestas en escena, manteniendo, en particular, los proyectos que tienen que ver con el Siglo de Oro, aprovechando mi trabajo fuera de España para ser el embajador del Festival. 

Por ejemplo, los contactos y vínculos que tenemos con teatros y festivales de América Latina, es gracias a que yo he estado viviendo y trabajando muchos años allá. 

En cuanto a hacer un espectáculo en el marco de la programación del Festival, no tenemos ni dinero ni capacidad para producir nuestros propios espectáculos. 

 

I. S. – ¿Cómo, a través de tus trabajos en el extranjero, va a amplificarse el impacto internacional del Festival?

I. G. – Como yo voy a seguir puntualmente haciendo proyectos del Siglo de Oro en otros países, es probable que consigamos traer algunos de estos proyectos de fuera, al igual que traeremos algunos espectáculos del Siglo de Oro dirigidos por otros directores. 

También tenemos proyectos con teatros o festivales en el extranjero como por ejemplo en Portugal, Polonia, Estonia.

Hay producciones en distintos países que me gustaría vincular con el Festival, para que vinieran a Almagro y después giraran por otras ciudades españolas 

También hay varios proyectos de clásicos del Siglo de Oro en Estados Unidos, Inglaterra, México, Argentina, India. 

El espectáculo de El Quijote Kathakali que he hecho en India con actores autóctonos, una coproducción con el Festival de Almagro, va a ir este año al Festival Cervantino de Guanajuato.

Estamos haciendo un acuerdo de colaboración con varios Festivales del mundo para que una parte de la programación de Almagro esté presente en estos lugares. 

Mi ambición es hacer del Festival de Almagro un punto neurálgico del teatro del Siglo de Oro, donde converjan y se crucen distintas miradas y lecturas de los clásicos desde culturas muy diferentes. 

He hablado también con una magnifica directora australiana sobre la posibilidad de hacer Fuente Ovejuna con aborígenes australianos.  

 

I. S. – Los espectadores locales son una parte muy importante del público general del Festival. Los municipios de la región han desarrollado junto al Festival una política a favor del teatro. 

La última edición del Festival bajo la dirección de Natalia Menendez tenía como lema "respirar el teatro". Lo que significa también proporcionarle un nuevo aliento intensificando las relaciones con el público, en particular el de las proximidades de Almagro…

I. G – Almagro refleja la transformación de municipios a través de la cultura. 

El Festival ha aportado una riqueza inmaterial y espiritual enorme. Los adultos y los niños de otras ciudades de la Mancha y de otros pueblos cercanos han convivido, desde hace 40 años, con los actores, podían ver cada noche un espectáculo distinto y encontrar en las calles artistas internacionales como Vanesa Redgrave, Michel Piccoli, actores de la Comédie Française, del Piccolo Teatro de Milano, la Royal Shakespeare Compagny o de la Schaubühne. 

Es impresionante que en esta pequeña ciudad haya pasado el mundo entero teatral. Por eso este público es fundamental. 

Nuestra oferta es muy global y muy plural, es decir hay espectáculos nacionales, extranjeros y también algunas agrupaciones de teatro o de música regionales de la Mancha, de forma que los artistas y espectadores extranjeros puedan descubrir nuestra cultura regional. 

Vamos a invadir toda la ciudad, las plazas, calles, hasta la piscina municipal, con espectáculos, libros, lecturas públicas de textos del Siglo de Oro. Que se escuchen versos de Cervantes, Tirso, Sor Juana en el mercado y en otros lugares.

Tenemos el apoyo de la propia Diputación provincial de Ciudad Real que, como entiende que Almagro tiene un privilegio con el Festival que otros municipios no tienen, ayuda a los habitantes de esos municipios a ir a Almagro y también en la compra de las entradas.

Muchos actores, dramaturgos o iluminadores son procedentes de la Mancha. Queremos que esto también sea un orgullo local. 

 

I. S. – El Festival de Almagro no solo ofrece una gran diversidad de lecturas y aproximaciones escénicas de los clásicos sino una perspectiva sobre la evolución de las miradas al Siglo de Oro y los tratamientos teatrales de los textos desde hace 40 años. 

En este sentido Almagro es a la vez la memoria del teatro y la "fábrica" de su presente y su porvenir con nuevas propuestas escénicas. ¿Vas a dar más espacio a estas propuestas innovadoras, a veces polémicas? 

I. G – Sin duda. Quiero que la mirada sobre los clásicos sea muy plural, muy contemporánea, que se haga un Calderón con Hip hop o con música y danza, o por ejemplo alguien que baile poemas de Sor Juana de Inés o poemas de Santa Teresa. 

De hecho el teatro del Siglo de Oro es un espectáculo integral, como el barroco francés, en el que la música, el canto, el baile y la palabra forman parte del mismo todo. 

Lo interesante es la confrontación de miradas distintas, contemporáneas y más clásicas, sobre nuestro patrimonio. 

Por ejemplo la Compañía Nacional de Teatro Clásico aporta, este año con sus 6 producciones, algunos enfoques más atrevidos de este repertorio. 

Desde Colombia vienen algunas versiones muy tropicales, de Cervantes, Calderón y San Juan. 

Creo que Almagro es muy representativo de las transformaciones que ha vivido nuestro país durante los últimos 40 años en el plano político, social y cultural. 

 

I. S. – Natalia Menendez incorporó al Festival una parte más teórica, critica, de reflexión sobre el teatro y los espectáculos de la programación. Estos encuentros se dirigían específicamente a los profesionales del teatro.

¿No habría que abrirlos al público iniciado en el teatro para que participe en el debate y opine sobre los espectáculos? 

I. G – Las Jornadas de Castilla y La Mancha este año están dedicadas a Agustín Moreto para dar a conocer mejor al autor y su obra. 

Estoy de acuerdo en que hay que involucrar al público y en general a la ciudadanía lo más posible en la reflexión y el debate sobre la creación artística. 

Vamos a mantener encuentros de críticos y otras reuniones sobre temas más específicos, repensando y modificando sus formas.

Por ejemplo la unión de críticos y artistas con su conocimiento de la práctica teatral puede ayudarnos a conocer y entender mejor el teatro.

Estoy pensando también en una jornada o encuentros con los críticos, los artistas y el público para reflexionar sobre : por qué en el extranjero no se hace más Calderón con la cualidad literaria indiscutible que tiene, ¿por qué se ha traducido mal?, ¿por qué se ha divulgado mal?, ¿por qué se ha vendido la imagen de que Calderón es un contra reformista? Porqué los Británicos han logrado llevar las obras de Shakespeare a otros lugares del mundo procurándoles una enorme audiencia? Porqué nosotros no sabemos valorar y promover nuestro patrimonio cultural? Más aún, porqué lo depreciamos? 

También tenemos que destacar la modernidad, más bien la actualidad, del pensamiento, la profundidad de la reflexión filosófica de algunos autores de nuestro Siglo de Oro y dar una mayor relevancia a las mujeres autoras, actrices y directoras de esta época. 

 

Irène Sadowska

 

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