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Mar, Oct

Jose Ramón López Menéndez, (Langreo 1962) Ha nacido en La Nueva (Langreo-Asturias) y ha vivido en esa tierra toda su vida. Es asturiano hasta la médula, como lo denotan los vocablos de bable con los que condimenta sus conversaciones. Si hay algún oficio o profesión que se identifica en nuestro subconsciente con Asturias es el de minero. José Ramón además de asturiano fue trabajador de la mina. Y, como a muchos trabajadores de la mina, en el año 2005 le prejubilaron y entrará en jubilación en octubre de 2018.

Fue desde joven un activista del asociacionismo, fundando numerosas asociaciones y participando en ellas (Asociaciones de Vecinos y de mujeres, fundador de Teatro Kumen), concejal del Ayuntamiento de Langreo gestionando las áreas de Cultura, Turismo y Comunicación. Desde entonces vive por y para la cultura y las artes escénicas sin fines lucrativos. 

 

Has nacido en el pueblo de La Nueva y actualmente vives en Langreo, Asturias. Y en Asturias has desarrollado la mayor parte de tu trayectoria personal¿Qué te ata a Asturias? ¿Te consideras “profeta” en tu tierra?

Me ata la familia y el compromiso social con esta tierra donde vivo, en particular con Langreo. Nadie es profeta en su tierra, pero como siempre he navegado a contracorriente, pues ahí me siento a gusto.

 

En la base de datos del Centro de Documentación Teatral del INAEM dicen que eres Autor, Director escénico, Dramaturgo y Escenógrafo. ¿Tu cómo te presentarías o definirías?

Gente corriente, que siempre ha tenido suerte en las iniciativas que ha puesto sobre la mesa. Persona sencilla de gustos sencillos y de enorme compromiso con la sociedad. Y en el campo de las artes escénicas diría que soy Amateur y ser amateur es desempeñar un montón de acciones escénicas, aunque la que menos hago y más a gusto me encuentro es la de dramaturgo.

 

Ha escrito seis obras de teatro y adaptado más de cincuenta.

¿Cuál de ellas te ha reportado mayores “rendimientos” materiales o sentimentales?:

En lo material ninguna me ha aportado nada ya que nunca he recibido una peseta personalmente. Sentimentalmente El encierru sobre mis vivencias en la Mina.

 

Eres director del grupo de teatro amateur Kumen que fundaste en 1982, ¿Fueron estos tus inicios en el mundo del teatro?:

No fueron mis inicios en el mundo del teatro, ya que en el año 1975 me inicie en la interpretación con obras como La petición de mano, Llama a un inspector, Don Armando Gresca, para en el año 1982 dirigir a un grupo de jóvenes que estaban poniendo en escena La zapatera prodigiosa de Lorca que fue el germen de Teatro Kumen. Aunque venia de abuelo y padre que en algún momento de su vida se habían subido a las tablas.

 

A esa primera puesta en escena en 1983 -La zapatera prodigiosa, de Federico García Lorca- le sucedieron múltiples puestas en escena, y una trayectoria jalonada de numerosos reconocimientos y premios. 

 

¿Qué puesta en escena te ha reportado experiencias más destacables y que reconocimiento o premio te ha marcado más?:

La experiencia más destacable siempre es la última en estos días estoy a puertas de estrenar “La comedia de las ilusiones” y ahí estoy totalmente entregado.

Y el Premio que más ilusión nos ha hecho fue el primer premio del Festival de Benavente que fue nuestro primer premio.

 

Tienes a sus espaldas una larga trayectoria y experiencia en las artes escénicas amateur. 

¿Qué te atrajo de la opción amateur?:

Podemos decir que no fue una opción, sino que en Asturias en los años 70 y 80 no existía esa diferencia, las administraciones nos trataban por igual a los que después decidieron ser Profesionales y a los que nos quedamos en la posición inicial se nos llamó Amateur.

 

¿Alguna vez te sedujo la profesionalidad?:

De pensamiento, nunca de obra.

 

Barajaste durante meses la creación de un centro de creación escénica del teatro amateur en Langreo. ¿Qué pasó con ese proyecto?

Pues que es una realidad desde el año 2015 que se inauguró. Se llama Centro de Creación Escénica “Carlos Álvarez-Novoa”. En tres años ha realizado decenas de actos culturales con una única condición, que no se cobra por el alquiler del espacio. Es u espacio libre de impuestos. Algunos de los proyectos que se realizan allí son Exposiciones mensuales, Noche de Poesía, Noches de Música, Charlas y Coloquios, proyecciones etc…

 

Tu trayectoria ha estado siempre vinculada al mundo asociativo. Fuiste presidente de FETEAS, Federación de Grupos de Teatro del Principado de Asturias y fundador de la Federación de Asociaciones de Teatro del Principado de Asturias (FETEAS). Perteneciste a la CETA (Confederación Española de Teatro amateur) hora extinta y de la que te saliste para liderar junto con otras federaciones autonómicas la creación de la Confederación Escenamateur de la que fuiste presidente desde sus inicios -allá por el año 2009- y hasta hace pocas semanas. 

¿Qué aporta el asociacionismo a las artes escénicas amateur?

El asociacionismo aporta al mundo amateur la posibilidad de liderar, entre todos, una línea de reivindicación y tener como objetivo líneas comunes de acción. También, a través del asociacionismo, se puede ver lo que otros compañeros hacen en otras partes del territorio nacional. El mundo del asociacionismo es un espacio de libertad o de más libertad que el compromiso de lo profesional.

 

Has dejado la Presidencia de Escenamateur, pero sigues como con responsabilidades en la ejecutiva. ¿Es el nuevo equipo que quiere seguir aprovechando tu experiencia o es a ti al que no le gusta la idea de sentirse “jubilado”?

Es una pregunta dirigida más hacia el nuevo presidente que hacia mí. Si yo fuera el presidente me encantaría estar en un equipo donde exista experiencia y compromiso y de eso yo voy sobrado. Ya tengo experiencia en eso de jubilarme y la verdad no me causo ninguna tragedia, más bien comedia, yo siempre estoy iniciando nuevos proyectos, por eso nunca me jubilo de la cultura.

 

Dentro de poco Escenamateur cumplirá 10 años de vida. Una trayectoria corta en la que ha conseguido logros importantes. ¿Qué hitos destacarías de ese recorrido en el que tú has sido Presidente?

Escenamateur ya ha cumplido diez años. Y muchas cosas se hicieron desde el equipo de trabajo que lideré, si tuviera que destacar algo, debería de decir que empezamos en Escenamateur no más de 100 grupos y en la actualidad superamos los 900 grupos. También que después de muchos años se habla de Teatro Amateur en las diferentes administraciones. Estamos en diferentes foros de debate y somos recibidos por las distintas administraciones como los representantes del Teatro Amateur de España. Demasiados logros para tan poco tiempo.

 

La opción amateur goza de un gran reconocimiento del público, pero no así de un sector del teatro profesional o de la administración. ¿Qué le falta a la opción amateur para alcanzar el reconocimiento que se merece?

No comparto la idea de que el Teatro Amateur no está reconocido por las administraciones, yo creo que sí, y ahí están los contactos y las ayudas que tenemos, otra cosa es que no esté reconocido al nivel del peso económico y social que representa el Teatro Amateur. Esa mayoría de edad se conseguirá cuando el Teatro Amateur tenga desde la administración central un Circuito de Teatro Amateur.

 

Actualmente sigues implicado a tiempo completo en el teatro amateur. Además de tu participación en Escenamateur, tienes un papel crucial en el grupo Kumen que diriges y para el que escribes y adaptas obras. También diriges el Centro de Creación Escénica Carlos Álvarez-Novoa de Langreo. Es difícil imaginar tu futuro lejos de las artes escénicas y de la opción amateur.  ¿Cuáles son tus próximos objetivos?

El mundo del asociacionismo es muy amplio en este momento y no se queda solo en Escenamateur, también existe una estructura internacional que está, a mi entender, sin rumbo. Desde Escenamateur tenemos ideas importantes que harán cambiar estas estructuras y donde todos debemos de hacer grandes esfuerzos para que cambien.

 

Todos llevamos a cuestas una “mochila” de vivencias personales, y a la que incorporamos experiencias y nos desprendemos de “lastre”, ataduras, fracasos…, para aligerar la marcha. Veamos la tuya. ¿De qué lamentas haberte desprendido por el camino?

De horas de dedicación a la familia y a mí mismo. Siempre ha estado el compromiso social por delante de lo personal y familiar. Y a veces hay que saber parar.

 

¿Hay alguna carga pesada en esa “mochila”, algo que te retrasa o no te deja dar ese salto que desearías?

Ninguna o tal vez liberarme de la falta de compromiso de algunas personas que no dan todo al teatro amateur.

 

¿Qué te gustaría incorporar… que falta en tu “mochila”?

Me gustaría poder, en breve, incorporar la posibilidad de ver desde la distancia como Escenamateur y FETEAS caminan con pasos firmes y en solitario. Y en lo personal terminar el texto de mi última obra de teatro Rosalía, publicarla y verla sobre los escenarios.

 

Carlos Taberneiro

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