Sidebar

21
Dom, Jul

Mirada de Zebra | Borja Ruiz

Existe la creencia general de que cuando la ciencia está por medio, no hay posibilidad para interpretaciones tendenciosas ni turbios intereses. Suena paradójico, pero al escuchar el adjetivo científico hay fe en que todo lo que haya detrás será objetivo, rectilíneo, terreno estéril para las dudas. Sin embargo, quien ha vivido la ciencia desde dentro, sobre todo aquellas ramas científicas que están ligadas a deseos mercantiles, sabe que no es oro todo lo que reluce, que hay más capas bajo la seda, que unos datos aparentemente objetivos se pueden retorcer, como se retuerce a una persona, para que digan la verdad que uno quiere escuchar. Al fin y al cabo, por muy pulcra que sea la ciencia, ésta siempre puede ensuciarse si las manos que la manejan no son limpias.

En su fragilidad sumergida, la ciencia tiene un recurso para evitar que los datos obtenidos con rigor puedan corromperse con malinterpretaciones intencionadas. Esta estrategia se sintetiza en la expresión "estadísticamente significativo". La cual se refiere, trayendo a colación un ejemplo, a que si afirmamos que un remedio X es mejor que un remedio Z para curar el dolor de garganta, en la comparación habremos utilizado un método estadístico que corrobore que la diferencia encontrada entre uno y otro es realmente significativa, o sea, que no es mera casualidad. Recuerdo el impacto que me produjo cuando un maestro con gran experiencia en investigación, nos decía: "Si usted ha llegado a una conclusión gracias a unos resultados, y éstos no son estadísticamente significativos... ¡No me la cuente!". Es decir, si es usted investigador, no me cuente que el remedio X "parece" o "da la impresión de ser mejor", no me confunda con vagos pareceres, demuéstreme con la estadística que el remedio X es significativamente mejor, y punto. Con este consejo a cuestas es más fácil pillar a los tramposos, aquellos que tratan de vender nuevos remedios o inventos camuflando con el cartel de la ciencia intereses lucrativos.

En los años en los que me dedicaba a la investigación científica, aquel mantra -"Si no es estadísticamente significativo, ¡No me lo cuente!"- me acompañaba siempre. Así que cuando me encontraba investigando en teatro, la pregunta se colaba sola: "¿Qué es lo escénicamente significativo?". Sabía que el teatro, particularmente en el ruedo creativo, se rige por unas pulsiones e intuiciones que con frecuencia están en las antípodas de la sobriedad científica, y que por lo tanto llevar el concepto "estadísticamente significativo" directamente a escena no tenía sentido alguno. La pregunta me asaltaba sobre todo después de bucear en los textos de los grandes maestros de la escena del siglo XX. ¿Qué podía rescatar de todo aquel legado cuando me enfrentaba a la creación de una escena? ¿O cuando debía dirigir a un actor? Era evidente que no podía inundarme de múltiples historias teóricas en la cabeza, que debía seleccionar una o dos ideas vestidas de intuición. Pero, ¿cómo descubrir las ideas escénicamente significativas?

Con el tiempo he encontrado algo que me orienta en la búsqueda de una respuesta. Se trata de percibir aquello que es actuable, que tiene una traslación concreta y práctica en la escena. Repaso las palabras-idea, propias o heredadas, que forman parte de mi jerga de trabajo. Energía, respuesta cinética, fabricar momentos, pre-esencia, canal, etc. Si hoy aún están conmigo no es por ninguna teoría sesuda que la sustente (aunque quizás pueda haberla), sino porque en la práctica escénica son capaces de expresarse de forma actuable y pasar de ser palabras-ideas a palabras-acción.

Imagino entonces a un actor o actriz, voraz por emprender un ensayo que le acerque a su personaje, y a quien le introduzco una idea a través de una historia; lo imagino y pienso que pueda decirme: "Vale, Borja, muy bonita esta historia, pero si no es actuable, ¡No me la cuentes!"

Nuevo número de la revista ARTEZ


Visita nuestra librería online

Todos los libros de la editorial artezblai

NOVEDADES EDITORIALES

Los cinco continentes del Teratro

Querido lector, quisiera contarte aquí cómo nació la idea de este libro porque el origen, como sabes, es al mismo tiempo, el inicio y el fundamento. A fines del siglo pasado, estábamos sorprendidos de que nuestro libro El arte secreto del actor. Diccionario de antropología teatral –publicado por primera vez en 1983– continuara siendo editado y traducido en diferentes idiomas. Probablemente resultó eficaz su fórmula simple en la que textos e imágenes tienen la misma importancia, y uno constantemente remite al otro; las ilustraciones se volvían protagonistas para sostener un nuevo campo de estudios, la antropología teatral ideada por Eugenio. Si como estudioso del teatro yo había colaborado con la antropología teatral, ahora le pedía a Eugenio su participación en la vertiente de la Historia, con un libro que imaginábamos como un complemento del precedente. Aun teniendo que decidir toda la organización del libro, me respondió que era una buena idea y me propuso que los argumentos giraran en torno a las técnicas, nunca lo suficientemente estudiadas, de los actores.
Precio : Próximamente

Puntos de vista

Es un privilegio el poder dar a conocer el trabajo que desde finales de los años 60 Suzanne Osten ha desarrollado tanto en Suecia como en el resto del mundo, a través de presentaciones, giras, conferencias y workshops. El alcance de la obra de Suzanne se se debiera condensar en unas pocas palabras toda su obra hablaría de: riesgo, compromiso, comunicación, lucha y una inalterable apuesta por los olvidados dentro de los olvidados: los niños. Y junto a ellos los jóvenes. Es a ellos a los que Suzanne ha dedicado una enorme parte de su actividad creadora.
Precio : Próximamente

Poética del drama moderno

El objeto de esta obra es el de definir el nuevo paradigma de la forma dramática que aparece hacia 1880 y que continúa hasta hoy en las dramaturgias contemporáneas. Se tiende así un puente entre las primeras obras de la modernidad en el teatro como las de Ibsen, Strindberg o Chejov, y las más recientes, ya se trate de las obras de Heiner Müller, Bernard-Marie Koltès o Jon Fosse. Jean-Pierre Sarrazac desvela la dimensión rapsódica del drama moderna: una forma abierta, profundamente heterogénea, en la que los modos dramático, épico y lírico, e incluso argumentativo (el diálogo filosófico que contamina al diálogo dramático), no dejan de ensamblarse o de solaparse. Lejos de compartir las ideas de “decadencia” (Luckàcs), de obsolescencia (Lehmann) o de la muerte del drama (Adorno), Poética del drama moderno dibuja contornos, siempre en movimiento, de una forma la más libre posible, pero que no es la ausencia de forma.
Precio : Próximamente

La zanja

¿En qué momento compartimos el viaje que nos hizo ser tan iguales? ¿Cómo reprocharnos y atraernos tanto? La respuesta está en el tiempo pasado, en nuestros ancestros, en el recuerdo común que permaneció oculto. Porque en definitiva, hemos heredado las acciones de unos hombres sobre otros y las influencias sobre el colectivo. La Zanja refleja el encuentro entre dos mundos, ese ciclo infinito que se repetirá una y otra vez. Es un trabajo exhaustivo de creación, surgido de la documentación de las crónicas de la época y nuestros viajes al Perú actual.
Precio : 10€

Pasarela Senegal

En enero de 2007 el diseñador Antonio Miró presentó en la Pasarela de Barcelona un desfile no exento de polémica con ocho inmigrantes sin papeles y una escenografía con una patera y cajas. De tal acontecimiento le surge la idea de la obra a López Llera, quien, a raíz del suceso siente la necesidad de reflexionar sobre el papel del artista en la sociedad del espectáculo2, sobre la validez y efectividad de las denuncias sociales a través del arte y sobre el sentido de su propia escritura. La pieza constituye una magnífica denuncia dramática de la banalización de la cultura y del espectáculo.
Precio : 10€

Hacia una poética del arte como vehículo de Jerzy Grotowski

La reinvención de Pere Sais ondea en el título de la obra: Hacia una poética del arte como vehículo. Grotowski, como se sabe, imaginaba que la “cadena” de las performing arts podía mantenerse tensa entre dos extremos: el arte como presentación por una parte y el arte como vehículo en el extremo opuesto. Al hablar de poética del arte como vehículo se realiza un salto epistemológico.
Precio : 24€