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Mié, Jun

Y no es coña | Carlos Gil

La otra noche asistí al ensayo general del Hamlet de Kamikaze en su vuelta al escenario del Teatro Pavón. Me parece un espectáculo ambicioso, un buen trabajo en general, espacio escénico, audiovisuales, idea estética e interpretación en consonancia, dentro de una coherencia. Y todo es opinable. Claro que sí. Es una mirada actualizada. Antes y después pude charlar un rato con Miguel del Arco y Aitor Tejada, que siguen recibiendo a los espectadores cada noche, cuidan la programación, sus producciones, pero... lo están pasando muy mal económicamente. No logran cuadrar los números. Ellos dos llevan meses sin recibir ni un euro de su trabajo en el Pavón, yendo bien, teniendo obras que han recibido la aprobación de crítica y público, no salen los números. Necesitarían tener una ocupación por encima del setenta por ciento de su aforo para acercarse a un nivel adecuado de sostenibilidad.

Se pueden hacer muchos análisis sobre esta situación. Celebramos la valentía de la gente de Kamikaze al dar este paso al frente, gestionar un teatro, hacer de él su sede y un foco de producción y exhibición. Y pensamos en aquel momento que dada su buena situación en el panorama teatral, su marca, la virtualidad de sus producciones, la aventura iba a ir bien. Y nadie puede decir que vaya mal, lo que sucede es que tropieza con la tozuda realidad. Los públicos buscan seguridad, nombres televisivos, ofertas sencillas sin riesgos. Y no es el caso de Kamikaze que siempre se mueve en el borde y los riesgos.

Pero hay otras cuestiones a señalar: Kamikaze paga seguridad social, impuestos varios, sueldos a quienes actúan, el alquiler del teatro, los derechos de autor. Y eso es importante tener en cuenta. Una gestión privada, hasta este preciso momento, sin ningún tipo de ayuda porque no existe ni en el ayuntamiento de Madrid, ni en la Comunidad, ni en el INAEM, ayudas específicas para este tipo de sala, que no es alternativa, es decir, es un teatro importante pues hay que recordar que hasta hace muy poco era la sede de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, pero que a poco que se quiera analizar en profundidad su programación no es comercial. El repertorio mostrado y los espectáculos invitados son una tercera o cuarta vía, es un teatro que busca otros lenguajes, nuevos públicos. Y eso debería tener ayuda institucional.

Es importante el matiz de la defensa de los derechos de los trabajadores, de actores, técnicos y demás, porque establecer una red de locales basados en la pauperización del mercado laboral, la pérdida de derechos, la falta de pago, la instauración de la miseria como signo de alteridad es algo que hemos denunciando siempre aquí. Y somos asiduos visitantes de estas salas que buscan la sobrevivencia. Comprendemos su situación, apoyamos sus esfuerzos, pero instamos a todos a buscar soluciones viables antes de que se acabe con la profesión o se deje en un terreno seudo-profesional. Frente a la tozudez quizás sea bueno inocular dosis de dignidad. O hacerlo todo con mucha más transparencia.

Yo me tomo la defensa del Pavón como algo personal, profesional, estructural. No se puede empujar a nadie al sufrimiento, ellos son los que deben decidir si siguen o no, pero desde aquí intentaremos ayudar a su sostenibilidad. Será poca ayuda, pero entre todos debemos defender estos espacios que no son un cortijo institucional, ni un supermercado teatral. Es una obligación para quienes amamos las artes escénicas y creemos en la iniciativa privada, en la libertad y en una cultura democrática.

Y de paso, recordar que hay otra batalla importante en marcha, ayudar a que no se pierda La Veleta, esa sala de Almagro donde están Luis y Elena defendiendo el teatro iberoamericano desde siempre y ahora están necesitando ayudas para seguir. El CELCIT no puede quedarse sin sala, sin voz, sin sitio.

Maldita realidad.

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NOVEDADES EDITORIALES

Los cinco continentes del Teratro

Querido lector, quisiera contarte aquí cómo nació la idea de este libro porque el origen, como sabes, es al mismo tiempo, el inicio y el fundamento. A fines del siglo pasado, estábamos sorprendidos de que nuestro libro El arte secreto del actor. Diccionario de antropología teatral –publicado por primera vez en 1983– continuara siendo editado y traducido en diferentes idiomas. Probablemente resultó eficaz su fórmula simple en la que textos e imágenes tienen la misma importancia, y uno constantemente remite al otro; las ilustraciones se volvían protagonistas para sostener un nuevo campo de estudios, la antropología teatral ideada por Eugenio. Si como estudioso del teatro yo había colaborado con la antropología teatral, ahora le pedía a Eugenio su participación en la vertiente de la Historia, con un libro que imaginábamos como un complemento del precedente. Aun teniendo que decidir toda la organización del libro, me respondió que era una buena idea y me propuso que los argumentos giraran en torno a las técnicas, nunca lo suficientemente estudiadas, de los actores.
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Puntos de vista

Es un privilegio el poder dar a conocer el trabajo que desde finales de los años 60 Suzanne Osten ha desarrollado tanto en Suecia como en el resto del mundo, a través de presentaciones, giras, conferencias y workshops. El alcance de la obra de Suzanne se se debiera condensar en unas pocas palabras toda su obra hablaría de: riesgo, compromiso, comunicación, lucha y una inalterable apuesta por los olvidados dentro de los olvidados: los niños. Y junto a ellos los jóvenes. Es a ellos a los que Suzanne ha dedicado una enorme parte de su actividad creadora.
Precio : Próximamente

Poética del drama moderno

El objeto de esta obra es el de definir el nuevo paradigma de la forma dramática que aparece hacia 1880 y que continúa hasta hoy en las dramaturgias contemporáneas. Se tiende así un puente entre las primeras obras de la modernidad en el teatro como las de Ibsen, Strindberg o Chejov, y las más recientes, ya se trate de las obras de Heiner Müller, Bernard-Marie Koltès o Jon Fosse. Jean-Pierre Sarrazac desvela la dimensión rapsódica del drama moderna: una forma abierta, profundamente heterogénea, en la que los modos dramático, épico y lírico, e incluso argumentativo (el diálogo filosófico que contamina al diálogo dramático), no dejan de ensamblarse o de solaparse. Lejos de compartir las ideas de “decadencia” (Luckàcs), de obsolescencia (Lehmann) o de la muerte del drama (Adorno), Poética del drama moderno dibuja contornos, siempre en movimiento, de una forma la más libre posible, pero que no es la ausencia de forma.
Precio : Próximamente

La zanja

¿En qué momento compartimos el viaje que nos hizo ser tan iguales? ¿Cómo reprocharnos y atraernos tanto? La respuesta está en el tiempo pasado, en nuestros ancestros, en el recuerdo común que permaneció oculto. Porque en definitiva, hemos heredado las acciones de unos hombres sobre otros y las influencias sobre el colectivo. La Zanja refleja el encuentro entre dos mundos, ese ciclo infinito que se repetirá una y otra vez. Es un trabajo exhaustivo de creación, surgido de la documentación de las crónicas de la época y nuestros viajes al Perú actual.
Precio : 10€

Pasarela Senegal

En enero de 2007 el diseñador Antonio Miró presentó en la Pasarela de Barcelona un desfile no exento de polémica con ocho inmigrantes sin papeles y una escenografía con una patera y cajas. De tal acontecimiento le surge la idea de la obra a López Llera, quien, a raíz del suceso siente la necesidad de reflexionar sobre el papel del artista en la sociedad del espectáculo2, sobre la validez y efectividad de las denuncias sociales a través del arte y sobre el sentido de su propia escritura. La pieza constituye una magnífica denuncia dramática de la banalización de la cultura y del espectáculo.
Precio : 10€

Hacia una poética del arte como vehículo de Jerzy Grotowski

La reinvención de Pere Sais ondea en el título de la obra: Hacia una poética del arte como vehículo. Grotowski, como se sabe, imaginaba que la “cadena” de las performing arts podía mantenerse tensa entre dos extremos: el arte como presentación por una parte y el arte como vehículo en el extremo opuesto. Al hablar de poética del arte como vehículo se realiza un salto epistemológico.
Precio : 24€