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16
Lun, Dic

Sud Aca Opina | Patricio Sancha

Según recuerdo, las huelgas de antaño terminaban con la violencia de unos rompe huelgas quebrando huesos o militares disparando ametralladoras contra el populacho exigiendo sus derechos. Hoy en cambio, todo ha cambiado. Me enteré de como el paro estudiantil en mi país, que se manifestaba por algo absolutamente legítimo, cual es una educación gratuita y de calidad, por haber llegado las vacaciones de invierno, habían paralizado la movilización hasta el retorno a clases, el que, por supuesto no harían ya que la huelga no se depondría, solo se pospondría por vacaciones. Algo así como hacer una tregua en una guerra para poder disfrutar de unos días en la playa con la familia.

 

Raro.

Esos alumnos enardecidos en sus demandas, encapuchados para no ser reconocidos al lanzarles bombas molotov a la policía ¿se van de vacaciones?

No sé si los funcionarios del ministerio de educación y la policía de fuerzas especiales anti disturbios habrán aprovechado la situación para solicitar algunos días libres, pero deberían haberlo hecho, porque de seguro, pasados los 15 días de vacaciones, las manifestaciones continuaran, y con energías renovadas.

La vieja consigna de “luchar sin tregua hasta dar la vida de ser necesario” se ha reemplazado por la de “luchar sin tregua hasta las vacaciones y después retomamos ¿Ya?”.

Puedo parecer pesimista, pero creo que los grandes ideales, esos que por siempre han impulsado el dinamismo social, esos que estuviesen equivocados o no, eran llevados al límite para producir cambios radicales, a veces incluso inesperados, esos ideales capaces de mover masas, están siendo reemplazados por una voluntad de inmediatez mal entendida. Resultados ahora, ya, o se pasa a otra cosa.

Así como hasta el momento no se ha encontrado la forma de que un árbol crezca hasta dar frutos, por el solo sonido de un chasquido, sino que se lo debe plantar en tierra adecuada, regar constantemente, podar para dirigir su crecimiento, abonar para nutrirlo, desinfectar para evitarle enfermedades, cuidar de las heladas y del extremo calor, … ningún cambio social capaz de mantenerse a largo plazo, puede darse en un tiempo reducido. Se necesita de todo un proceso de ires y venires para llegar a un resultado meridianamente aceptable en que ninguna de las partes en conflicto estará jamás del todo satisfecha, pero al menos se habrá avanzado hacia un resultado de mejoría.

Aunque la evidencia empírica demuestre como históricamente los grandes cambios de la humanidad, siempre se han producido avalados por episodios de violencia como guerras de todo tipo y tamaño, revoluciones trascendentales y no tanto, masacres injustificadas para el masacrado y plenamente justificadas por quien las hace, prefiero creer que este animal llamado ser humano, enfermo de egolatría por considerarse la especie viva más inteligente sobre el planeta, puede lograr cambios importantes sin valerse necesariamente de muertes como respaldo, aun cuando de vez en cuando necesite vacaciones para seguir adelante.