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Sirva de paso como homenaje a Franz Kafka, autor del magnífico relato y a José Luis Gómez, a quien pude ver en el pleistoceno setentero en el Teatro Valladolid haciendo una espectacular versión escénica del texto.

Por desgracia me ocupo en este escrito de aspectos más prosaicos, menos creativos, pero que afectan sobremanera a la creación escénica española.

Que "España va mal" ya lo sabemos, no se descubre nada nuevo...pero que las artes escénicas pasan por un momento cuantitativo – indicadores- y cualitativo –condiciones de trabajo- deplorables es de lo que hay que tomar plena conciencia.

Por suerte en la pasada edición de Mercartes en Valladolid cayeron en mis manos una serie de textos sobre danza y artes escénicas que aportan mucha información práctica para sostener esta opinión sobre el estado comatoso de algunas prácticas escénicas, especialmente danza y teatro actual para adultos. Otros estilos tienen una suerte irregular pero algo mejor: teatro clásico, actual para niñas/niños, musical...

Digo "por suerte" ya que la política de distribución de estos textos –en mi opinión valiosos- por parte de La Academia de las Artes Escénicas es como el fuero navarro "manifiestamente mejorable". A Valladolid no ha llegado, fuera de Mercartes, ningún ejemplar.

Buceemos un poco en sus aguas abisales. La mayoría de los datos nos remiten a situaciones similares – en 2014- a las de 2003-4. Hemos retrocedido 10 años (mientras tanto Europa ha avanzado, luego la distancia es mayor) en temas como:

- Espacios escénicos

- Festivales

- Compañías de teatro (aquí la caída de "las marcas" es menor, simplemente los elencos son mínimos)

- Empleo cultural. En el caso del teatro estaríamos hablando de una economía "long tail", muy pocas organizaciones de más de 50 empleados y una interminable cola de nano-empresas: dos trabajadores. (Emprendedores en neolengua)

- Representaciones escénicas

- Espectadores

- Recaudación

- Inversión pública en artes escénicas.

En este último aspecto el INE reconoce una caída de casi el 50% en los presupuestos del Mº de Educación, Cultura y Deporte. En Castilla y León, en informe de Artesa no desmentido por la Consejería de Cultura la caída de los presupuestos de Cultura, desde 2011 es del 60%. Un 80% en las ayudas directas a artes escénicas y un 50% en la contratación de espectáculos producidos.

El IVA al 21% ha sido, sin duda un gran problema, pero no menor la dramática caída en la inversión pública en cultura y AAEE en España. Los dos efectos combinados con la atomización anterior del sector han sido demoledores. No es menor tampoco el modelo organizativo impuesto a la producción en España: empresas, con unos costes sociales y administrativos que no tienen comparación con las asociaciones, fundaciones y charities que imperan en Europa.

Ahora Montoro nos tira el hueso de la rebaja del IVA de taquilla. Del 21 al 10%. Nada mal para Madrid y Barcelona (únicas islas donde resiste un teatro "comercial" basado en los ingresos de taquilla) pero que sigue maltratando al teatro que se hace en las regiones donde las redes seguirán "comprando" al 21% del cachet, que no ha bajado a día de hoy.

Mientras tanto...¿Qué han hecho las organizaciones empresariales, profesionales y sindicales para mejorar este panorama?...pregunto: ¿qué han hecho?.

Bueno, sí, han hecho informes para una Academia.

Miguel Angel Pérez

Gestor Cultural

Artez - La revista de las Artes Escénicas

 
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