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Lun, Nov

Velaí! Voici! | Afonso Becerra

La danza es una y, al mismo tiempo, hay muchas danzas. El teatro es uno, pero al mismo tiempo, hay muchos teatros… y así para todas las artes escénicas. ¿Qué quiero decir con esto? Voy a utilizar una comparación: alguien puede escribir un poema, la cuestión y lo verdaderamente importante es que ese poema singular y único sea, al mismo tiempo, poesía. En otras palabras, la singularidad y la unicidad de una obra o de una pieza que se integra en el halo o en el amplio espectro del arte. Esta cuestión tiene varias derivadas.

 

Al margen de la epistemológica, voy a decantarme por ese lado específico, singular y local de la pieza de danza, de teatro, de circo. Espectáculos de artes vivas que proponen un juego y una interacción en un momento determinado y en un contexto sociocultural, económico y espacial determinados. Ese juego e interacción configura experiencias artísticas comunitarias, en las que participan los equipos artísticos y la recepción. Esa experiencia, si funciona, pasa a integrarse en el recuerdo de las personas que participaron en ella, como una vivencia (artística). ¿Pero, más allá del recuerdo individual de los participantes de una experiencia de artes escénicas, dónde se deposita la memoria de esos espectáculos y de su recepción, en ese momento, en ese lugar?

Ahí es donde necesitamos unos repositorios abiertos y atentos al devenir escénico de cada contexto cultural. Ahí es donde se hacen necesarias las revistas de artes escénicas. Y no valen solamente revistas globales sino que son imprescindibles las revistas territoriales.

A ver si me explico con esto de la territorialidad, que es un tema polémico. Pensemos en el vino o en el aceite, para los que somos amantes del vino y del aceite, si quieres puedes incluir en el ejemplo los quesos. No es lo mismo el vino de la Ribeira Sacra gallega que el Ribera del Duero, que el Douro portugués, que el vino del Alentejo, tampoco es igual el aceite que se produce en el norte de Portugal o en Galicia que el aceite da Moura, en el sur portugués, o el aceite andaluz y con el queso acontece algo semejante, existen múltiples factores ligados al territorio que modulan su sabor.

Los rasgos culturales van más allá de los estereotipos y los clichés folclorizantes reduccionistas. Los rasgos culturales son matices en el color y el sabor, en la textura, en la luz… de la danza y el teatro, porque quien hace danza y teatro, si no está enajenado por modelos globalizadores, será como una esponja que absorbe aquello que el ecosistema en el que vive le transmite a muchos niveles. La porosidad y la escucha son fundamentales en el quehacer artístico y eso enraíza las piezas de danza y teatro a sus territorios.

Las revistas territoriales recogen el devenir de creadoras y creadores de proximidad y también la recepción de trabajos que vienen de otras latitudes y que interaccionan con nosotras/os, aquí, ahora. Esas revistas territoriales son el acta testimonial de esas experiencias, son la memoria de las artes escénicas de cada ecosistema diferenciado.

Voy a poner otro ejemplo. Estos dos últimos años he estado trabajando en escribir la historia de la danza contemporánea en Galicia. No había ningún libro ni nada escrito sobre ella. Eso me exigió buscar documentos, críticas, crónicas, entrevistas, vídeos, fotos, contactar con bailarinas/es y coreógrafas/os. ¿Cuál fue el primer lugar al que fui a buscar testimonios? ¿La revista amiga Artez o El Periódico digital de las artes escénicas y visuales Artezblai, con el que colaboro regularmente? ¿La revista Primer Acto con la que también colaboro esporádicamente? ¿La revista de la ADE, Asociación de Directores de Escena de España? ¿Otras revistas culturales españolas? ¿Otras revistas culturales gallegas con las que colaboro de vez en cuando, como Tempos Novos, Grial o Luzes? Pues no. El primer lugar al que fui a documentarme fue a la Revista Galega de Teatro. Erregueté, que en este 2020 llega a su número 100, fundada en 1983. ¿Y por qué fui a la Revista Galega de Teatro. Erregueté? Pues porque en sus 100 números recoge la mayoría da las propuestas escénicas que ha habido en Galicia. Ella es la enciclopedia de las artes escénicas de Galicia. Ella es la memoria de esas experiencias artísticas. Lo que no aparece en ella queda casi perdido.

A partir de esta semana pasada, coincidiendo con la salida de imprenta del número 100, con el que se despiden Vanesa Sotelo, como directora y Manuel Xestoso, como subdirector, he aceptado, a petición de algunos miembros del Consejo de Redacción, llevar la dirección de esta revista histórica. Digo histórica porque, realmente, 37 años para una publicación especializada en artes escénicas, es un hito histórico. Actualmente, de hecho, es la única revista de artes escénicas del eje atlántico peninsular, ya que recoge también, parte de la actividad teatral y dancística de Portugal, donde llevan años sin una revista de teatro.

Los cuatro años de dirección de Vanesa Sotelo y Manuel Xestoso han supuesto un salto cualitativo enorme para esta revista, además de la puesta en funcionamiento de su edición digital en el sitio web erreguete.gal.

A partir de ahora la edición digital está coordinada por el dramaturgo Ernesto Is, la nueva subdirectora de la revista, Ana Abad de Larriva, que es periodista, dramaturga, actriz e investigadora teatral y por el dramaturgo Iván Fernández Diéguez.

El coordinador del espléndido y voluminoso número 100, Pedro Pablo Riobó, pasa a ocupar el puesto de secretario y a integrarse, de nuevo, en el Consejo de Redacción, al que ya pertenecía en años anteriores.

La portada del número 100 es una obra pictórica original que nos regaló el prestigioso artista plástico Antón Pulido Nóvoa. En el interior podemos encontrar un repaso a las aventuras del teatro en Galicia desde la Xeración Nós, en los años 20 del siglo pasado, hasta la actualidad. Entrevistas, artículos ensayísticos, críticas de espectáculos y de libros, y una amplia retrospectiva sobre las últimas décadas del teatro, la danza, la crítica, los títeres, los festivales, etc. en nuestro entorno. Además, en las 240 páginas de este volumen, se publican dos textos teatrales: la traducción gallega de Os Satélite de Ricard Gázquez, XLIV Premi Born de Teatre y Materna del dramaturgo gallego Xesús Pisón.

A partir de ahora, y de cara al 2021, intentaremos que la Revista Galega de Teatro. Erregueté cubra, de manera equitativa, todas las modalidades para ser una revista de artes escénicas. Para eso hemos ampliado el Consejo de Redacción, formado por Gena Baamonde (dramaturga, directora e investigadora teatral); Esther F. Carrodeguas (dramaturga, poeta y directora escénica); Roberto Pascual (docente de artes escénicas, investigador teatral y director artístico de la Mostra Internacional de Teatro, MIT Ribadavia); Xoán Carlos Riobó (dramaturgo orientado al teatro para la infancia); Pedro Pablo Riobó (docente y responsable de grupos de teatro amateur) y Roi Vidal Ponte (dramaturgo, poeta y director escénico). Se suman para la nueva etapa: la subdirectora, Ana Abad de Larriva; Belén Brandido (periodista y productora de circo) para una sección de circo y teatro de calle; Comba Campoy (docente, periodista e investigadora teatral en el ámbito de los títeres, fue la directora de la revista Escaramuza de la Asociación de Actrices y Actores de Galicia) para una sección sobre títeres y objetos y el teatro de figuras animadas; Sabela Mendoza (mediadora cultural especializada en artes del movimiento) para reforzar la sección de danza junto a Gena Baamonde; Nieves Neira Roca (periodista, escritora y bailarina) para atender a la zona de Lugo, porque en la revista hay un predominio del área Vigo, Pontevedra, Compostela, A Coruña y también Ourense, que nos queda cerca del área metropolitana viguesa, donde residimos buena parte del Consejo de Redacción, igual que acontece con el norte portugués, O Porto, Guimarães, Braga. Pero Lugo nos quedaba un poco apartado.

Además del Consejo de Redacción, la Revista Galega de Teatro. Erregueté cuenta con el respaldo de un Consejo Editorial encabezado por su presidente Antón Lamapereira (docente y amante del teatro, fundador de la revista y director desde 1983 hasta el 2016); la vicepresidenta Casilda Alfaro (actriz y una de las principales organizadoras de la Mostra Internacional de Teatro Cómico e Festivo, MITCF, Cangas do Morrazo); la tesorera, que se ocupará de toda la gestión económica de la Asociación Cultural Entre Bambalinas, que edita la revista, Che Mariño (que ya había ocupado el cargo de secretaria durante muchos años y que es, también, una de las principales organizadoras de la MITCF); Xosé Manuel Pazos Varela (dramaturgo y alcalde de Cangas do Morrazo, fue miembro de la revista desde los inicios) y Gonzalo Rodríguez Calvo (dinamizador cultural y teatral, ha desarrollado un importante trabajo en la Asociación de Amigas/os del Teatro Jofre de Ferrol). Estos son solo algunos datos, así por encima, para poner en valor un equipo humano que arrima el hombro para que la revista no desaparezca y siga siendo la memoria de las artes escénicas que florecen en nuestro ecosistema cultural gallego y también de aquellas que nos visitan y que acogemos con muchas ganas. Solo algunos datos, así por encima, los que yo sé sin preguntar, para poner en valor a un grupo de personas que hacemos un trabajo de voluntariado, porque, al final, esta revista, que no es una empresa con rentabilidad económica, es, sobre todo, una organización filantrópica.

Con el número 100, en este año 2020 tan sumamente complicado, damos paso a un 2021 en el que nos proponemos publicar dos números anuales en papel, que incluirán además dos textos teatrales en cada uno, lo que hace un total de cuatro textos teatrales al año, con especial atención a la dramaturgia contemporánea gallega y portuguesa, incluyendo la edición en gallego de los premios Born que organiza el Cercle Artístic de Ciutadella (Menorca). Por tanto, la periodicidad de la Revista Galega de Teatro. Erregueté pasa a ser semestral. Además, tenemos funcionando la edición digital, que se actualiza de manera regular semanalmente, con noticias, entrevistas, críticas y análisis de espectáculos, opinión, etc.

La memoria es imprescindible para crecer, para mejorar, para ser. Las artes escénicas tienen un carácter efímero y no acumulable como objetos de colección revalorizables. No obstante, si esa pieza es arte, tampoco va a ser un objeto de consumo fungible, sino algo que, como he apuntado al principio, pasa a integrarse en lo que somos, a través de los afectos, las emociones, las sensaciones y los pensamientos que produce en quien ha participado de esa experiencia artística y vital. Las revistas de artes escénicas son imprescindibles para que exista ese espacio de reflexión, de recogida, de testimonio, de expresión… alrededor de un juego que lleva miles de años reflejándonos e incluso creándonos como humanos, humanizándonos. La Revista Galega de Teatro. Erregueté es vuestra.

P.S. – Algunos artículos relacionados:

Revista Galega de Teatro”, publicado el 6 de diciembre de 2013.

Consumo”, publicado el 1 de marzo de 2013.

Veo Vigo, veo Cangas… María Casares y Ningures”, publicado el 15 de junio de 2020.