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Jue, Oct

Velaí! Voici! | Afonso Becerra

El 17 de septiembre de 2021 celebramos los 16 años del Centro Cultural Vila Flor (CCVF) de Guimarães (Portugal). Un espacio para las artes performativas con una programación portuguesa e internacional muy atractiva.

 

Con motivo de esta celebración, el CCVF ofreció, sin cobrar entrada, Please, Please, Please, una pieza sui generis compuesta por tres personalidades artísticas muy diversas pero confluyentes: la coreógrafa, bailarina y artista española La Ribot, la coreógrafa y bailarina francesa Mathilde Monnier y el dramaturgo y director escénico portugués Tiago Rodrigues. Tres nombres de reconocido prestigio internacional por su singularidad y calidad en el ámbito de las artes escénicas.

En los trabajos que he podido ver de La Ribot, de Mathilde y de Tiago siempre he descubierto algo inédito y profundamente lúcido, sin impostaciones. En esta pieza, en la que se juntan, he podido reconocer las poéticas de cada creador/a y, al mismo tiempo, una simbiosis total.

Please, Please, Please goza de un desarrollo lúdico y performativo, entre la danza y el teatro, que centrifuga las tres poéticas en una. La sensación es la de estar ante una propuesta que surge de manera natural, pese a lo extraordinario y artificioso de las acciones que la constituyen. El movimiento físico, la caracterización externa (el vestuario), el dispositivo escenográfico (a modo de gran escultura de alambre de un animal gigante), el juego espacial de La Ribot y Mathilde en sus desplazamientos danzados, en sus trayectorias, aproximaciones y alejamientos, la música, las acciones verbales y el diseño de luces, todo responde a un procedimiento de producción original e inventiva. En otras palabras, sobre el escenario no presenciamos ninguna acción que opere por un procedimiento de reproducción mimética, de representación estilizada o de composición selectiva respecto a la realidad y a sus relatos reconocibles. El escenario crea un mundo diferente al que conocemos, y ese otro mundo nuevo hace fosforecer caminos que iluminan y desvelan.

Lo visual responde, en Please, Please, Please, a una creación y a una inventiva original, sin referentes externos. Nada de lo que vemos nos remite a algo ajeno al propio artificio y, sin embargo, éste aparece ante nuestra mirada como algo natural, como una criatura nueva que nos gusta y que nos atrae.

De manera paralela, introduciendo otro nivel, la palabra no se escapa de su función referencial y alusiva. Pero aquí, los relatos verbales, lo que nos cuentan Mathilde y La Ribot, tampoco siguen las sendas del mensaje explícito ni se hunden en lo críptico o lo culturalista. Se trata de relatos que producen una imagen alternativa, paralela y simultánea, a lo que estamos viendo en el escenario. Textos que estimulan escenas, en nuestra imaginación, alegóricas respecto a inquietudes temáticas relacionadas con nuestra manera de habitar el planeta y concebir la vida.

Please, Please, Please de La Ribot, Mathilde Monnier y Tiago Rodrigues es como un ruego artístico. Una alegoría en danza respecto a la consciencia sobre la aniquilación, a diferentes niveles, que la raza humana perpetra contra el planeta que la parió y, en consecuencia, contra si misma.

La Ribot y Mathilde Monnier parecen figuras intergalácticas o fantásticas, por el vestuario y por el movimiento de la primera secuencia, cuando no nos muestran sus rostros y la coreografía se aproxima, quizás, a las formas de animales desconocidos o a seres descabezados tras alguna hecatombe. Después va a venir el baile individual intercalado y la palabra inquieta, como pequeñas fábulas indirectas sobre algunos tipos de devastación. Y el final con el diálogo alegórico y fantástico entre una madre (Mathilde) y su bebé (La Ribot). Con un humor muy sutil, sin hacer ninguna tontería, se reflexiona sobre la transmisión de valores y actitudes que diseña el futuro.

Please, Please, Please parece una dramaturgia sencilla, sin alardes espectaculares. Sin embargo, surge ante nuestros ojos como algo totalmente nuevo e inédito. Nos encanta y, al mismo tiempo, nos turba. Nos engancha, pero nos hace plantearnos algunas cosas relacionadas con la ética y los valores. Nos entretiene, pero no se trata de un placer inocuo o esteticista.

Como el propio título indica, la pieza no busca imponernos nada, ni desde lo estético ni desde lo ideológico. Tampoco busca convencernos ni revelar ninguna verdad. No existe, por tanto, una posición de superioridad de los artistas que la integran respecto a las espectadoras y espectadores que acudimos al CCVF.

Contrariamente, Please, Please, Please es un ejercicio artístico abierto, amable, bonito, que se comparte con la recepción y que nos demuestra que la amabilidad, la cortesía y el buen hacer no tienen porque resultar condescendientes, ni burgueses, ni acomodaticios. Agradar e inquietar pueden darse la mano y danzar y algo así es lo que sucede en Please, Please, Please.

 

P.S. – Algunos artículos relacionados:

Cuestionar la violencia. Catarina e a beleza de matar fascistas. Tiago Rodrigues”, publicado el 21 de septiembre de 2020.

El ejemplo portugués”, publicado el 26 de abril de 2020. (Sobre la gestión de Tiago Rodrigues al frente del Teatro Nacional D. Maria II de Lisboa durante la pandemia.)

Soplar el texto. Por Tiago Rodrigues”, publicado el 28 de enero de 2019.

Tiago Rodrigues y Tg STAN. Como ela morre”, publicado el 3 de junio de 2017.

A través de los ojos del otro, como en el amor, en el teatro”, publicado el 16 de julio de 2015. (Sobre António e Cleópatra de Tiago Rodrigues, Sofia Dias y Vítor Roriz.)

Memoria y cambio en escena”, publicado el 10 de marzo de 2015. (Sobre By Heart de Tiago Rodrigues.)

El teatro como soirée. Marcel Proust y Gonzalo Waddington”, publicado el 7 de noviembre de 2014. (Con la intervención actoral de Tiago Rodrigues.)

La danza como catalizador. Rui Lopes Graça y Victor Hugo Pontes en la CNB. La Ribot Dançando com a Diferença”, publicado el 7 de octubre de 2019.

Guidance: Donde la danza es teatro en cueros”, publicado el 14 de febrero de 2014. (Sobre Objets re-trouvés de Mathilde Monnier.)