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Vie, Oct

Y no es coña | Carlos Gil

Debido a las preguntas directas, los rumores mal intencionados, los comentarios y algunos debates enriquecedores que se han producido respecto a colaboradores habituales, críticos espontáneos, sistema y forma de funcionamiento de este periódico digital dedicado a las Artes Escénicas, llega el momento de volver a dar alguna explicación para que queden claros algunos puntos.

Forma parte de la iniciativa surgida hace diecisiete años con la revista ARTEZ. Desde entonces, se ha pasado por muchas fases. Desde 2001, estamos en la web, en primer lugar colgando la revista sin más, después como un portal www.artezblai.com, que alojaba a la revista y posteriormente a la Librería Yorick. La evolución nos llevó a convertir lo que era portal en periódico diario digital, en el que hay críticas específicas de espectáculos cosa que no sucede en la revista de papel ARTEZ, y columnistas semanales, algunos que cohabitan con sus colaboraciones en la de papel y otros que no, que escriben única y exclusivamente para este diario digital.

La revista tiene un alojamiento propio, www.revistadeteatro.com, y la librería que es otra empresa, tiene su sitio particular, www.libreriayorick.com por lo que además de la edición de libros a través de le editorial Artezblai, conforma nuestra oferta, nuestro pequeño grupo de comunicación especializada alrededor de la Zapatilla que es nuestro icono identificador.

No tenemos ayudas directas para este periódico. Vendemos espacios publicitarios que son generalmente insuficientes, buscamos maneras de financiación por todos los costados y los colaboradores en este periódico no reciben compensación económica ninguna. Es una situación lamentable, pero solidaria, y que mantenemos con obligada resignación. Y algo de orgullo al ver la nómina de los que firman sus columnas. Forman parte muchos de ellos de nuestro núcleo de orientadores y consejeros áulicos, que editan, reciben nuestros libros y un largo etcétera de vinculación no contractual ni laboral, pero sí profesional y teatralmente activa.

La elección de los mismos es por cooptación. Los buscamos. Les ofrecemos la posibilidad y quienes lo aceptan, son recibidos con admiración. Sobre las críticas, hay más matices, porque cualquiera puede colgar una de ellas de motu propio, pero si detectamos que quien la escribe es parte de la obra o se dedica a insultar o descalificar a alguien, no le damos paso. Los habituales son reconocibles, algunos históricos, todos suficientemente documentados para la labor que desempeñan.

Por lo tanto el sistema para aparecer es muy sencillo, las noticias las vamos colgando según las conocemos, y somos muy pocos para atender todo lo que nos llega. Quienes cuelgan sus noticias directamente, nosotros las revisamos y les damos paso. No existen muchos más filtros. No hay exclusiones de ningún tipo. Así que lo único imposible es informar de algo de lo que no tenemos noticias. Por ello a todos, manden, insistan, busquen todas las posibilidades de conectarse y de auto-publicar. Tenemos las herramientas a su disposición. No limitamos la libertad de expresión a nadie. Si alguna vez estamos en desacuerdo con lo publicado por alguno de nuestros colaboradores, lo asumimos sin prejuicio ninguno. Es el conjunto de nuestros colaboradores, de nuestras informaciones lo que al final nos identifica y nos coloca en el imaginario de cada cual y en el colectivo de la comunidad a la que servimos, en el lugar que merecemos por su utilidad e ideológicamente.

Por eso suceden cosas tan ricas, a mi entender, como que hayan críticas contradictorias sobre un mismo espectáculo, o que dos colaboradores, o más, difieran analizando un situación, unas políticas. Es nuestra vocación fundacional, que sirva para que corran las ideas. Todas las ideas. No queremos dogmatismos ni nadie que excluya a los demás. Sí queremos defensas pasionales de posturas estéticas, de ideas, de técnicas, de teorías. Por el bien de las Artes Escénicas en general, universalmente, pero con nuestras limitaciones idiomáticas y geográficas.

No hay sectas, ni consignas, ni exaltación del líder, ni culto a la personalidad de nadie. No, esto funciona sin secretario general, de otra manera mucho más democrática, dentro de nuestras posibilidades. No existe dirigismo, tenemos nuestra ideas y las defendemos libremente junto a otros que tienen otras. No hay veto informativo para ningún creador, productora, ni institución. Nuestros límites son claros, lo que podemos dar con nuestras fuerzas, con nuestro personal cada vez más reducido y muy auto-explotado ya que la mayoría somos socios y llevamos demasiado tiempo con nuestras angustias económicas crónicas.

Todo ello tiene una compensación clara, el mes de marzo, el último del que tenemos mediciones oficiales llegamos a servir más de millón y medio de páginas. Muchas. Tuvimos una media de visitantes diarios superior a los siete mil ochocientos. Muchos. Crecemos, gracias a todos. Y además, nos hemos propuesto seguir incidiendo en nuestra realidad con nuestras opiniones. Libres. Y lucharemos por al Libertad de Expresión de todos. Y ganaremos esta pelea. La ganaremos sin lugar a dudas. Entre todos.