Sidebar

20
Sáb, Jul

Y no es coña | Carlos Gil

Para celebrar el centenario de la llegada de Federico García Lorca a Madrid, los Teatros del Canal han programado en el fin de semana del 3 al 5 de mayo, doce espectáculos con la palabra de García Lorca como referencia, sustento y homenaje. De todo formato, de diversidad formal, mostrando de manera generosa una buena parte de las obras actualmente existentes en la producción española, lo que nos ha servido para reconstruir nuestra mirada a la obra de García Lorca, y de paso, acompañar esta mirada con datos sobre su vida, que nos ayuda a fundamentar alguna mínima consideración crítica, desde el terreno de los contenidos de sus obras, al menos a la vista de este año dos mil diecinueve, sabiendo que fueron escritas en otro contexto social y político y que nuestra insistencia en revisar la eficacia o contradicción de los mensajes para los públicos actuales debería tener, cuando menos, un punto de vista adecuado a nuestros tiempos desde el territorio por ejemplo del rol de la mujer en la sociedad, es decir, añadir o recurrir a unas dramaturgias donde el feminismo opere de manera activa o pasiva.

 

Vaya por delante que este fin de semana me ha parecido uno de los momentos más profundos de la programación madrileña de los últimos tiempos. Un homenaje que ha servido para ver en perspectiva la obra de Lorca, con montajes actuales de obras como “Yerma”, “La Casa de Bernarda Alba”, “Así que pasen cinco años”, “Amor de don Perlimplín con Belisa en el jardín”, además de otras propuestas donde se mixtura la vida, su biografía y su obra, y en ocasiones donde se descubre sobre escena algunos poemas gloriosos, cartas, reflexiones de otros poetas o estudiosos. Un simposio en escena. El lugar más adecuado para ver, saber, descubrir al García Lorca de una manera casi integral.

No voy a incurrir en la crítica de los espectáculos en concreto, voy a intentar dogmatizar o al menos indicar de manera respetuosa algo que parece bastante obvio: el teatro de García Lorca es un teatro muy burgués, muy bello, pero que trata asuntos que, vistos hoy, son asuntos del teatro más conservador. En ocasiones las obras se escriben con palabras tan bellas que parecen ñoñas, que inciden en esa distancia con el supuesto teatro popular que predicaba y que consiguió realizar, de alguna manera con La Barraca, utilizando el repertorio clásico, cosa paradójica, pero que nos ayuda a reflexionar sobre la idea de “pueblo” que tenemos, esa tendencia a tratar a los públicos rurales o periféricos de incapaces para aceptar los lenguajes más modernos. No me significo, lo planeo, porque es un tema para nota.

El montaje de “Yerma”, visto estos días a cargo de Projecte Ingenu, era una puesta en escena donde se resaltaban las contradicciones entre puesta en escena y textualidad. Mantengo que esta obra plantea asuntos muy complicados de resolver, la maternidad, la obsesión por ella de la protagonista, el convertir a la mujer “de verdad” como la que ha parido, la desatención sufrida por su marido, ocupado en trabajar y ganar dinero, la inclusión de un paisano, Víctor, que ella confiesa haber sentido temblores por un roce, la escena del macho ibérico, las lavanderas utilizando un lenguaje popular pero sofisticado, todo ello, con vestuario actual, utilizando hasta teléfonos móviles, con una parte de la puesta bastante sugerente, pero que al escuchar las palabras escritas por García Lorca, a mi entender, lo convierten todo en algo bastante difícil de admitir hoy, en el tiempo de los teléfonos inteligentes, del movimiento feminista, de la búsqueda de la igualdad, como algo asimilable. Mi percepción es que es una idea recargada de machismo, reaccionaria, y sí, hay una estructura y unas palabras que vuelan, pero que no se corresponden con el lenguaje de los tipos presentados.

Lo mismo podría decir de Don Perlimplín, es un vodevil donde la mujer es comprada y vendida, claro, es la época, es un dato para contextualizar. “El Público” es otra cosa, y sus poemas son de una calidad incuestionable. Pero su teatro más representado, el más asequible, es un teatro burgués.

De lo visto, nos encantó el trabajo de Pep Tosar, un recorrido por su vida, con declaraciones de especialistas y familiares, con cante y baile y recitados y narraciones, algo que llega desde la admiración y la limpieza, que contextualiza de alguna manera a Lorca, con sus amistades, sus viajes, sus descubrimientos sus compromisos, sus amores y desengaños y las obras que de alguna manera se contaminan de la vida. Y viceversa. La persona, un hijo de la burguesía rural granadina, criado entre algodones caros, mucamas, cariños y sin tener ningún problema económico. Una manera de entender su capacidad personal y su talento creativo.

Y un detalle, este montaje es de producción catalana, la Yerma mencionada, lo mismo, otras propuestas vienen de diferentes lugares de la España plural. Y recordar que, en Catalunya, Lorca tuvo unos de sus momentos más intensos en su formación y consolidación como creador polifacético. Y que sus estrenos se hacían en Barcelona con producciones catalanas, Margarita Xirgu como agente incitadora.

Resumo: este formato de programación, este maratón, me parece excelente para conocer mejor a un autor o autora y debería repetirse con otros autores y dramaturgas. Urge tratar a don Ramón María del Valle Inclán, de una manera integral, total, para que podamos reforzar nuestras filias. Y así hasta nuestros días. Buero, Sastre, Nieva. No sigo, que me entra la melancolía depresiva.

 

Nuevo número de la revista ARTEZ


Visita nuestra librería online

Todos los libros de la editorial artezblai

NOVEDADES EDITORIALES

Los cinco continentes del Teratro

Querido lector, quisiera contarte aquí cómo nació la idea de este libro porque el origen, como sabes, es al mismo tiempo, el inicio y el fundamento. A fines del siglo pasado, estábamos sorprendidos de que nuestro libro El arte secreto del actor. Diccionario de antropología teatral –publicado por primera vez en 1983– continuara siendo editado y traducido en diferentes idiomas. Probablemente resultó eficaz su fórmula simple en la que textos e imágenes tienen la misma importancia, y uno constantemente remite al otro; las ilustraciones se volvían protagonistas para sostener un nuevo campo de estudios, la antropología teatral ideada por Eugenio. Si como estudioso del teatro yo había colaborado con la antropología teatral, ahora le pedía a Eugenio su participación en la vertiente de la Historia, con un libro que imaginábamos como un complemento del precedente. Aun teniendo que decidir toda la organización del libro, me respondió que era una buena idea y me propuso que los argumentos giraran en torno a las técnicas, nunca lo suficientemente estudiadas, de los actores.
Precio : Próximamente

Puntos de vista

Es un privilegio el poder dar a conocer el trabajo que desde finales de los años 60 Suzanne Osten ha desarrollado tanto en Suecia como en el resto del mundo, a través de presentaciones, giras, conferencias y workshops. El alcance de la obra de Suzanne se se debiera condensar en unas pocas palabras toda su obra hablaría de: riesgo, compromiso, comunicación, lucha y una inalterable apuesta por los olvidados dentro de los olvidados: los niños. Y junto a ellos los jóvenes. Es a ellos a los que Suzanne ha dedicado una enorme parte de su actividad creadora.
Precio : Próximamente

Poética del drama moderno

El objeto de esta obra es el de definir el nuevo paradigma de la forma dramática que aparece hacia 1880 y que continúa hasta hoy en las dramaturgias contemporáneas. Se tiende así un puente entre las primeras obras de la modernidad en el teatro como las de Ibsen, Strindberg o Chejov, y las más recientes, ya se trate de las obras de Heiner Müller, Bernard-Marie Koltès o Jon Fosse. Jean-Pierre Sarrazac desvela la dimensión rapsódica del drama moderna: una forma abierta, profundamente heterogénea, en la que los modos dramático, épico y lírico, e incluso argumentativo (el diálogo filosófico que contamina al diálogo dramático), no dejan de ensamblarse o de solaparse. Lejos de compartir las ideas de “decadencia” (Luckàcs), de obsolescencia (Lehmann) o de la muerte del drama (Adorno), Poética del drama moderno dibuja contornos, siempre en movimiento, de una forma la más libre posible, pero que no es la ausencia de forma.
Precio : Próximamente

La zanja

¿En qué momento compartimos el viaje que nos hizo ser tan iguales? ¿Cómo reprocharnos y atraernos tanto? La respuesta está en el tiempo pasado, en nuestros ancestros, en el recuerdo común que permaneció oculto. Porque en definitiva, hemos heredado las acciones de unos hombres sobre otros y las influencias sobre el colectivo. La Zanja refleja el encuentro entre dos mundos, ese ciclo infinito que se repetirá una y otra vez. Es un trabajo exhaustivo de creación, surgido de la documentación de las crónicas de la época y nuestros viajes al Perú actual.
Precio : 10€

Pasarela Senegal

En enero de 2007 el diseñador Antonio Miró presentó en la Pasarela de Barcelona un desfile no exento de polémica con ocho inmigrantes sin papeles y una escenografía con una patera y cajas. De tal acontecimiento le surge la idea de la obra a López Llera, quien, a raíz del suceso siente la necesidad de reflexionar sobre el papel del artista en la sociedad del espectáculo2, sobre la validez y efectividad de las denuncias sociales a través del arte y sobre el sentido de su propia escritura. La pieza constituye una magnífica denuncia dramática de la banalización de la cultura y del espectáculo.
Precio : 10€

Hacia una poética del arte como vehículo de Jerzy Grotowski

La reinvención de Pere Sais ondea en el título de la obra: Hacia una poética del arte como vehículo. Grotowski, como se sabe, imaginaba que la “cadena” de las performing arts podía mantenerse tensa entre dos extremos: el arte como presentación por una parte y el arte como vehículo en el extremo opuesto. Al hablar de poética del arte como vehículo se realiza un salto epistemológico.
Precio : 24€