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Mar, Abr

Página en blanco | Miguel Ángel Pérez

En los tres artículos anteriores he tratado de hacer ver al lector la diferencia y convivencia de organizaciones que operan "profesionalmente" en las artes escénicas europeas, ya que desde las negociaciones de los diferentes tratados de adhesión (en España 1986) se establecen a propuesta de cada país algunas de las claves para recibir ayudas de los estados y desde la propia UE, tratando siempre de salvaguardar la competencia entre los países miembros, no dando ventajas a unos sobre otros. España eligió la forma "empresarial" y la imposición de IVA a las actividades de la cultura, Irlanda tuvo IVA 0 muchos años (1).

En Francia conviven empresas con grandes asociaciones muy profesionalizadas que usan también voluntarios ocasionales (2) -modelo Cruz Roja- Gran Bretaña aportó su modelo propio: las "charities" (3).

Hay otro modelo muy interesante de funcionamiento profesional: las fundaciones. Como una asociación, la fundación es una organización "sin ánimo de lucro" no queriendo decir más que los beneficios no se reparten entre los socios, se reinvierten en los fines fundacionales. Hay grandes muestras de este modelo en Italia (muchos teatros) Alemania, Portugal (Gulbenkian) y España. Ligadas a empresas o a particulares con recursos suficientes. No olvidemos que en España datan del s XIX (Ley de Beneficiencia) y estuvieron ligadas a la caridad, asilo, asistencia sanitaria y educativa a los más desfavorecidos por parte de un particular o una empresa (hospitales, comedores). Con la evolución de las administraciones en el s XX muchos de estos fines fundacionales fueron asumidos por el estado, pero en la cultura quedaron muchos espacios para la actuación de las fundaciones: museos particulares, entornos históricos y monumentales y en los últimos años actividades (festivales) y formación (becas). En USA una variante muy interesante: fundaciones de los propios creadores, administran su patrimonio, como Chillidaleku en Guipúzcoa, por ejemplo.

¿Qué es una fundación? Pues nada más que una organización sin ánimo de lucro que quiere intervenir en un campo no comercial y que pone a disposición de ese fin de interés general un patrimonio (bienes materiales y fondos económicos). Algunos dicen que es "patrimonio organizado para un fin". Las tres claves son: un patrimonio, una organización, una finalidad social. Ah! y un "fundador" ya sea persona física o jurídica.

Alemania e Italia hacen un uso extensivo de esta fórmula, protegida fiscalmente, pero también muy controlada –protectorado de fundaciones- para que no se use con propósitos fiscalmente maliciosos. Los "patronos" de la fundación desgravan de sus impuestos parte de sus aportaciones a los fines y actividades de ésta.

Una fundación –como una asociación- puede tener un staff profesional todo lo amplio que le permitan sus recursos y le exija su actividad. Esta actividad puede ser tan sencilla como ordenar unos fondos documentales personales – Miguel Delibes- o proporcionar unas becas de estudio o gestionar una actividad de apoyo social como la Fundación ONCE o La Caixa.

Las fundaciones pueden ser "financiadoras" de actividades (antiguas Cajas) o buscadoras de fondos, un particular que quiere preservar un patrimonio documental de interés –me encuentro trabajando en un asunto así-. En USA lo habitual es que los creadores gestionen su patrimonio mediante una fundación – Wilson, Cunningham/Cage-.

La fundación puede ser también propietaria de una empresa y esa empresa le proporciona fondos si obtiene beneficios (la tienda o restaurante de un museo, p ej. La Fundación Areces es la propietaria de El Corte Inglés) y lo decisivo: una empresa no puede obtener fondos directos de otra empresa, PERO UNA FUNDACIÓN SI!! ¿Cómo? Integrándose en el "patronato" o como patrocinador de las actividades. Lo que hace, en mi opinión, que la fórmula jurídica deba ser estudiada por empresas de artes escénicas de amplios elencos y proyecto artístico innovador –no comercial- que siempre están en números rojos. Tendrían obviamente que estar muy sujetas a formas de gestión empresariales y a la mirada del "protectorado", pero les permitiría acceder a fondos para mantener su estructura, personal, actividades...

Además, hay muchas agencias expertas en ayudar a empresas y particulares en este proceso, repito, siempre bajo la atenta mirada de las administraciones correspondientes.

¿Cuánto patrimonio se debe poner a disposición de la fundación? Esto depende de los "fines fundacionales"...dotarse de un edificio es muy caro –museos, teatros- pero establecer un fondo documental o proporcionar unas becas o unos premios no es tan costoso. Eso sí, todo el proceso ha de hacerse con abogados de todas las partes y ante notario, lo que encarece el proceso, más que hacer una empresa (SL) o montar una asociación (tasas).

No lo estamos aprovechando suficientemente en España. Se me ocurren unos cuantos nombres, alguno de mi ciudad, pero ya he arrojado la toalla.

Miguel Angel Pérez Martín

Gestor Escénico y Cultural