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Jue, Feb

Página en blanco | Miguel Ángel Pérez

Retomo mi colaboración con Artezblai, suspendida durante unos meses debido a varios parones sucesivos -verano, inicio de cursos, reuniones de política municipal en Valladolid, ensayos teatrales y musicales...- para trasladar al lector/a mi preocupación por la situación de la cultura en general y las artes escénicas en particular (las plásticas y la literatura han resistido a los "embates de la atroz fortuna" un poco mejor). El cine se ha hundido pese a las cifras de "una película" en 2014.

Los datos que voy a trasladarles vienen fundamentalmente de la preparación de una asignatura, Mercado Escénico, en el plan de estudios de Técnico Superior en Producción de Espectáculos en Vivo que se lleva a cabo en el Centro de Tecnología del Espectáculo Inaem-Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, donde tengo la fortuna de dar clase desde 1992. Esto me ha permitido revisar datos oficiales desde mediados de los noventa, tanto los del Ministerio como la Sgae o el INE.

Como preámbulo valga contar que todos los indicadores de actividad han retrocedido, como muy cerca, a 2005. En una legislatura hemos retrocedido como mínimo una década. ¿Es un pájaro, es un avión? ¿Ha sido Montoro, ha sido Wert? Han sido las políticas de "austericidio" del Partido Popular unidas a la saña volcada sobre el sector cultural por su decidido "No a la Guerra" de los primeros años de siglo.

Veamos por artes.

Teatro: para que el 24 % de la población española vaya al menos una vez al año al teatro el Ministerio nos sigue colando al público de los musicales, que obviamente luego no desagrega en la estadística. Es probable que este público suponga 4 o 5 puntos, por lo que la asistencia al teatro estaría en los niveles de siempre, sobre el 20% de la población. Así desde los años noventa. ¿Dónde están los resultados de las campañas de creación de públicos? Si ha aumentado la población joven, pre-universitaria, que va al teatro: efecto campañas escolares. Sigue instalado en el espectador tipo: mujer, entre 25 y 45 años, con formación universitaria. Sigue cayendo en picado después de los 65 años, no conseguimos interesar a adolescentes ni a mayores de edad.

Si nos vamos a cifras de espectadores la Sgae nos dice que estamos en alrededor de 12 millones, habiendo escalado hasta casi 17 M en 2008. Son niveles de 2003-2004 en el mejor de los casos. Los niveles se han mantenido en Madrid-Cataluña pero en las regiones han descendido del orden del 50 %.

Recaudación teatral (taquilla): niveles de 2006. El 70 % de lo recaudado se da en Madrid-Cataluña, cuando estas regiones representan algo más del 50% de la actividad escénica nacional. Ese gap lo pierden las regiones, la mía Castilla y León, baja el 50% de la actividad escénica y el 50% de los espectadores en una legislatura.

Lírica: descenso más acusado que el teatro, con el agravante de que en la mejor situación presentaba índices de actividad y asistencia a espectáculos de alrededor del 2% de la población asistiendo al menos una vez al año. Recaudación por tanto muy baja, muchos actos gratis para un espectador muy envejecido.

Danza: laminada, desaparecida salvo en Madrid y Barcelona. Solo asiste el 7% de la población una vez al año, jóvenes en aumento (efecto enseñanza) y un buen equilibrio entre todas las edades, es su punto fuerte..desde los niños a los más adultos pueden asistir a algún espectáculo de baile-ballet-danza, cuando se programa.

Actividad: caída de un 50% desde 2009. Espectadores en niveles de los noventa, recaudación exigua, como en los noventa, el 30% de esa recaudación se produce en Madrid...el PP ha conseguido cargarse una actividad escénica que tenía incluso una muy buena proyección exterior. Obviamente las tendencias más tradicionales se mantienen en detrimento de la danza contemporánea que ha sido literalmente barrida del solar patrio..

Música actual: los promotores de conciertos nos hablan de una caída de un 30% y todos los indicadores van en esa línea: conciertos celebrados, espectadores, recaudación- que resiste a base de un aumento grande de los precios de las entradas-. Atrae al público más joven pero cae en picado desde los 55 años, justo cuando la población tiene un cierto poder adquisitivo.

Música clásica, seguimos en lo mismo desde hace muchas décadas: solo llega al 8 % de la población, interesa a edades muy adultas, hay un pico en los momentos pre-universitarios (conservatorios). Consigue mantener los conciertos y espectadores en los primeros años del s XXI, y la recaudación se mantiene en la mitad de la primera década debido al alza de los precios de las butacas en espectáculos en los que el espectador es de mayor edad, mayor poder adquisitivo, mayor nivel educativo que la música actual, por ejemplo.

Todos estos datos se pueden encontrar en las webs respectivas del Ministerio de Cultura (Estudio de Hábitos Culturales 14-15) y de la Sgae (Anuario de las AAEE 2014) así como en diversas estadísticas del INE en materia cultural.

¿Culpable el IVA al 21%? No solo. Antes del "IVAzo" ya se acusaba una bajada importante de los presupuestos culturales de ayuntamientos y CCAAs. El IVA ha sido la puntilla a algún sector (danza, lírica) y ha dejado malherido al teatro, músicas, especialmente la actual.

Frente a este panorama podríamos concluir que las administraciones no han hecho nada por detener esta sangría de actividad, economía y empleos (se ha perdido cerca del 30% del empleo cultural) y las organizaciones profesionales y empresariales no han – no hemos- reaccionado con contundencia...no hemos acabado de salir del estado de shock. Algún estudio, alguna visita institucional, algún manifiesto...conatos de manifestaciones...quizá deberíamos haber usado alguna metodología subversiva de los 70: haber llenado los patios de butacas de folletos –ahora flyers- describiendo al espectador el panorama que ahora contemplamos.

¿Apocalípticos? ¿Integrados?...ya da igual! Me marcho a ensayar!

Miguel Angel Pérez Martín

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