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Lun, Sep

Sud Aca Opina | Patricio Sancha

“Un par de tetas tiran más que una yunta de bueyes”. En el campo chileno, se le llama yunta de bueyes a la pareja de bueyes que aun hoy en día, en algunos lugares apartados y más bien bucólicos, se utiliza como fuerza de tracción para ciertas labores de la agricultura.

 

La sabiduría es universal y no está determinada por regionalismos de ningún tipo, no por algo los franceses acuñaron el dicho “Cherchez la femme” (busquen a la mujer), refiriéndose a que, si se encuentra a la mujer adecuada, se puede obtener cualquier cosa de un hombre, ya sea inspirándolo o directamente extorsionándolo.

Y cuando me refiero a cualquier cosa, es literalmente, cualquier cosa.

La mitología le atribuye a Dalila la perdición de Sansón, se dice que Gala fue la inspiración de Dalí, se sabe que Monica Lewinski casi sepulta a Bill Clinton, la virgen María presenta la dualidad de ser la madre de Jesús y por otro lado haberle puesto los cuernos a José…

No debemos reflexionar demasiado para darnos cuenta de que las mujeres han inspirado a los hombres desde siempre, al mismo tiempo que han sido causa de su perdición.

Tanto la inspiración como la idiocia masculina no tiene límites cuando está involucrada una mujer en lo que se podría llamar la pérdida del supuesto frío raciocinio masculino.

Nos atribuimos un raciocinio superior y se nos tilda de fríos y calculadores.

¡Ja!

Bastaría con hacer un recuento de cuantos hombres se han arruinado siguiendo sus instintos más básicos en contra de toda lógica, versus cuantas mujeres lo han hecho.

Congéneres, saldríamos perdiendo, y por un amplio margen.

Tampoco quiero decir con esto que la mujer sea un témpano de razonamiento absoluto, pero como todos sabemos, nada es por sí mismo, sino comparándolo con un equivalente.

Sin miedo a equivocarme, en estos días de los, las, les, reconozco el equilibrio en su actuar del sexo mal llamado débil, el cual, en el fondo, es el sexo fuerte.

“Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer”. De nuevo me río. ¿No será que en vez de posicionar el uno en desmedro del otro se logró una mágica combinación en la que cada uno aportó con lo suyo para que uno más uno fuesen mucho más que dos? Detrás de un gran hombre solo está su espalda porque la mujer está a su lado, como él está, o al menos debería estar, al lado de la mujer.

La vida ha sido, es y será una competencia, pero no contra los otros sino consigo mismo en un afán de superación continua, y la mejor forma de lograrlo, es encontrando aquel ser que nos complemente y a quien seamos capaces de complementar hasta llegar a formar una pareja capaz de todo.

Aunque siempre existirán excepciones a la regla, excepciones que por lo general terminan con un gran patrimonio material y ningún afecto, lo que los lleva a suicidarse en la soledad de una habitación de hotel, no cabe ninguna duda de que el ser humano no está hecho para vivir solo.

Basta de machismos históricos y de feminismos queriendo superar los usos, costumbres y derechos de los hombres. La balanza debe equilibrarse en un justo medio. Falta mucho, pero, Sancho, si los perros ladran es porque estamos avanzando.

Y últimamente los perros están ladrando como no lo habían hecho nunca antes.

“Un par de tetas tiran más que una yunta de bueyes”, es cierto, pero se debe reconocer que los bueyes también aportan.