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Jue, Jul

Sud Aca Opina | Patricio Sancha

Le tomó más de 11 años obtener su título universitario para una carrera donde la mayoría de los estudiantes lo logra en 5 años; ¡una bruta! Sin ningún tipo de beca ni ayuda económica familiar, debió financiarse ella misma los estudios trabajando desde antes de salir del colegio y ya como mayor de edad, trabajando de mesera. Nunca le fue fácil acostarse agotada a las 2 de la mañana, para, a la mañana siguiente, con pocas horas de sueño, responder acertadamente a las preguntas de un examen.

 

Su padre existía, pero en una realidad paralela que jamás se juntó con la suya; él estaba más preocupado de su nueva familia que de ella y de no ser atrapado en sus negocios truculentos.

Su madre, único semi apoyo moral, más que ayuda se transformó en una carga debido a la enfermedad que se la llevó antes de ver a su hija como una profesional con cartón.

Su hermano, siguiendo el ejemplo de su padre, siempre fue un cero a la izquierda, hasta transformarse en cliente frecuente del sistema judicial, con algunas estadías encerrado por delitos varios.

Su hermana tuvo el primer embarazo de termino, esto después de algunos abortos, a los 16 años.

¿Una bruta?

Bruto quien lo piense.

Los objetivos claros se reconocen por sus logros, y ella, sin duda desde siempre tuvo claro cuál era su objetivo; el ser la primera profesional universitaria en la historia de su familia disfuncional, no para complacer a nadie, sino para demostrarse a sí misma que a eso que le llaman destino, se le puede torcer la mano, eso, si se tiene la suficiente voluntad y empeño como para vencer las dificultades.

A todos, en mayor o menor medida, nos cuesta sacar adelante cualquier iniciativa que nos propongamos. Aunque siempre se pueden encontrar excusas por el fracaso, la verdadera razón siempre, siempre, estará en nosotros mismos. Lo más fácil es culpar a los demás, las circunstancias, el clima, un cayo, o lo que sea. Lo más difícil es reconocer y reconocernos en nuestros errores.

Se puede vivir en la estéril victimización eterna o reconocer nuestras equivocaciones para sacar provecho del mayor aprendizaje de todos, del error.

No se puede caminar ni menos correr, si no se ha aprendido a levantarse después de esas caídas inevitables, algunas muy dolorosas, pero no por eso invalidantes.

Muchas veces nos hemos querido cobijar en el discurso lastimero de los afectos que nos rodean, esos que son ciegos por el amor que nos profesan y son capaces de culpar a todos por nuestros errores, a todos menos a nosotros mismos. Puede que a veces esto sea cierto, pero incluso en esos casos, se debe aprender del dolor que estos nos provocan en vez de enceguecernos buscando razones para culpar a otros.

Hasta el más bruto de los seres, al menos en algunas ocasiones puede acertar y es de esos aciertos de donde debe sacar la energía para enfrentar el dolor de sus fracasos.

La bruta que me sirvió de excusa como para escribir estas palabras es un ejemplo de que todo aquello que nos propongamos, lo podemos lograr siempre y cuando seamos capaces de levantarnos de las caídas en el camino.

O lo que es algo similar; “Si lo puedes soñar, lo puedes hacer”. – Walt Disney.

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NOVEDADES EDITORIALES

Los cinco continentes del Teratro

Querido lector, quisiera contarte aquí cómo nació la idea de este libro porque el origen, como sabes, es al mismo tiempo, el inicio y el fundamento. A fines del siglo pasado, estábamos sorprendidos de que nuestro libro El arte secreto del actor. Diccionario de antropología teatral –publicado por primera vez en 1983– continuara siendo editado y traducido en diferentes idiomas. Probablemente resultó eficaz su fórmula simple en la que textos e imágenes tienen la misma importancia, y uno constantemente remite al otro; las ilustraciones se volvían protagonistas para sostener un nuevo campo de estudios, la antropología teatral ideada por Eugenio. Si como estudioso del teatro yo había colaborado con la antropología teatral, ahora le pedía a Eugenio su participación en la vertiente de la Historia, con un libro que imaginábamos como un complemento del precedente. Aun teniendo que decidir toda la organización del libro, me respondió que era una buena idea y me propuso que los argumentos giraran en torno a las técnicas, nunca lo suficientemente estudiadas, de los actores.
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Puntos de vista

Es un privilegio el poder dar a conocer el trabajo que desde finales de los años 60 Suzanne Osten ha desarrollado tanto en Suecia como en el resto del mundo, a través de presentaciones, giras, conferencias y workshops. El alcance de la obra de Suzanne se se debiera condensar en unas pocas palabras toda su obra hablaría de: riesgo, compromiso, comunicación, lucha y una inalterable apuesta por los olvidados dentro de los olvidados: los niños. Y junto a ellos los jóvenes. Es a ellos a los que Suzanne ha dedicado una enorme parte de su actividad creadora.
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Poética del drama moderno

El objeto de esta obra es el de definir el nuevo paradigma de la forma dramática que aparece hacia 1880 y que continúa hasta hoy en las dramaturgias contemporáneas. Se tiende así un puente entre las primeras obras de la modernidad en el teatro como las de Ibsen, Strindberg o Chejov, y las más recientes, ya se trate de las obras de Heiner Müller, Bernard-Marie Koltès o Jon Fosse. Jean-Pierre Sarrazac desvela la dimensión rapsódica del drama moderna: una forma abierta, profundamente heterogénea, en la que los modos dramático, épico y lírico, e incluso argumentativo (el diálogo filosófico que contamina al diálogo dramático), no dejan de ensamblarse o de solaparse. Lejos de compartir las ideas de “decadencia” (Luckàcs), de obsolescencia (Lehmann) o de la muerte del drama (Adorno), Poética del drama moderno dibuja contornos, siempre en movimiento, de una forma la más libre posible, pero que no es la ausencia de forma.
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La zanja

¿En qué momento compartimos el viaje que nos hizo ser tan iguales? ¿Cómo reprocharnos y atraernos tanto? La respuesta está en el tiempo pasado, en nuestros ancestros, en el recuerdo común que permaneció oculto. Porque en definitiva, hemos heredado las acciones de unos hombres sobre otros y las influencias sobre el colectivo. La Zanja refleja el encuentro entre dos mundos, ese ciclo infinito que se repetirá una y otra vez. Es un trabajo exhaustivo de creación, surgido de la documentación de las crónicas de la época y nuestros viajes al Perú actual.
Precio : 10€

Pasarela Senegal

En enero de 2007 el diseñador Antonio Miró presentó en la Pasarela de Barcelona un desfile no exento de polémica con ocho inmigrantes sin papeles y una escenografía con una patera y cajas. De tal acontecimiento le surge la idea de la obra a López Llera, quien, a raíz del suceso siente la necesidad de reflexionar sobre el papel del artista en la sociedad del espectáculo2, sobre la validez y efectividad de las denuncias sociales a través del arte y sobre el sentido de su propia escritura. La pieza constituye una magnífica denuncia dramática de la banalización de la cultura y del espectáculo.
Precio : 10€

Hacia una poética del arte como vehículo de Jerzy Grotowski

La reinvención de Pere Sais ondea en el título de la obra: Hacia una poética del arte como vehículo. Grotowski, como se sabe, imaginaba que la “cadena” de las performing arts podía mantenerse tensa entre dos extremos: el arte como presentación por una parte y el arte como vehículo en el extremo opuesto. Al hablar de poética del arte como vehículo se realiza un salto epistemológico.
Precio : 24€