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Dom, Dic

Sud Aca Opina | Patricio Sancha

Todavía no comienzo a escribir y ya creo que el titulo está mal puesto. Malamente una idea, por mala que esta sea, podría suicidarse, es más bien asesinada. Todos sabemos que así como llegado a cierta edad un niño abandona a sus progenitores para comenzar una vida independiente, en el caso de las ideas pasa lo mismo; es inevitable que después de conocida la idea por otros, estos no la tomen ya sea para desarrollarla, perfeccionarla y enaltecerla, ya sea para aniquilarla porque de una manera u otra, atenta contra ciertos intereses.

No existen malas ideas, solo ideas por desarrollar. Es conocido el concepto "brain storm" para salir de un problema. Un grupo se junta para resolverlo y este método es algo así como una tormenta desordenada de ideas, los participantes no deben autocensurarse y simplemente decir lo primero que se les venga a la cabeza. Después de un rato, los conceptos comienzan a ordenarse, centralizarse, dejar de ser descabellados y el grupo encausa la creatividad colectiva hasta llegar a una posible solución.

¿Cuantas ideas descabelladas contenidas en la ciencia ficción del pasado no son hoy en día una realidad?

De seguro Julio Verne sería un desempleado por escribir sobre cosas tan obvias o probablemente estaría en la literatura infantil.

Así como en los hijos, se debe creer en las ideas, tanto en las propias como en las ajenas. No a ojos cerrados pero al menos no desechándolas de plano por ser improbables.

Tampoco nos debemos dejar influenciar por eso de la inmediatez contemporánea. No necesariamente podremos poner nuestra ocurrencia en práctica de forma inmediata.

Muchas corrientes filosóficas, tanto de pensamiento libre como de religiosidad dogmática, señalan la condición de la hora y de la edad, de estar en el momento adecuado para ser o hacer ¿Cuantas veces no hemos sido traicionados por nuestra impaciencia y lo que pudo ser un éxito rimbombante terminó en fracaso absoluto?

Ohmmmmmm.

Nuestras ideas no pueden morir sin haber tenido la oportunidad de ser conocidos e idealmente reconocidas.

Debemos recordar que aunque no sea ni la más linda ni la más inteligente de su clase, esa idea es nuestra hija y debemos apoyarla incondicionalmente para que llegue a ser todo lo que su potencial le permita.

A diferencia de otras especies animales y lo que nos ha hecho llegar al sitial en el que nos encontramos, bueno o malo, eso da para otro laaaargo escrito, es nuestro libre albedrío, ese que nos permite actuar con obstinación para mejorar o en contra de nosotros mismos.

Usémoslo entonces para llevar adelante nuestras ideas, no importa si solo se trata de plantar una rosa en el jardín o perfeccionar una alternativa de energía renovable para sacar a países del sub desarrollo. Toda idea implementada es buena porque nos hará sentir la satisfacción del logro.

No asesinemos nuestras ideas ni permitamos que otros lo hagan.

Mito o realidad, no lo sé a ciencia cierta, pero se dice que Nikola Tesla, el archi enemigo de Thomas Alba Édison, habría descubierto la manera de transmitir energía por la atmósfera pero fue silenciado por el negocio de plantar torres y decorar el paisaje con cables kilométricos.

¿Alguien realmente cree que la tecnología como para obtener energía del oxígeno e hidrogeno contenidos en la molécula de agua aún no se ha desarrollado?

Es evidente que los petrodólares son más interesantes que los agua centavos.

No solo tenemos que desarrollar nuestras ideas, sino que tener la fuerza para defenderlas.

¿Suicidio de ideas? perdón por la estupidez.

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