Sidebar

19
Mié, Jun

Y no es coña | Carlos Gil

Hay momentos de la primavera de cada vida que el acné se convierte en un problema tan grave como el tamaño de los genitales. En la política partidaria, partidista, la que se consagra en nuestro sistema político actual, parece que los sarpullidos estacionales han evolucionado hacia una crisis absoluta, total, endémica, estructural. Cada vez que se conoce que a un presidente de Murcia se le aparta por un caso de corrupción en la construcción de un Auditorio en el pueblo donde era alcalde, aparece de nuevo la duda. Una duda lacerante. Y miro los más setecientos edificios públicos dedicados a cosas similares y me dan ganas de pedir Justicia.

Confieso que me encuentro en una confusión que casi me lleva a confesar mi creciente animadversión a todo lo que tenga que ver con la Cultura y las Instituciones. Me duele cada acto de corruptela que es silenciado por intereses personales o miedo. No se mueven cifras exuberantes en el mundo de la cultura, pero lo suficiente para que existan personajes que llevan años chupando del bote, empotrados en las instituciones, parasitando asociaciones, provocando una parálisis total y absoluta de cualquier posibilidad de cambio y se proclaman los líderes de la empresa privada. Mentira, se llevan más dinero público que nadie. Y encima no quieren control pormenorizado de sus gastos.

Pero mi confusión viene de nuevo ante las campañas de desprestigio, de señalización, que lleva en la práctica a una censura, y que se hace de manera coreografiada por los medios de comunicación con consecuencias bastante deplorables en los responsables de programación o de contratación. Me refiero hoy una campaña en la que se lleva a boicotear una serie de televisión de Antena 3 porque una de las actrices solicitó en un vídeo el retorno de los presos vascos a las cárceles cercanas. No quiero poner su nombre, ni el de otra actriz señalada por lo mismo, ni el de muchos actores que por ponerse en una actitud a la izquierda de la miseria ideológica actual son perseguidos, expulsados de los repartos, anulando su carrera y comprometiendo a las compañías que los contratan, si es que hablamos de teatro.

Yo he sufrido hace años eso de manera feroz en mis carnes. Pero sigue ocurriendo y me confunde, porque no se crea el mismo acto censor cuando un actor famoso es descubierto con dinero en Panamá, con acusaciones de desfalco a la Hacienda. No, no sucede nada, sigue contratada por la televisión que se sufraga con los presupuestos generales. NI siquiera ante algo tan sensible en estos momentos, acusados, y hasta condenados, por maltrato siguen tan panchos. Solamente se ataca frontalmente al pensamiento de izquierdas, o al menos a aquellos que creen que un mundo mejor es posible. Y en el caso de Euskadi, con ETA desarmada, ¿no sería lógico pedir la vuelta de los presos a cárceles cercanas? O dicho de otro modo, acabar con la política anticonstitucional de dispersión de los presos vascos.

Así que empecemos este mes de mayo tragando la hiel de las corruptelas como si todo fuera normal. Aplaudamos a los que han convertido el panorama de las artes escénicas en un erial y esperemos que llegue el verano.

Nuevo número de la revista ARTEZ


Visita nuestra librería online

Todos los libros de la editorial artezblai

NOVEDADES EDITORIALES

Los cinco continentes del Teratro

Querido lector, quisiera contarte aquí cómo nació la idea de este libro porque el origen, como sabes, es al mismo tiempo, el inicio y el fundamento. A fines del siglo pasado, estábamos sorprendidos de que nuestro libro El arte secreto del actor. Diccionario de antropología teatral –publicado por primera vez en 1983– continuara siendo editado y traducido en diferentes idiomas. Probablemente resultó eficaz su fórmula simple en la que textos e imágenes tienen la misma importancia, y uno constantemente remite al otro; las ilustraciones se volvían protagonistas para sostener un nuevo campo de estudios, la antropología teatral ideada por Eugenio. Si como estudioso del teatro yo había colaborado con la antropología teatral, ahora le pedía a Eugenio su participación en la vertiente de la Historia, con un libro que imaginábamos como un complemento del precedente. Aun teniendo que decidir toda la organización del libro, me respondió que era una buena idea y me propuso que los argumentos giraran en torno a las técnicas, nunca lo suficientemente estudiadas, de los actores.
Precio : Próximamente

Puntos de vista

Es un privilegio el poder dar a conocer el trabajo que desde finales de los años 60 Suzanne Osten ha desarrollado tanto en Suecia como en el resto del mundo, a través de presentaciones, giras, conferencias y workshops. El alcance de la obra de Suzanne se se debiera condensar en unas pocas palabras toda su obra hablaría de: riesgo, compromiso, comunicación, lucha y una inalterable apuesta por los olvidados dentro de los olvidados: los niños. Y junto a ellos los jóvenes. Es a ellos a los que Suzanne ha dedicado una enorme parte de su actividad creadora.
Precio : Próximamente

Poética del drama moderno

El objeto de esta obra es el de definir el nuevo paradigma de la forma dramática que aparece hacia 1880 y que continúa hasta hoy en las dramaturgias contemporáneas. Se tiende así un puente entre las primeras obras de la modernidad en el teatro como las de Ibsen, Strindberg o Chejov, y las más recientes, ya se trate de las obras de Heiner Müller, Bernard-Marie Koltès o Jon Fosse. Jean-Pierre Sarrazac desvela la dimensión rapsódica del drama moderna: una forma abierta, profundamente heterogénea, en la que los modos dramático, épico y lírico, e incluso argumentativo (el diálogo filosófico que contamina al diálogo dramático), no dejan de ensamblarse o de solaparse. Lejos de compartir las ideas de “decadencia” (Luckàcs), de obsolescencia (Lehmann) o de la muerte del drama (Adorno), Poética del drama moderno dibuja contornos, siempre en movimiento, de una forma la más libre posible, pero que no es la ausencia de forma.
Precio : Próximamente

La zanja

¿En qué momento compartimos el viaje que nos hizo ser tan iguales? ¿Cómo reprocharnos y atraernos tanto? La respuesta está en el tiempo pasado, en nuestros ancestros, en el recuerdo común que permaneció oculto. Porque en definitiva, hemos heredado las acciones de unos hombres sobre otros y las influencias sobre el colectivo. La Zanja refleja el encuentro entre dos mundos, ese ciclo infinito que se repetirá una y otra vez. Es un trabajo exhaustivo de creación, surgido de la documentación de las crónicas de la época y nuestros viajes al Perú actual.
Precio : 10€

Pasarela Senegal

En enero de 2007 el diseñador Antonio Miró presentó en la Pasarela de Barcelona un desfile no exento de polémica con ocho inmigrantes sin papeles y una escenografía con una patera y cajas. De tal acontecimiento le surge la idea de la obra a López Llera, quien, a raíz del suceso siente la necesidad de reflexionar sobre el papel del artista en la sociedad del espectáculo2, sobre la validez y efectividad de las denuncias sociales a través del arte y sobre el sentido de su propia escritura. La pieza constituye una magnífica denuncia dramática de la banalización de la cultura y del espectáculo.
Precio : 10€

Hacia una poética del arte como vehículo de Jerzy Grotowski

La reinvención de Pere Sais ondea en el título de la obra: Hacia una poética del arte como vehículo. Grotowski, como se sabe, imaginaba que la “cadena” de las performing arts podía mantenerse tensa entre dos extremos: el arte como presentación por una parte y el arte como vehículo en el extremo opuesto. Al hablar de poética del arte como vehículo se realiza un salto epistemológico.
Precio : 24€