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Mié, Jun

Sud Aca Opina | Patricio Sancha

Ante una interrogante sobre la prioridad de un yo frente a un nosotros, en primera instancia la respuesta no debería ser compleja, aunque en realidad sí lo es. Todo depende de las condiciones y factores influyendo tanto en la pregunta como en la respuesta. La escala del nosotros, el grado de cercanía e incluso parentesco entre el yo y el nosotros, las condiciones en las que se formule la interrogante...

 

Como todo en la vida; depende. El único absoluto posible es que lo absoluto no existe.

No hablaré de hombres santos, en su reclusión de privaciones desde la cual son capaces de darlo todo por el prójimo, ni de seres despreciables, quienes, desde sus puestos de dictadores de la irracionalidad, son capaces de las más terribles atrocidades, solo para satisfacer su ego inseguro.

Me referiré a un hombre normal, aunque lo normal sea cada vez más desquiciado y quizás sea preferible decir, común y corriente.

Un hombre común y corriente en situaciones del día a día; cruzar una calle, ir de compras a un supermercado, tomar el metro...

Aunque parezca auto referente, me referiré a la realidad de mi país, aunque esté seguro de no ser los únicos en comportarnos de esta manera.

Frente a un semáforo peatonal en rojo, la detención o no, dependerá de la cantidad de autos en la calle. Mientras algunos osados peatones dispuestos a sortear la embestida de los conductores agresivos se abalancen haciendo caso omiso a toda reglamentación, el resto se irá acomodando gradualmente en la línea de partida como si de una carrera de caballos se tratase. Los menos, piden permiso solo para colocarse unos centímetros más adelante. Verde, paaaaartieron. Pareciera que la gloria del llegar al otro lado de la calle estuviera reservada solo para los primeros.

En el supermercado, carros repletos de productos aspiracionales, bloquean el paso de todo aquel que ose siquiera comprar algo situado más adelante por el pasillo.

En el metro, mientras más cerca de la puerta, mejor, lo cual favorece el bajarse primero, aunque el recorrido sea largo y eso perjudique a todos aquellos pretendiendo subir.

Y todo esto en condiciones de relativa paz, porque en estado de guerra, el yo, de manera instintiva querrá sobrevivir a toda costa.

Yo, yo, yo ¿y dónde queda el nosotros.

Es difícil, y para muchos imposible, el pensar la posibilidad de un nosotros.

¿Por qué será que el hombre dejó de ser un solitario para agruparse con sus semejantes y formar así comunidades?

¿Por qué será que el hombre forma familia?

Ningún misterio.

Al agruparse con semejantes se suman las habilidades individuales para llegar a un resultado donde uno más uno es mucho más que dos y al formar familia satisface su necesidad de dar y recibir amor.

Entonces ¿por qué en la sociedad contemporánea parece primar el yo por sobre un nosotros?

Se me ocurren varias posibles razones; Dividir para gobernar. Diversificar el mercado. Egos cada vez más débiles necesitados de validarse. 

Sea cual sea la o las razones, no vale la pena vivir en un eterno yo porque eso coartaría por completo nuestras posibilidades de logros en todo ámbito, y por sobre todo nos llevaría al fracaso más redundante en eso que nos mantiene vivos; el amor.

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NOVEDADES EDITORIALES

Los cinco continentes del Teratro

Querido lector, quisiera contarte aquí cómo nació la idea de este libro porque el origen, como sabes, es al mismo tiempo, el inicio y el fundamento. A fines del siglo pasado, estábamos sorprendidos de que nuestro libro El arte secreto del actor. Diccionario de antropología teatral –publicado por primera vez en 1983– continuara siendo editado y traducido en diferentes idiomas. Probablemente resultó eficaz su fórmula simple en la que textos e imágenes tienen la misma importancia, y uno constantemente remite al otro; las ilustraciones se volvían protagonistas para sostener un nuevo campo de estudios, la antropología teatral ideada por Eugenio. Si como estudioso del teatro yo había colaborado con la antropología teatral, ahora le pedía a Eugenio su participación en la vertiente de la Historia, con un libro que imaginábamos como un complemento del precedente. Aun teniendo que decidir toda la organización del libro, me respondió que era una buena idea y me propuso que los argumentos giraran en torno a las técnicas, nunca lo suficientemente estudiadas, de los actores.
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Puntos de vista

Es un privilegio el poder dar a conocer el trabajo que desde finales de los años 60 Suzanne Osten ha desarrollado tanto en Suecia como en el resto del mundo, a través de presentaciones, giras, conferencias y workshops. El alcance de la obra de Suzanne se se debiera condensar en unas pocas palabras toda su obra hablaría de: riesgo, compromiso, comunicación, lucha y una inalterable apuesta por los olvidados dentro de los olvidados: los niños. Y junto a ellos los jóvenes. Es a ellos a los que Suzanne ha dedicado una enorme parte de su actividad creadora.
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Poética del drama moderno

El objeto de esta obra es el de definir el nuevo paradigma de la forma dramática que aparece hacia 1880 y que continúa hasta hoy en las dramaturgias contemporáneas. Se tiende así un puente entre las primeras obras de la modernidad en el teatro como las de Ibsen, Strindberg o Chejov, y las más recientes, ya se trate de las obras de Heiner Müller, Bernard-Marie Koltès o Jon Fosse. Jean-Pierre Sarrazac desvela la dimensión rapsódica del drama moderna: una forma abierta, profundamente heterogénea, en la que los modos dramático, épico y lírico, e incluso argumentativo (el diálogo filosófico que contamina al diálogo dramático), no dejan de ensamblarse o de solaparse. Lejos de compartir las ideas de “decadencia” (Luckàcs), de obsolescencia (Lehmann) o de la muerte del drama (Adorno), Poética del drama moderno dibuja contornos, siempre en movimiento, de una forma la más libre posible, pero que no es la ausencia de forma.
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La zanja

¿En qué momento compartimos el viaje que nos hizo ser tan iguales? ¿Cómo reprocharnos y atraernos tanto? La respuesta está en el tiempo pasado, en nuestros ancestros, en el recuerdo común que permaneció oculto. Porque en definitiva, hemos heredado las acciones de unos hombres sobre otros y las influencias sobre el colectivo. La Zanja refleja el encuentro entre dos mundos, ese ciclo infinito que se repetirá una y otra vez. Es un trabajo exhaustivo de creación, surgido de la documentación de las crónicas de la época y nuestros viajes al Perú actual.
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Pasarela Senegal

En enero de 2007 el diseñador Antonio Miró presentó en la Pasarela de Barcelona un desfile no exento de polémica con ocho inmigrantes sin papeles y una escenografía con una patera y cajas. De tal acontecimiento le surge la idea de la obra a López Llera, quien, a raíz del suceso siente la necesidad de reflexionar sobre el papel del artista en la sociedad del espectáculo2, sobre la validez y efectividad de las denuncias sociales a través del arte y sobre el sentido de su propia escritura. La pieza constituye una magnífica denuncia dramática de la banalización de la cultura y del espectáculo.
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Hacia una poética del arte como vehículo de Jerzy Grotowski

La reinvención de Pere Sais ondea en el título de la obra: Hacia una poética del arte como vehículo. Grotowski, como se sabe, imaginaba que la “cadena” de las performing arts podía mantenerse tensa entre dos extremos: el arte como presentación por una parte y el arte como vehículo en el extremo opuesto. Al hablar de poética del arte como vehículo se realiza un salto epistemológico.
Precio : 24€