Estrenos

Cactus Teatre recupera las voces de las mujeres de la postguerra en ‘Rogles de cançons i misèria’

La obra, escrita por Paula Llorens a partir de entrevistas a mujeres de entre 90 y 100 años, se estrena en la Sala Russafa de Valencia

Ante el apremio de ver cómo se estaban perdiendo las historias y recuerdos de su abuela, pero también de otras mujeres entre los 90 y 100 años, representantes de una generación de luchadoras que bregaron contra una posguerra y que han experimentado una evolución social sin precedentes, Paula Llorens se planteó hacerles un homenaje escénico. Así nació Rogles de cançons i misèria, cuyo estreno absoluto acoge Sala Russafa de Valencia del 15 al 18 de mayo. Es la nueva propuesta de Cactus Teatre, después de Historia de una maestra y L’abraçada dels cucs (Premio del Público de Sala Russafa al Mejor Texto 2022 y Millor Espectacle d’Adults Mostra de Teatre d’Alcoi 2021, entre otros reconocimientos).

«Siempre me ha parecido fascinante oír hablar a estas mujeres que practicaban una sororidad que supera con creces a la de hoy en día, que eran capaces de amamantar al bebé de una familiar o vecina que no podía dar el pecho, que asistían en los partos a sus vecinas, que se hacían cargo de los hijos de madres fallecidas al dar a luz», explica la autora y directora de escena, que invitó a Isabel Martí a ser cocreadora de la pieza por la afinidad que siente con esta actriz, directora y dramaturga valenciana.

Juntas emprendieron una investigación en la que, tirando en un principio de familiares de amigos, fueron llegando más mujeres nonagenarias, residencias y centros de día… «Cuando las oyes hablar, piensas que no puede ser verdad, que lo que han vivido parece ficción porque les han pasado cosas alucinantes. Han pasado de ir a lavar al río a llevar un smartphone en el bolso. En muchas ocasiones, sus historias son duras porque había mucha hambre, se trabajaba sin descanso y desde la infancia. Pero esta generación tenía una fortaleza mental y física impresionante», recuerda Llorens sobre un proceso de entrevistas en el que se produjo lo que más temía, el fallecimiento de su abuela, el origen de este proyecto. Por suerte, ya tenía escritas muchas de las historias que le había contado. Y fue el impulso para completar la fase previa de recogida de documentación tras la que ambas coautoras empezaron a escribir, intercambiándose los textos, trabajando tan colaborativamente que hoy en día ya no saben quién ha escrito cada frase.

«Nos hubieran salido 20 espectáculos, con toda la información que teníamos, pero había que sintetizar. Tras pensarlo mucho, llegamos a la idea de los corrillos donde las mujeres trabajaban o socializaban juntas», apunta la cocreadora de la obra. El lavadero, las sesiones de costura, el rezo del rosario, la asistencia a partos y la cocina son los ambientes en los que transcurre el montaje, gracias a la versátil escenografía creada por Los Reyes del Mambo bajo el concepto de las matrioshkas (muñecas rusas), con unos módulos que en su interior albergan nuevos elementos para ir transformando el espacio escénico.

Mujeres lavando ropa artezblai

El uso de piezas de la época como atrezo, algunas con un siglo de antigüedad, y el vestuario de Pascual Peris acompaña la recreación de los entornos y el aspecto de las mujeres del momento. «Hemos utilizado muchas fotografías antiguas para fijarnos en detalles como la cercanía que había en los grupos femeninos, cómo se cogían con confianza al hablar o caminar», señala Llorens sobre una puesta en escena que completa el recitado de poemas que formaban parte de la cultura popular y de canciones para las que han recibido el asesoramiento de Pep ‘El Botifarra’ y Rafel Arnal. A capela, utilizando los elementos de la escenografía para generar los acompañamientos rítmicos, la música en vivo sirve para transportar a los espectadores a momentos vitales que en muchas ocasiones tenían su propia banda sonora.

Llorens y Martí suben al escenario también como actrices junto a Raquel Piera. Utilizando pequeños complementos de vestuario, cambiando la voz y gestualidad, las tres se van transformando en multitud de personajes a lo largo de las cinco escenas que componen el espectáculo, en las que también cuentan con el soporte de voces grabadas para completar los grupos de mujeres diversas, de edades, profesiones y caracteres bien distintos. Aunque, en determinados momentos de la función, las actrices salen de las historias que están narrando para observar la escena y reflexionar, para lanzar una mirada actual a unas vidas que hoy parecen tan lejanas, para las que el paso del tiempo aumenta la amenaza de caer en el olvido.

Gracias al programa Graners de Creació impulsado por Espai Inestable, Rogles de cançons i misèria ha disfrutado de una residencia creativa en el Centre Cultural de Xàtiva y en Sala Russafa, donde estos días ultima el ensamblaje de todos los elementos (diseño de luces, ambientación musical, escenografía e interpretación) de una puesta en escena con la que dar vida a la cotidianidad de un pasado reciente, a mujeres que nunca fueron protagonistas, pero sí fueron imprescindibles para el acontecer de la historia. Personajes inspirados en vidas reales, en anécdotas y recuerdos capaces de conectar la memoria emocional de las intérpretes y los espectadores en cuatro únicas funciones dentro del XIV Cicle de Companyies Valencianes de Sala Russafa.


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