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Vie, Abr

Jauría y Port Arthur © Vanessa Rábade

Kamikaze Producciones estrenará el 25 de enero en el Teatro Palacio Valdés de Avilés dos obras de Jordi Casanovas que recogen hechos reales: ‘Port Arthur’, con dirección de David Serrano, extrae una transcripción literal de un interrogatorio policial que trata de esclarecer una matanza sucedida en Australia; y ‘Jauría’ presenta, con dirección de Miguel del Arco, fragmentos de las declaraciones de acusados y denunciantes del caso La Manada. Ambas propuestas se representarán del 6 de marzo al 21 de abril en El Pavón Teatro Kamikaze de Madrid.

 

Port Arthur (interpretada por Joaquín Climent, Javier Godino y Adrián Lastra)

Un hombre es acusado de haber cometido un terrible crimen. Él no se acuerda de nada. Durante el interrogatorio, dos inspectores de policía harán todo lo posible para que recuerde algo. Hoy es su última oportunidad para conseguir que confiese. ¿Realmente desean que recuerde? ¿O solo quieren que firme una declaración que le inculpe?

Esta obra reproduce lo que se dijo en una sala de interrogatorios de la prisión de Risdon, en Tasmania, Australia, el 4 de julio de 1996. La transcripción de este interrogatorio se filtró y se puede encontrar en la red en portales de activismo mediático como Wikileaks. Ha dado pie a varias teorías conspiratorias y muchos se preguntan si lo que dicen sus protagonistas es cierto.

¿Qué ocurre en la mente de una persona que ha hecho una cosa así? ¿Qué ocurre en el ánimo de unos policías que deben enfrentarse a un caso como este? ¿Por qué motivo la memoria es capaz de borrar hechos traumáticos? ¿Existimos por lo que recordamos o por lo que nos dicen que hemos hecho? Y también, como espectadores, ¿qué nos sucede cuando asistimos a una ficción teatral que, aunque sea escénicamente inventada, cuenta con unos personajes que existen o han existido? Tres hombres luchan por descubrir la verdad en una ficción demasiado real.

Jauría (interpretada por Fran Cantos, Álex García, María Hervás, Ignacio Mateos, Martiño Rivas y Raúl Prieto)

3 a.m. del 7 de julio de 2016. Fiestas de San Fermín. Ellos son cinco. Son La Manada. El más joven y miembro más reciente debe pasar por su rito de iniciación. Tras cruzarse con una chica en el centro de Pamplona, los cinco de “La Manada” se ofrecen para acompañar a la joven hasta su coche, aparcado en la zona del soto del Ezkairu. Pero, en el camino, uno de ellos accede al portal de un edificio y llama al resto para que acudan. Agarran a la joven y la meten en el portal.

Dramaturgia a partir de las transcripciones del juicio realizado a La Manada, construida con fragmentos de las declaraciones de acusados y denunciante publicadas en varios medios de comunicación. Una ficción documental a partir de un material muy real, demasiado real, que nos permite viajar dentro de la mente de víctima y victimarios. Un juicio en el que la denunciante es obligada a dar más detalles de su intimidad personal que los denunciados. Un caso que remueve de nuevo el concepto de masculinidad y su relación con el sexo de nuestra sociedad. Un juicio que marca un antes y un después.