Sud Aca Opina | Patricio Sancha

Alfabeto griego

No todo es tan malo por estos días. Gracias a la situación actual de pandemia con Covid-19 y sus mutaciones, ya conocemos algunas letras del alfabeto griego. Hasta el último informe íbamos en la variante Omicrón, la letra número 15 de 24. La que sigue es Pi y la ultima Omega. Aaaaanimo, faltan menos letras como para que esta situación de pandemia llegue a su fin, a menos que a algún creativo se le ocurra seguir, por ejemplo, con el alfabeto Jemer o Camboyano, el cual tiene 72 letras.

Involuntariamente nos hemos vuelto muy cultos en cuanto a epidemiologia, siendo capaces de interpretar razonablemente bien ciertos gráficos y comprendiendo al menos a medias, ciertos términos tales como trazabilidad, índice de positividad, etc.

Los contagios aumentan, los contagios disminuyen, una nueva ola. Ya van 2 años en que el mundo ha vivido en pánico por un virus invisible para el ojo humano, pero capaz de matar a miles. Me acordé de “La Guerra de los mundos” de H. G. Wells, publicada por primera vez en 1898 y que ha tenido innumerables adaptaciones para todo el espectro de las artes.

Con su novela “De la tierra a la luna” publicada en 1865, Julio Verne se adelantó a la carrera espacial entre norteamericanos y rusos, en su afán por demostrar su superioridad. Creo que ya da lo mismo quien ganó, lo único cierto es que los viajes espaciales son hoy en día una realidad, incluso como viaje de turismo.

Desde siempre y en todas las culturas, el arte ha desarrollado un papel preponderante en la magia de la vida. Sin necesariamente argumentar desde lo indesmentible, ha sido capaz de explicar lo inexplicable, predecir lo impredecible, preguntar lo irrespondible.

En “La guerra de los mundos”, fue una bacteria quien se encargó de eliminar a los marcianos invasores, quienes carecían de las defensas naturales contra la enfermedad producida por este microorganismo. En la situación actual, es un virus quien está causando estragos. Esperemos que el final para nosotros, verdaderos invasores de la tierra, sea más alentador, y ese virus no termine por extinguirnos como lo hizo la bacteria con los invasores.

Y a propósito de invasores marcianos, en chile el cantante chileno más escuchado en Spotify el ultimo año, tiene como nombre artístico, Marcianeke. Un joven de 17 años que ha tenido un éxito explosivo entre los jóvenes. Tan explosivo como cuando llega la droga y la anuncian disparando indiscriminadamente armas ilegales.

Solo como experimento búsquenlo en Youtube, escuchen al menos una de sus canciones, y lo más importante, traten de entender algo. Podrán comprobar como sus actuaciones parecen una invasión extraterrestre, con su apología a las drogas, la violencia, la marginalidad vengativa, la sumisión de las mujeres. Debo reconocer que nosotros los chilenos hablamos mal, muy mal el español, pero aun así, para mí, quien debería estar acostumbrado a entender, me es muy difícil comprender sus letras.

Quizás están escritas en griego.

No, no creo.

La pandemia actual puede que no consiga exterminarnos, pero de una manera u otra estamos encaminados hacia el omega final.

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