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Mar, Sep

Foto Rafael Vargas

La primera Producció Nacional de Dansa, uno de los puntos más relevantes del Plan de Impulso a la Danza del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya, empezará en el Mercat de les Flors inaugurando temporada, del 28 de septiembre al 1 de octubre. Esta creación está compuesta por dos piezas a cargo de los coreógrafos Roser López Espinosa y Thomas Noone. El Mercat de les Flors es el responsable de la producción ejecutiva de la pieza que después girará por 17 ciudades catalanas.

 

La obra que presenta Roser López Espinosa, 'L’estol', toma como partida el fascinante viaje de migración de las aves y el deseo de volar. Thomas Noone propone 'Many', creada para el Ballet de La Opera du Rhin el 2012, una pieza abstracta que tiene como hilo conductor el movimiento y la música.

L’estol

L’estol toma como partida el fascinante viaje de migración de las aves y el deseo de volar. Es una propuesta que nace del imaginario de Lowland, un dúo de alta fisicalidad estrenado en 2013 en el Mercat de les Flors. L’estol aporta este imaginario físico a pieza de gran formato y se centra en el entramado de cuerpos y de complicidades posibles dentro del grupo para avanzar juntos y conseguir un objetivo común: volar a través de inmensos paisajes y llegar al punto de destinación.

Se trata de un viaje en grupo que nos retorna a la animalidad del cuerpo y del movimiento, al aprendizaje, el esfuerzo y la resistencia, la belleza, el espíritu de superación y el espíritu de libertad. Un paisaje lleno de complicidad para resistir la travesía y sus obstáculos. Un imaginario lleno de luz y vitalidad, con fisicalidad fuerte y a la vez con mucha delicadeza. Un juego de ingeniería para desplegar las propias alas, L’estol es la gran formación de pájaros que se mueve en el cielo como si fuera uno. Al anochecer el cielo se cubre de susurros.

Many

Many es una pieza abstracta para 8/10 bailarines donde la narrativa surge del mismo movimiento y organización del grupo. El hilo conductor es la dinámica del movimiento y la música, que lleva al espectador desde el principio hasta el final. La temática se centra en el individuo versus el grupo, cuando luchamos para destacar o intentamos desaparecer entre la masa. La paradoja de querer ser individuo pero no querer sufrir la vulnerabilidad del ser solitario, o agonizar entre la homogeneidad para beneficiarse del anonimato del grupo.

La música la firma Philip Sheppherd, destacado compositor que ha creado e interpretado numerosas bandas sonoras como la de Sacred Monsters de Akhram Khan y Sylvie Guillem.

Artez - La revista de las Artes Escénicas

 
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