Entrevistas

Casa de Teatro celebra sus 48 años

Te cuento: en el año 1974, Freddy Ginebra fundó la Casa de Teatro, estancia en la ciudad colonial en Santo Domingo, de la que, Ginebra es director desde entonces hasta el día de hoy. Por aquella época, Casa de Teatro tuvo una participación destacada dentro del Festival Musical Siete Días con el Pueblo, donde se presentaron artistas del calibre de Mercedes Sosa, Ana Belén, Silvio Rodríguez y Noel Nicola, por nombrar algunos de los invitados.
Al principio: cuando se creó este espacio, se pensó que sería exclusivamente para el teatro. Pero con el tiempo fue concebido como un centro cultural para aquellos que no encontraban un lugar donde crear, bajo este concepto nació Casa de Teatro y está de cumpleaños todo el mes de julio, es un merecido aniversario para celebrar los 48 años, de un espacio destinado a la creación y a la cultura.
Detengo todo. Decido llamar a Ginebra y le digo estoy escribiendo algo sobre los 48 años de la Casa y necesito que conversemos. Hago memoria y recuerdo la ocasión en que conocí al duende. Fue en el Festival Internacional de Teatro de Santo Domingo, nos presentó la crítica teatral cubana Vivían Martínez Tavares. “Ese es Freddy mi amigo”, me dijo ella; Ginebra sin pensarlo, abrió sus brazos y me abrazó.
En ese momento supe que Freddy se convertiría en mi amigo, en mi hermano mayor del Caribe. Ginebra me dice claro tenemos que celebrar con un Brugal. Entonces, le preguntó: ¿Cuándo podemos conversar sobre los 48 años de la Casa de Teatro? Ven, hoy a la Casa… y hablamos. Hay jazz…
La invitación de Freddy me seduce. Me voy a la Casa, Ginebra me confiesa que “espera llegar a 100 años más, si Dios le permite más vida y que Casa de Teatro, también llegará a otros 48 años más”. Lo tomo por sorpresa y le hago la primera pregunta:

–¿Qué celebras cada 31 de julio? ¿Qué pasó en el año 1974?
Fecha en que se abrió Casa de Teatro, mi compromiso con la vida y con mi país.

–¿Cómo nació Casa de Teatro?
Una necesidad de un grupo de amigos que por pensar diferente no podían hacer teatro. Me pidieron que les buscará un lugar y no lo pensé dos veces. En esa época pensar diferente se podía pagar con la vida. Felizmente me arriesgué y no me arrepiento.

–¿Qué representa Casa de Teatro para ti?
Creo que los 48 años dedicada a ella, se explican solos.

–¿Cómo harás para que la Casa de Teatro permanezca otros 48 años?
Vivo un día a la vez y voy haciendo camino… Casa de Teatro se ha mantenido en pie, hoy por hoy, por el esfuerzo de mucha gente incondicional que cree, en este proyecto. La Casa, es una familia, además, es cultura, y es de todos. La Casa, ya lo dije, es una Casa siempre con las puertas abiertas que nunca las cierra…

–¿Me gustaría saber qué piensas de la evolución que ha tenido el público de Casa de Teatro desde los primeros años hasta la fecha?
El público como el mundo ha cambiado y las instituciones deben de adaptarse a los tiempos. En sus inicios, había ideales más claros y definidos, soñábamos con un hombre nuevo, con una sociedad más justa, todavía quedan algunos que sueñan con este ideal, pero cada vez somos menos. Sigo insistiendo en esa esperanza de justicia, de equidad, el día que se esfumen los sueños estaremos muertos.

–¿Qué te ha dado el teatro todos estos años?
Una esperanza. Saber que moriré habiendo hecho todo lo posible por poner un granito de arena en este país que tanto amo. Una oportunidad para aquellos que no tienen dinero ni apellidos puedan confrontar su talento, un oasis en este desierto de la vida.

-¿De qué forma has apoyado?
Abriendo Casa de Teatro y dando todo tipo de facilidades. Cobrando el mínimo. Al principio nada.

–¿Cuántas lágrimas, sudor y sangre han costado Casa de Teatro?
Todas, pero han valido la pena.

–¿Estás feliz en Casa de Teatro?
Es la casa de la felicidad la que me mantiene joven.

Casa de Teatro, creció y perdura en la actualidad con el propósito de amparar a un movimiento artístico dominicano que se refugió allí para exponer su talento. Luego, en un momento llegó a convertirse en una especie de “resistencia” de quienes reclamaban reivindicaciones sociales a través de las diferentes expresiones culturales y políticas del país.
Estoy con Ginebra en Casa de Teatro. Tengo a Freddy para mí. Trataré de descubrir esos secretos en una conversación muy íntima y personal con él, donde veo a un ser maravilloso. El diálogo es nuestro objetivo. Nos dejamos llevar por el ritmo de las palabras.

Freddy Ginebra actuando en Casa de Teatro
Freddy Ginebra actuando en Casa de Teatro

–Dime, ¿quién eres tú, Freddy Ginebra?
Todavía me pregunto cada mañana quién soy. Diría que un joven en estos momentos atrapado en el cuerpo de un anciano con deseos de celebrar constantemente la vida.

–¿De dónde vienen tus padres?
Mi mamá es de origen corso, mis dos abuelos de esa parte, eran franceses, mi papá, dominicano, aunque el primer Ginebra vino de España, era catalán.

–¿Qué recuerdos tienes de tu niñez?
Los mejores. Fui un niño feliz ya que desde muy temprano supe lo que me costaría vivir y celebrar. Los golpes tempraneros te enseñan a valorar la vida, aunque aún no tengas conciencia de lo que se avecina.

–¿Te consideras todavía un niño grande?
El día en que pierda al niño que habita en mí, habré perdido la alegría de vivir.

–Tu infancia y tu adolescencia en Santo Domingo pueden valorarse como espacios donde pudiste desarrollar, quizá embrionariamente, tus afectos artísticos. ¿Cómo se va introduciendo en la vida cotidiana del joven Freddy Ginebra el espíritu del teatro?
Pienso que nací con esa inquietud en mi cuerpo. Desde niño supe que el teatro y el mundo del espectáculo eran mi escenario natural.

–¿Por qué decidiste hacer teatro?
No tenía más alternativa, desde mi primera experiencia en primaria supe que se convertiría en mi pasión. Desde que vi mi primera obra decidí intentarlo. Era una manera de vivir varias vidas y una oportunidad de arriesgarme cada vez que puedo.

–¿Recuerdas esa primera obra en la que participaste?
Fue una velada en el instituto escuela. Luego, en Bellas Artes se hacía mucho teatro y, yo no me perdía una. Teatro español y después teatro arena. Me inicié en las azoteas haciendo con Ángel Haché obras que escribíamos juntos.

–¿Desde tu juventud siempre fuiste un joven curioso?
Más que curioso intenso. Supe que era pasajero en tránsito y entonces quise aprovechar el tiempo a su máxima capacidad.

–¿Freddy, tu curiosidad sigue siendo invencible?
Más que curiosidad deseos de celebrar la vida a cada instante. Desde muy temprano entendí lo frágil y lo finito de esta vida…
[Hace una breve pausa y continúa hablando]Tenemos tan poco tiempo y perdemos la vida en nimiedades, intentó en todo lo que hago aportar algo de luz y alegría. Cuando logró dibujar una sonrisa en el rostro del otro, pienso que he logrado mi propósito.

–¿Cómo vives el día a día?
Con demasiada intensidad.

–¿Actor que escribe o escritor que actúa?
Me divierto.

–En tu trabajo artístico identificas temas recurrentes o dicho más claro, ¿cuáles son tus obsesiones?
No tengo.

–¿Antes de que pierdas la memoria que te falta por hacer?
Tengo un montón de sueños, no caben en estas declaraciones. Soy un hombre joven, apenas tengo 78 años.

–¿Le has tenido miedo a la muerte?
Algunas mañanas.

–¿Tu felicidad son los triunfos de los otros?
Muchas veces.

–¿Me puedes hablar de los amigos que se han ido?
No porque lloro.

–Para ti, ¿qué es lo más emblemático de Santo Domingo?
Su gente.

–¿Qué pasará con Casa de Teatro cuando el duende ya no esté?
Eso lo sabrás cuando no esté. Por el momento sueño con llegar a celebrar sus 50 años y, a partir de allí, espero que quienes me sucedan mantenga mi misma filosofía de puertas abiertas y oportunidades para los que más lo necesitan.

–¿Cómo está tu relación con Dios?
Pregúntale a Él.

Para terminar, diré que: estamos consciente de que faltan muchos años por celebrar, festivales de jazz por venir y obras que ver, pero los primeros 48, ya están vividos.

Freddy tiene fe de llegar a 100 años más de vida, hay una Casa en Dominicana que tiene las puertas abiertas todo el tiempo, eso nos espera y nos da motivos para seguir creando cultura en el Caribe.

Entonces, doy por concluida la conversación. Freddy se levanta y me abraza. Estamos aquí. Seguimos celebrando la vida y los 48 años de Casa de Teatro.

Carlos Rojas

Julio, 2022.

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Un comentario

  1. Hermosa entrevista a mi amigo y padrino teatral el GRAN Freddy Ginebra. Desde que nos conocimos hace 8 años en el Festival de Teatro de Sto Domingo siempre nos ha apoyado con nuestros trabajos allá. Doy fe del gran cariño que todxs los que lo conocen le tienen,(artistas, políticos, intelectuales, barrenderos, gente común). Bendiciones y larga vida al Duende Mayor!
    Saludos y un abrazo grande desde Puerto Rico 🇵🇷

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