Foro fugaz | Enrique Atonal

Un Festival entre guerra y cultura

Guanajuato, ciudad del centro de México celebra desde 1972 el festival más importante de este País. Con altas y bajas el Cervantino ha presentado importantes conjuntos de teatro, ballet y música desde su creación y este año cumple su 50 aniversario.
La semilla de este festival fueron las representaciones de los Entremeses Cervantinos en la Plaza de San Roque por un grupo de la Universidad de Guanajuato (estudiantes y maestros) dirigidos por Enrique Ruelas, que se presentaron desde febrero de 1953, espectáculos que pronto tuvieron una resonancia internacional por conjuntar las divertidas obras de Cervantes en un ámbito excepcional, con la frescura de las actuaciones estudiantiles. La olvidada ciudad minera y colonial revivió al compás de estas representaciones anuales, hasta llegar a la creación del Festival Internacional Cervantino que este año llega a su edición 50.
Hay muchas expectativas en torno a esta edición conmemorativa, pues por primera vez después de dos años de salas vacías por las medidas sanitarias, habrá una presencia sin restricciones de espectadores. Los organizadores dicen: ¡Por fin tendremos público! Porque todos sabemos que sin público no hay espectáculos.
Fantasía y creatividad, fiesta y amistad, este festival tiene lugar en la capital de uno de los estados más violentos de México. En un país en donde por el número de víctimas parece estar en guerra, el estado de Guanajuato es el más violento, en donde en 2020 se perpetraron más de cuatro mil asesinatos, cifras que corresponden a un estado de guerra. El pasado mes de septiembre se cometieron 28 asesinatos en un día, únicamente en este estado, por lo que el gobierno de Estados Unidos pidió a sus ciudadanos que no visiten ni circulen por Guanajuato. Curiosamente la capital de estado, ahí en donde se presentan los grupos llegados del extranjero, no es el vértice de la violencia. Y durante la celebración del Festival parece que hay una tregua para no manchar el prestigio de esta reunión celebrada bajo el estandarte de Cervantes. Como decía la recordada Fanny Mickey, fundadora del Festival de Teatro Iberoamericano de Bogotá, la delincuencia se detiene durante los días de representaciones. Las autoridades “me sugieren que para que baje la delincuencia haya festival todo el año”, decía divertida Fanny Mickey.
En medio del caos, de la falta de presupuesto para la cultura, de una violencia que no parece tener fin digna de una guerra civil, el Festival Internacional Cervantino sobrevive y para su 50 aniversario tiene como invitados a Corea del Sur y a la Ciudad de México. Pero también llegan grupos de España, Francia, Italia, Gran Bretanna y precisamente de Estados Unidos, así como de la sufrida Ucrania. El telón se levantó el 12 de octubre para caer el 30, diez y ocho días para divertirse y olvidar que a unos cuantos kilómetros de distancia reina la muerte, el miedo y la violencia.
Ese es el contraste que vive México: un estado de guerra civil larvada con un deseo de desarrollo cultural por parte de la población. Deseamos que esta edición conmemorativa del Festival Cervantino sea todo un éxito.

Cd de México, 2022

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