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Mié, Jul

Mirada de Zebra | Borja Ruiz

Las redes sociales tipo facebook se han convertido en nuestro centro cosmético habitual. Allí moldeamos nuestra imagen para que el mundo la vea. Como si estuviéramos frente al espejo antes de acudir a un evento importante, las actividades profesionales y cotidianas que mostramos buscan resaltar nuestra figura virtual. Salvo excepciones, siempre exponemos los proyectos más interesantes, nuestros encuentros más brillantes, las fotos con nuestro mejor perfil. Con más o menos conciencia, hacemos una selección que deja oculto nuestro lado opaco, irregular, esa otra cara con acné o arrugas que completa nuestro rostro.

Se dice que los errores son humanos, pero por lo visto más humano es esconderlos. En una sociedad tan encabronada y competitiva, con tan poca tarta para muchas bocas, errar deja de ser parte fundamental de un proceso de aprendizaje, deja de ser ese don natural que exalta nuestra esencia imperfecta, para convertirse en tabú, en sello de mediocridad, algo destinado a ser barrido bajo la alfombra de nuestro salón al que cualquiera puede asomarse. La cirugía virtual a la que sometemos a nuestra imagen en facebook y medios afines refleja esa censura permanente y silenciosa del fracaso a la que obliga la sociedad.

A pesar de que las decepciones y desengaños son fieles acompañantes de nuestra cotidianidad, no resulta fácil hablar abiertamente sobre ellos. Nathalie Sarraute escribió una inquietante obra, "Por un sí o por un no", donde revela el fracaso de una relación de dos hombres, precisamente haciendo que ambos personajes no sean capaces de hablar explícitamente sobre el problema que tanto les acucia. Los personajes hablan y hablan, pero la palabra se vuele una vía de acercamiento cortada, un camino ciego al que los personajes van a parar una y otra vez. A través de este bello texto, Sarraute no sólo plasma que la comunicación, o mejor dicho su falta, puede ser la raíz desde donde crecen las mayores enemistades, sino también que la imposibilidad de aceptar y compartir los fracasos es algo que nos aleja irremediablemente de las personas.

Desde hace años devoro libros de los grandes maestros y maestras de la escena. Siempre son capaces de apuntar nuevos territorios de búsqueda. Observando su recorrido , su forma de acometer la dramaturgia, el trabajo actoral, su posicionamiento ético, uno encuentra claves sobre su propio devenir. Pero con el tiempo me llega a incomodar que apenas dejen espacio para hablar de sus fracasos. Apenas sabemos nada de aquella idea que no fructificó, de sus proyectos abortados, de los diversos problemas que aparecieron durante sus procesos creativos. Nos llega entonces una imagen idealizada de su trabajo, demasiado perfecta, donde se corre el riesgo de que el espejo que uno busca se convierta en un espejismo en el que uno no se vea reflejado. Pues es seguro que el recorrido de uno está y estará plagado de errores, de decisiones equivocadas, encuentros desagradables, temporales de mala suerte e incluso sequías creativas.

En una entrevista reciente, Marina Abramovic decía: "El gran artista debe estar listo para errar, una disposición que es poco frecuente en los artistas. Estar preparado para errar ayuda a no repetirse, pues uno cae fácilmente en la repetición si busca reeditar un éxito obtenido previamente. El gran artista siempre cambia los territorios, llega a terrenos en los que no ha estado nunca, lugares desconocidos donde puede fallar, donde puede arriesgar. En esos fallos está la grandeza del artista". Añadiría que el artista debe estar preparado para errar no porque sea grande, sino porque simplemente es humano.

Escribo todo esto desde Umeå (Suecia), en nueva estancia del proyecto "Corners of Europe", donde varios artistas trabajamos con niños de la periferia social, con el fin de realizar un proceso creativo conjunto que finalmente desembocará en una suerte de espectáculo. Pasamos largo tiempo planificando las sesiones de trabajo, aún sabiendo que los niños tienen gran capacidad para hacer lo imprevisible con cualquier plan previsto. Frente a esta contradicción, jugamos siempre con una premisa: celebrar los errores. Preferimos que el plan estructurado sea flexible y cambie con la espontaneidad de los niños, a ceñirnos obcecadamente a nuestras ideas preconcebidas. Damos espacio y tiempo a los errores, incluso los repetimos y ensayamos. Lo que a nuestros ojos parece un error, una desviación del plan trazado, hace que las acciones de los niños sean más vivas y humanas. Las hace más teatro.

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NOVEDADES EDITORIALES

Los cinco continentes del Teratro

Querido lector, quisiera contarte aquí cómo nació la idea de este libro porque el origen, como sabes, es al mismo tiempo, el inicio y el fundamento. A fines del siglo pasado, estábamos sorprendidos de que nuestro libro El arte secreto del actor. Diccionario de antropología teatral –publicado por primera vez en 1983– continuara siendo editado y traducido en diferentes idiomas. Probablemente resultó eficaz su fórmula simple en la que textos e imágenes tienen la misma importancia, y uno constantemente remite al otro; las ilustraciones se volvían protagonistas para sostener un nuevo campo de estudios, la antropología teatral ideada por Eugenio. Si como estudioso del teatro yo había colaborado con la antropología teatral, ahora le pedía a Eugenio su participación en la vertiente de la Historia, con un libro que imaginábamos como un complemento del precedente. Aun teniendo que decidir toda la organización del libro, me respondió que era una buena idea y me propuso que los argumentos giraran en torno a las técnicas, nunca lo suficientemente estudiadas, de los actores.
Precio : Próximamente

Puntos de vista

Es un privilegio el poder dar a conocer el trabajo que desde finales de los años 60 Suzanne Osten ha desarrollado tanto en Suecia como en el resto del mundo, a través de presentaciones, giras, conferencias y workshops. El alcance de la obra de Suzanne se se debiera condensar en unas pocas palabras toda su obra hablaría de: riesgo, compromiso, comunicación, lucha y una inalterable apuesta por los olvidados dentro de los olvidados: los niños. Y junto a ellos los jóvenes. Es a ellos a los que Suzanne ha dedicado una enorme parte de su actividad creadora.
Precio : Próximamente

Poética del drama moderno

El objeto de esta obra es el de definir el nuevo paradigma de la forma dramática que aparece hacia 1880 y que continúa hasta hoy en las dramaturgias contemporáneas. Se tiende así un puente entre las primeras obras de la modernidad en el teatro como las de Ibsen, Strindberg o Chejov, y las más recientes, ya se trate de las obras de Heiner Müller, Bernard-Marie Koltès o Jon Fosse. Jean-Pierre Sarrazac desvela la dimensión rapsódica del drama moderna: una forma abierta, profundamente heterogénea, en la que los modos dramático, épico y lírico, e incluso argumentativo (el diálogo filosófico que contamina al diálogo dramático), no dejan de ensamblarse o de solaparse. Lejos de compartir las ideas de “decadencia” (Luckàcs), de obsolescencia (Lehmann) o de la muerte del drama (Adorno), Poética del drama moderno dibuja contornos, siempre en movimiento, de una forma la más libre posible, pero que no es la ausencia de forma.
Precio : Próximamente

La zanja

¿En qué momento compartimos el viaje que nos hizo ser tan iguales? ¿Cómo reprocharnos y atraernos tanto? La respuesta está en el tiempo pasado, en nuestros ancestros, en el recuerdo común que permaneció oculto. Porque en definitiva, hemos heredado las acciones de unos hombres sobre otros y las influencias sobre el colectivo. La Zanja refleja el encuentro entre dos mundos, ese ciclo infinito que se repetirá una y otra vez. Es un trabajo exhaustivo de creación, surgido de la documentación de las crónicas de la época y nuestros viajes al Perú actual.
Precio : 10€

Pasarela Senegal

En enero de 2007 el diseñador Antonio Miró presentó en la Pasarela de Barcelona un desfile no exento de polémica con ocho inmigrantes sin papeles y una escenografía con una patera y cajas. De tal acontecimiento le surge la idea de la obra a López Llera, quien, a raíz del suceso siente la necesidad de reflexionar sobre el papel del artista en la sociedad del espectáculo2, sobre la validez y efectividad de las denuncias sociales a través del arte y sobre el sentido de su propia escritura. La pieza constituye una magnífica denuncia dramática de la banalización de la cultura y del espectáculo.
Precio : 10€

Hacia una poética del arte como vehículo de Jerzy Grotowski

La reinvención de Pere Sais ondea en el título de la obra: Hacia una poética del arte como vehículo. Grotowski, como se sabe, imaginaba que la “cadena” de las performing arts podía mantenerse tensa entre dos extremos: el arte como presentación por una parte y el arte como vehículo en el extremo opuesto. Al hablar de poética del arte como vehículo se realiza un salto epistemológico.
Precio : 24€