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Dom, Jul

Mirada de Zebra | Borja Ruiz

Suena feo decirlo, pero una de las primeras veces que sentí una fuerte atracción por el teatro fue a través de la televisión. En la época en la que cuadraba mis ojos con Los Fraguel, La Bruja Avería o Alf, quedé prendado por un programa de teatro filmado en la que una especie de simio medio humanizado relataba su tortuosa vida. El actor que daba vida al personaje era un tal José Luis Gómez y el texto, titulado "Informe para una academia", de un tal Franz Kafka. Quizá por esa nostalgia que se siente por ciertas experiencias primerizas, he releído ese texto varias veces. Cada vez que lo hago no deja de impactarme la historia de ese mono que, en busca de una salida a su encierro, decide imitar concienzudamente el comportamiento de los humanos hasta casi convertirse en uno de ellos. Dejando a un lado la brillante originalidad de la narración, su discurso frente a una congregación de académicos funciona como una terrible parábola que denuncia la inevitable pérdida de libertad sujeta al hecho de vivir en una civilización. El simio de Kafka, al menos en la versión que tengo entre manos, lo expresa así:

"Mediante un esfuerzo que no se ha vuelto a repetir hasta ahora en el mundo, he alcanzado la formación media de un europeo. Esto en sí no sería quizá nada, pero es algo en cuanto que me ayudó a salir de la jaula y me proporcionó esa salida excepcional, esta salida humana. Existe una expresión muy acertada: salirse por la tangente. Esto es lo que he hecho yo, me he salido por la tangente. No tenía otra opción, siempre teniendo en cuenta que no podía elegir la libertad".

Salirse por la tangente. Cada vez que escucho esta frase, cualquiera que sea el ámbito, veo al mono de Gómez-Kafka. Y cuando hay que tomar una decisión importante, resolver una escena, diseñar alguna estrategia de futuro, aceptar o rechazar un proyecto, cuando se hace muy presente la tentación de optar por la vía más ventajosa a costa de renunciar a lo que uno considera fundamental, ahí está el mono de Gómez-Kafka preguntado: ¿No irás tú también a salirte por la tangente?

Hablo de todo esto porque últimamente este personaje fantástico me visita con frecuencia para hacerme la dichosa pregunta, y lo hace con un tono más brusco e insistente de lo habitual.

Sabemos que los tiempos y los sucesos están mutando a una velocidad que descuelga a muchos, que se está en la obligación de repensar y adaptar las maneras de accionar para no morir en el intento. Y en medio de esta compleja ecuación que nadie parece capaz de descifrar, hay constantes que se repiten como un mantra, propuestas que de tanto repetirlas parecen ineludibles ya. Espectáculos más pequeños en lo que respecta al material y al personal; ajustar los procesos de producción; acercar al máximo las creaciones, en contenido y forma, al público en su conjunto; aceptar el copago del cachet a través de la taquilla; o asumir una vía intermedia entre lo amateur y lo profesional.

Sobre el papel todo esto parece más que sensato, algo que cae con lógica aplastante. Y por inercia, a fuerza de quedarnos sin fuerzas para nada más, vamos asumiendo silenciosamente cambios de mentalidad, tratando de aplicar perspectivas más austeras, modulando viejas tendencias, ajustando cinturones aquí y allá. Llegamos entonces a una situación de tranquilidad forzada, a una especie de conflicto soterrado, donde lógica y razón ya han trazado el plan a seguir, sin tener en cuenta los instintos creativos ni las ideologías de las que somos herederos. Y en esa contradicción asoma la duda incómoda. El hecho de no saber si en este proceso de adaptación, no estaremos alejándonos de los principios éticos y estéticos que definen nuestra identidad escénica. En esos momentos, con las incertidumbres acumulándose sin solución, es cuando aparece el simio de Gómez-Kafka y colma el vaso con su pregunta: ¿No estaréis saliéndoos por la tangente, verdad?

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NOVEDADES EDITORIALES

Los cinco continentes del Teratro

Querido lector, quisiera contarte aquí cómo nació la idea de este libro porque el origen, como sabes, es al mismo tiempo, el inicio y el fundamento. A fines del siglo pasado, estábamos sorprendidos de que nuestro libro El arte secreto del actor. Diccionario de antropología teatral –publicado por primera vez en 1983– continuara siendo editado y traducido en diferentes idiomas. Probablemente resultó eficaz su fórmula simple en la que textos e imágenes tienen la misma importancia, y uno constantemente remite al otro; las ilustraciones se volvían protagonistas para sostener un nuevo campo de estudios, la antropología teatral ideada por Eugenio. Si como estudioso del teatro yo había colaborado con la antropología teatral, ahora le pedía a Eugenio su participación en la vertiente de la Historia, con un libro que imaginábamos como un complemento del precedente. Aun teniendo que decidir toda la organización del libro, me respondió que era una buena idea y me propuso que los argumentos giraran en torno a las técnicas, nunca lo suficientemente estudiadas, de los actores.
Precio : Próximamente

Puntos de vista

Es un privilegio el poder dar a conocer el trabajo que desde finales de los años 60 Suzanne Osten ha desarrollado tanto en Suecia como en el resto del mundo, a través de presentaciones, giras, conferencias y workshops. El alcance de la obra de Suzanne se se debiera condensar en unas pocas palabras toda su obra hablaría de: riesgo, compromiso, comunicación, lucha y una inalterable apuesta por los olvidados dentro de los olvidados: los niños. Y junto a ellos los jóvenes. Es a ellos a los que Suzanne ha dedicado una enorme parte de su actividad creadora.
Precio : Próximamente

Poética del drama moderno

El objeto de esta obra es el de definir el nuevo paradigma de la forma dramática que aparece hacia 1880 y que continúa hasta hoy en las dramaturgias contemporáneas. Se tiende así un puente entre las primeras obras de la modernidad en el teatro como las de Ibsen, Strindberg o Chejov, y las más recientes, ya se trate de las obras de Heiner Müller, Bernard-Marie Koltès o Jon Fosse. Jean-Pierre Sarrazac desvela la dimensión rapsódica del drama moderna: una forma abierta, profundamente heterogénea, en la que los modos dramático, épico y lírico, e incluso argumentativo (el diálogo filosófico que contamina al diálogo dramático), no dejan de ensamblarse o de solaparse. Lejos de compartir las ideas de “decadencia” (Luckàcs), de obsolescencia (Lehmann) o de la muerte del drama (Adorno), Poética del drama moderno dibuja contornos, siempre en movimiento, de una forma la más libre posible, pero que no es la ausencia de forma.
Precio : Próximamente

La zanja

¿En qué momento compartimos el viaje que nos hizo ser tan iguales? ¿Cómo reprocharnos y atraernos tanto? La respuesta está en el tiempo pasado, en nuestros ancestros, en el recuerdo común que permaneció oculto. Porque en definitiva, hemos heredado las acciones de unos hombres sobre otros y las influencias sobre el colectivo. La Zanja refleja el encuentro entre dos mundos, ese ciclo infinito que se repetirá una y otra vez. Es un trabajo exhaustivo de creación, surgido de la documentación de las crónicas de la época y nuestros viajes al Perú actual.
Precio : 10€

Pasarela Senegal

En enero de 2007 el diseñador Antonio Miró presentó en la Pasarela de Barcelona un desfile no exento de polémica con ocho inmigrantes sin papeles y una escenografía con una patera y cajas. De tal acontecimiento le surge la idea de la obra a López Llera, quien, a raíz del suceso siente la necesidad de reflexionar sobre el papel del artista en la sociedad del espectáculo2, sobre la validez y efectividad de las denuncias sociales a través del arte y sobre el sentido de su propia escritura. La pieza constituye una magnífica denuncia dramática de la banalización de la cultura y del espectáculo.
Precio : 10€

Hacia una poética del arte como vehículo de Jerzy Grotowski

La reinvención de Pere Sais ondea en el título de la obra: Hacia una poética del arte como vehículo. Grotowski, como se sabe, imaginaba que la “cadena” de las performing arts podía mantenerse tensa entre dos extremos: el arte como presentación por una parte y el arte como vehículo en el extremo opuesto. Al hablar de poética del arte como vehículo se realiza un salto epistemológico.
Precio : 24€