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Mié, Abr

Sud Aca Opina | Patricio Sancha

Lo más terrible para un creador es la sequía creativa, esos momentos de incertidumbre absoluta en que se duda de las propias capacidades y que puede llegar a eternizarse. Un creador, como somos todos, se siente como pez en el agua cuando ve materializada una idea de su autoría, quizás sea buena, mala o deplorable, pero al menos se ha roto la inercia del estatismo para tener al hijo deseado. Con el tiempo podrá pulir el resultado o quizás desecharlo pero la mente estuvo en actividad productiva. La sequía creativa es la mayor de las maldiciones. Más que una condición, es un estado mental del cual es difícil salir si no es con un esfuerzo mayúsculo. Creo importante conocer algunos aspectos fundamentales de la creación:

1.- Son y han sido muy pocos, sino ninguno, los verdaderamente llamados a crear partiendo de la nada. La mayoría de nosotros solo tenemos la capacidad de re crear utilizando elementos ya conocidos para re combinarlos y obtener así un producto nuevo. Por lo tanto mientras más conozcamos, más posibilidades tendremos de lograr esa bendita combinación que nos lleve a una innovadora creación. Nos guste o no, sin llegar necesariamente a extremos de conocimiento pleno, el conocimiento amplio, no solo artístico, genera nuevo conocimiento.

2.- La inercia de la no creación no solo se rompe con la voluntad del pensamiento reflexivo, también se necesita de una acción física. Podríamos confiar en la suerte como para que nos aporte un cambio de condición, así como podríamos morir en la espera. Para romper toda inercia se necesita de una fuerza adicional al sistema que ha alcanzado un equilibrio, en este caso, estático. Pensar, pensar y solo pensar sin hacer podría llegar a perpetuar el equilibrio, mientras que toda acción diferente podría constituirse en una buena alternativa de salida.

3.- Todos somos en mayor o menor medida, creadores por excelencia. Somos dioses con la capacidad de crear y lamentablemente también de destruir. Del pensamiento a la acción puede llegar a ser el paso más difícil pero nunca imposible si de crear se trata. Nuestras vidas son de por si una creación en que a consciencia o no, hemos conjugado diferentes factores para moldear nuestra realidad presente.

4.- La casualidad existe pero debemos estar en un estado mental perceptivo que nos permita saber aprovechar la oportunidad. Para muchos ese estado se llama sensibilidad. Sin duda alguna es una condición innata, un don, aunque nuevamente para la mayoría es un estado que se debe cultivar y por supuesto mejorar.

5.- La verdadera voluntad de lograr algo solo se mide por los resultados obtenidos, esto es que si alguien quiere verdaderamente algo, hará todos los sacrificios necesarios para lograrlo y si no llega a la meta, en realidad es porque nunca tuvo la voluntad plena de lograrlo.

Quien se dedique a la creación permanente como forma de vida, aunque como ya dije, en mayor o menor medida todos creamos constantemente, sabrán perfectamente de lo que hablo y darán fe de lo expuesto. La falta de ideas no debe tomarse como una maldición de los dioses sino como la pausa necesaria para re tomar el camino con energía renovada. Aprovechemos estas pausas para descansar del stress inherente a todo proceso creativo y reemplacemos la angustia por lecturas varias, visitas a museos, conversaciones sin sentido lógico, deambular por ahí con los ojos muy abiertos, perder el tiempo sin empeñarse por llegar a un resultado. Acumulemos las experiencias y conocimientos que nos permitan hacer una buena re combinatoria para re crear la obra deseada.