Velaí! Voici! | Afonso Becerra

Artículo 501

Boletín Oficial de la República de las Artes Escénicas Artezblai, de 6 de junio de 2022. Artículo 501.

Pasada la frontera de los 500 artículos en este periódico digital, que se suman a otros cientos en publicaciones diversas, me pregunto por el tiempo dedicado a pensar y analizar, fundamentalmente, espectáculos.

¿Cuáles serán las secuelas cerebrales de tanto consumo y reflexión teatral?

Carlos Gil me lo podría contar.

No he venido aquí para hablar de mi libro, aunque lo tenga (acaban de publicarme Pandrama en Laiovento Edicións). Tampoco he venido aquí para hablar de mis espectáculos o de mi compañía, aunque hace unos años también tenía ambas cosas. He venido aquí para pensar y compartir la experiencia artística estimulada por otras creadoras y creadores, que me han llevado a diferentes lugares de los que nunca he salido igual que he entrado.

Escribir sobre un espectáculo de danza, de teatro, de circo, de ópera o de todo ello junto, equivale, en cierto sentido, a (re)crearlo. Es cada espectadora, cada espectador, quien crea el espectáculo. Sin esa mirada creadora no existiría el teatro.

Ya no hace falta citar aquellas frases del inicio de El espacio vacío de Peter Brook: “Puedo tomar cualquier espacio vacío y llamarlo un escenario desnudo. Un hombre camina por ese espacio vacío mientras otro le observa, y esto es todo lo que se necesita para realizar un acto teatral.” Hoy re-leo estas frases, en la traducción de Ramón Gil Novales para Ediciones Península (2001), de este libro de 1968 y me doy cuenta de que algunas cosas han cambiado para bien. Eso de “Un hombre camina por ese espacio vacío mientras otro le observa” no me gusta, no me parece justo. Hace muchos años aceptaría “un hombre” para incluir también a una mujer o a una persona intergénero no binaria, pero hoy me parece un detalle importante que elimina o invisibiliza. Así que “Alguien camina por ese espacio vacío mientras alguien le observa”. Así mejor.

Y yo he sido esa persona, ese alguien, que ha observado, que se ha emocionado, que ha pensado y que se ha atrevido a contarlo, a escribirlo, cada semana desde hace años. En Artezblai desde el 18 de febrero de 2013 con un artículo sobre Citizen del Grupo Chévere. Aunque el primer artículo lo publiqué en septiembre de 1988 en una revista cultural que hacía en Becerreá (Lugo), que se llamaba A Pipa. Y el primer artículo en prensa salió en el diario El Progreso de Lugo, el 22 de junio de 1990. Xa choveu! (¡Ya ha llovido!), como diríamos en Galicia.

A lo largo de todo este tiempo y de todas esas palabras, quizás nos hayamos dado cuenta de que el acto teatral es algo más que lo que describen las primeras frases del mentado libro de Brook. Aunque la esencia de esas dos acciones, anotadas en el comienzo de El espacio vacío, puedan ser, ciertamente, la esencia o la médula.

Dos acciones: alguien hace algo y alguien le observa. En el fondo, se reducen a una sola acción integral, para la que necesito recurrir a varios verbos, como sinónimos: atender, sentir, escuchar, vibrar… Porque en las denominadas artes vivas no solo observa, escucha, siente, atiende, vibra la espectadora o el espectador, sino también la actriz o el actor, la bailarina o el bailarín. Ambos actúan y en la medida en la que existe esa interacción energética, en esa misma medida se da la plenitud del acto teatral. Me atrevería, por tanto, a hacer una adaptación de las frases citadas: alguien actúa haciendo algo en interacción con alguien que actúa observándole. Creo que esta sí que es la médula.

Así que yo no he venido aquí para hablar de mi libro o de mi espectáculo y de mi compañía. He venido aquí para hablar de mis artículos, en los que al hablar de tu espectáculo y de tu libro estoy, en el fondo, hablando de mi espectáculo y de mi libro. Un bucle en el que alejándome del “yo”, gracias a los viajes propiciados por los escenarios, acabo por volver al “yo”. Pero, como en todo viaje auténtico, y más aún en el que nos ofrecen las artes escénicas, nunca volvemos al mismo “yo”.

Así pues, aquí te dejo mi artículo 501 en Artezblai que, al leerlo, ya no es mío. Pues eso: aquí te dejo tu artículo. Historias y cuentos sobre los alucinantes viajes que algunos escenarios nos procuran.

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