Velaí! Voici! | Afonso Becerra

Maricón vs erregueté 101

Maricón no debería ser un insulto ni una sentencia de muerte, como ha sucedido hace unos días en A Coruña y como lleva sucediendo desde hace demasiado tiempo. Estamos en el año 21 del siglo XXI y los discursos de la ultraderecha animan y alimentan la xenofobia, el machismo, la homofobia y otras formas de odio y terror. La educación, los escenarios, el cine, la televisión… siguen difundiendo y haciendo proselitismo, encubierto o no, de la norma heterosexual y de la superioridad del hombre y de lo masculino y eso acaba por tener consecuencias.

 

Estamos en el año 21 del siglo XXI y yo, en el artículo de esta semana quería escribir sobre el número 101 de una revista de cultura y artes escénicas, como es la erregueté I Revista Galega de Teatro, fundada hace 37 años. Quería escribir sobre una empresa casi utópica, hecha realidad por el amor y el empeño de un reducido grupo de personas, que están dando lo más valioso que tienen, el tiempo vital, a una publicación que recoge, difunde, reflexiona, analiza y crea pensamiento, en lengua gallega, sobre las artes escénicas de nuestro entorno. Un sector, el de las artes escénicas, históricamente marginado y mal tratado en Galicia.

Esta revista, que dirijo desde hace unos meses, no es mía ni de esas pocas personas que dedican más tiempo del que tienen libre a que siga existiendo un proyecto así. Esta revista es de todas las personas cultas a las que les gustan las artes escénicas, el conocimiento y la experiencia que solo ellas nos pueden ofrecer.

Ana Abad, Ernesto Is y Javier Lojo son ese equipo sin el cual la revista no seguiría adelante. El equipo que está en primera línea de trabajo cada día en la edición digital y en las tareas principales para que pueda salir la revista en papel. Iván Fernández, se suma atendiendo, sobre todo, a escribir sobre espectáculos.

Contamos con la complicidad, en algunas tareas, de Pedro Pablo Riobó y Che Mariño y, después, también tenemos otras personas, especialistas en artes escénicas, que conforman el Consejo de Redacción y que coordinan alguna de las secciones de la revista en papel y colaboran haciendo o encargando algunos artículos.

Pocas manos y pocos medios para una publicación fundamental que guarde el testimonio del hacer escénico de nuestro país.

No obstante, somos optimistas y tomamos en serio el verso de Uxío Novoneyra: “A forza do noso amor non pode ser inútil” (La fuerza de nuestro amor no puede ser inútil).

Con esa convicción, el 28 de junio, Día del Orgullo, abrimos una nueva sección en la edición digital, www.erreguete.gal, titulada ESCENARIOS / PALCOS LGTBIQ+ que atiende a esas otras perspectivas, otras miradas, otras sensibilidades, más allá de las hegemónicas. Un espacio que nos ayude a ver cómo los escenarios crean, contestan, cuestionan, reflejan mundos e iluminan caminos.

Nos hace mucha falta ampliar nuestra sensibilidad. Nos hacen mucha falta las artes escénicas disidentes en las estéticas y en esas normas o ideas que niegan, insultan o matan a quien es diferente o a quien no cumple los parámetros asignados de género, edad, clase o condición.

No me refiero a un teatro panfletario o al servicio de… Me refiero a unas artes escénicas en las cuales las personas que actúan, que danzan, pueden mostrar otros modos de ser y de estar, otros modos de relacionarse, más allá del binarismo y de los roles de género, más allá de los aspectos más represivos e innecesarios del decoro, de la moral o de idearios dogmáticos.

Celebro que en 2020 se estrenase un espectáculo como Microspectivas dun marica millennial, de la Cía. Incendiaria. El primero de la historia del teatro gallego que lleva la palabra “marica” en su título. Y celebro que fuese seleccionado como finalista, este año, en cuatro categorías, entre ellas la de Mejor Espectáculo en los Premios María Casares. También celebro que la danza entrase, por fin, en esos mismos premios, aunque la propia danza, igual que el circo, ámbitos en los que Galicia es una potencia, continúen sin tener una categoría específica en los Premios María Casares. Algo que debemos reivindicar y que debería juntar a las plataformas y asociaciones implicadas del sector. No obstante, en este 21 del siglo XXI, la portentosa pieza, tan dancística como teatral, Bailar agora de Marta Alonso Tejada, fue nominada en otras cinco categorías dentro de los María Casares, entre ellas, también, la de Mejor Espectáculo, un hito histórico.

Así pues, algo está cambiando para mejor, aunque sea lentamente.

Más sucesos para celebrar y fundamentar nuestro optimismo: la Agencia Gallega de Industrias Culturales, de la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia, AGADIC, comienza a apoyar y colaborar con la erregueté I Revista Galega de Teatro. Esto, sin duda, va a contribuir a que esta publicación, que es una parte básica del sector, pueda sostenerse y mejorar.

También tenemos que agradecer la sensibilidad y la conciencia, respecto a la importancia de que exista una revista como esta, de Marta Núñez Aboi, que coordina el programa de Vigocultura. Marta reserva una parte del presupuesto para poner publicidad regular, desde hace años, en la revista y esa ayuda resulta muy necesaria. Ojalá las otras personas que programan y coordinan teatros y auditorios municipales u otras instituciones públicas o privadas, con competencias en materia de cultura, tuviesen la misma sensibilidad y conciencia.

Igualmente, hay que agradecer a las personas subscritoras de la revista y a las que la apoyan comprándola en las librerías.

El martes, 6 de julio de 2021, celebramos la Gala erregueté 100 números de la Revista Galega de Teatro, en el Auditorio Municipal de Cangas do Morrazo, dentro de los actos de la XXXVIII Mostra Internacional de Teatro Cómico e Festivo.

En el acto, organizado por Pedro Pablo Riobó y conducido por la subdirectora de la publicación, Ana Abad, celebramos que la revista continúa, después de 37 años y 100 números, presentando el número 101.

Nos acompañaron, con intervenciones artísticas, la cantante Carmen Penim y las actrices Casilda Alfaro, Sonia Rúa y Julia Abace, con Antón Lamapereira en el papel masculino, en una lectura dramatizada de un texto de Xosé Manuel Pazos Varela, dirigida por Ricardo Solveira. En los discursos, el propio Lamapereira, impulsor y director de la revista durante décadas; Jacobo Sutil, director de la AGADIC; Marta Núñez, programadora del Auditorio Municipal de Vigo; Ana Abad y yo mismo, que incidimos en diferentes aspectos sobre el recorrido pasado y presente de esta publicación, así como en los planes de futuro.

Celebramos que este número 101 sale, por primera vez en la historia de la revista, íntegramente a todo color y eso significa que la memoria y testimonio de las artes escénicas aún va a ser mejor y más atractivo.

Pero, sobre todo, celebramos que, pese a la pandemia de la COVID y a la del odio de unos seres sobre otros por razón de género, sexualidad, nacionalidad, etnia, religión, ideología, etc., creemos y confiamos en un mundo mejor, con más teatro, más ópera, más circo y más danza. Un mundo mejor donde “maricón” no sea un insulto ni una sentencia de muerte.

 

P.S. – Algunos artículos relacionados:

Revista Galega de Teatro”, publicado el 6 de diciembre de 2013.

La necesidad de revistas de artes escénicas. Erregueté 100”, publicado el 15 de noviembre de 2020.

Microspectivas de un marica millennial y la estética agrocuir”, publicado el 27 de junio de 2020.

Bailar ahora. Marta Alonso Tejada”, publicado el 2 de noviembre de 2020.

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