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Dom, Feb

Foro fugaz | Enrique Atonal

La pregunta es recurrente, pertinaz, lacerante entre los actores de la cultura en Francia: ¿Cuánto va a durar el cierre de los centros de cultura en Francia? 

 

Al grito de ¡Queremos trabajar! artistas y técnicos, acompañados muchas veces por políticos de la oposición, se han lanzado a las calles en varias ciudades, París, Lyon, Nantes y otras, para exigir la reapertura de teatros, cines, museos y demás centros culturales. Petición inútil, la amenaza de la pandemia se agudiza en Europa hoy más que nunca, y la apertura para el mundo de la cultura, si somos optimistas, no será hasta el mes de marzo. 

Marzo como fecha de rescate, significa un año de temores e inacción, un largo año, sin que la perspectiva de una vacunación masiva sea un alivio, pues hay muchos nubarrones en ese horizonte. Ninguna certeza de reapertura, apenas vagas esperanzas para tratar de aliviar la tensión, y marzo como horizonte, el mes de los amenazantes idus. Nada es claro. 

Muchas voces aquí destacan el ejemplo de España que ha logrado mantener abiertos sus museos y teatros, basados en una respetuosa política sanitaria. También se observa el caso de Portugal. No obstante la situación es tal en Gran Bretaña o Alemania que dudamos mucho que la situación en Francia mejore. Y si insistimos podríamos casi asegurar que va a empeorar, y que el confinamiento será total en Europa en las próximas semanas, pero no queremos aparecer como aves de mal agüero. 

Los críticos de la situación cultural en Francia subrayan que si la cultura se considerara una actividad económica prioritaria, ya estarían abiertos museos, cines y teatros, como lo están las librerías y los centros comerciales. Por eso son importantes las manifestaciones que han ocurrido en estos días, ya que fue gracias a las protestas que se reabrieron los lugares de culto, en especial las iglesias y se escuchó al mundo editorial. El problema es que a pesar de las medidas preventivas, del toque de queda a las 18 horas, de las peticiones de distanciamiento social, del uso de mascarillas, la enfermedad progresa y se teme que en los próximos días vaya a acelerarse, así que las banderas del miedo seguirán izándose en todos los gobiernos. 

Soñemos pues con la normalidad perdida, y que el mes de marzo nos aporte la vida cultural que tanta falta hace.

 

París 2021